¿Una lección para el peronismo? (1)

 Gerardo Pressman-. Las lecciones que dejan la interna del Partido Justicialista bonaerense de cara al peronismo entrerriano en el 2019.




En Entre Ríos prácticamente no se debate lo que sucede en el peronismo bonaerense. El cual es el principal bastión del peronismo a nivel nacional. El que marca la tendencia a la cual luego el resto de los peronismos se inclina.
El peronismo entrerriano siempre se inclinó para el lado bonaerense, aún cuando sus bases estuvieran en contra (como en el caso del alineamiento del PJ entrerriano con Cafiero en la interna contra Menem).

Un breve resumen del PJ bonaerense y su estado actual para entender qué es lo que está pasando.
Durante el kirchnerismo, pasó por dos etapas. La primera fue la desduhaldización.
Néstor Kirchner llegó a la presidencia gracias al PJ bonaerense. Una vez en la misma, trató de que esa misma herramienta quedara en manos suyas. Lo logró con ayuda del entonces intendente de La Matanza, Alberto Ballestrini, el gobernador Felipe Solá y el Jefe de Gabinete del gobierno bonaerense, Florencio Randazzo.
La derrota de Chiche Duhalde en 2005 en la candidatura a Senadores contra la victoriosa Cristina Kichner en el 2005, fue la derrota del Partido Justicialista contra el Frente Para la Victoria.
Que Unidad Ciudadana no le haya ganado a Cambiemos creó una crisis. Unidad Ciudadana sacó 37% de los votos con Cristina Kirchner en Buenos Aires en el 2017, mientras que el Partido Justicialista arañó los 5 puntos con Florencio Randazzo. Por otro lado, el ex Jefe de Gabinete de Cristina, Sergio Massa, en alianza con Margarita Stolbizer, sacó el 10%.
En el medio de todo esto pasó lo siguiente. Tanto Néstor en vida como Cristina Kirchner "congelaron el PJ", primero en manos de Ballestrini y tras el trastorno de salud que éste tuvo, quedó en manos de su entonces vicepresidente, Hugo Moyano. Que tras la muerte de Kirchner terminó renunciando.
El PJ bonaerense estuvo a punto de perder la personería y se armó, a último momento, una lista presidida por el ex intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, quien fue a las PASO como candidato a vicegobernador de Julián Domínguez, perdiendo contra la fórmula Aníbal Fernández-Martín Sabatella (de un partido llamado distinto llamado Nuevo Encuentro). Éstos últimos ganaron las pASO y luego perdieron sorpresivamente contra la actual gobernadora, María Eugenia Vidal.
La Matanza tiene empadronados mayor cantidad de votantes que toda la provincia de Entre Ríos, para que se entienda la dimensión.
Espinoza es diputado nacional electo por Unidad Ciudadana y ahora quería renovar el mandato como presidente del Partido Justicialista bonaerense, que vence en diciembre del 2017.
Tenía el aval de Cristina Kirchner luego de que ésta tratara de que su hijo Máximo fuera el Presidente del Partido Justicialista bonaerense o, en su defecto, si la propuesta no prosperaba, fuera Jorge Taiana, quien la acompañó en la fórmula para Senadores y quedó afuera del Senado por perder contra Cambiemos. La eventual presidencia del PJ bonaerense de Taiana haría que queden contenidos el Movimiento Evita, que junto a tres intendentes fue el soporte de la raquítica candidatura de Florencio Randazzo a Senador.
Caído Taiana, a quien solo lo apoyó el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraressi, el kirchnerismo vio a Espinoza como el mal menor. Espinoza había conseguido que la inmensa mayoría de los intendentes peronistas se vayan del PJ y apoyen a Unidad Ciudadana. De alguna manera le devolvían ese favor.
Los malos resultados y ciertas revueltas hicieron que los intendentes no quisieran apoyar a Espinoza, para llevarle la contra a Cristina Kirchner.



Hicieron las clásicas maniobras de vaciar reuniones, armar otra lista y plantarse de cara a las internas. Fernando Espinoza, junto a Máximo Kirchner, primero ordenaron bajar esa lista alternativa. Como esas órdenes no fueron tomadas en cuenta, anunciaron que pelearían la interna a través del voto de los afiliados en los 135 municipios bonaerenses. Una interna partidaria luego de negarse a competir con Florencio Randazzo en una interna para senadores dentro del PJ, que quizás les hubiera hecho ganarle las elecciones a Cambiemos, sonaba poco convincente, pero siguieron adelante en su cruzada.
Finalmente, Espinoza se bajó.


Continúa acá