La marginación del norte entrerriano




Por Eduardo M Romero, -. La Paz y el Norte Entrerriano han mantenido durante muchísimos años, pero de manera más notoria desde los finales del siglo pasado hasta el presente, su condición de olvidados y postergados por la ausencia de obras públicas o de infraestructura de significación  económica, o por la postergación de decisiones que tienen que ver con ayuda para lograr un crecimiento sostenido.


Como una forma de establecer etapas nuestra ciudad desde finales del siglo XIX  y durante la primera mitad del siglo XX demostró un potencial de crecimiento de significación; cabe considerar que se inauguró la sucursal local del Banco de la Nación Argentina, se inauguró una filial del ACA, se inauguraron los ferrocarriles, se establecieron los cuarteles militares, se creó una biblioteca popular con su inmueble, muchas colectividades establecieron sus sedes construyendo inmuebles, el puerto trabajó a partir de su inauguración con importante presencia de tráfico fluvial, existían fabricas de fideos, de gaseosas, de parquet, curtiembres, fabricas de cal, aserraderos, distintos molinos, poseía una intensa actividad privada destinada al transporte aéreo, y muchas más que se beneficiaban de manera indirecta de estas actividades.

Las últimas obras de significación en nuestro departamento fueron el asfaltado de la ruta nacional 12 que nos vinculó a Paraná y el Norte de nuestro país; la repavimentación de la ruta provincial 1 que termino con el tramo de pavimento intransitable con el norte entrerriano y la pavimentación de la ruta provincial 6 que nos acercó a la provincia de Buenos Aires y el sur entrerriano; estas obras si bien nos permitieron una mayor comunicación también trajeron como consecuencia que al acortarse la distancias comencemos a perder un montón de actividades que antes eran impensadas.

Así, a finales de los sesenta, perdimos los ferrocarriles lo que significo el traslado de muchos puestos de trabajo y para el mercado interno la pérdida de consumidores; comenzaron a desaparecer de a poco fabricas, curtiembres, y por ende puestos de trabajo que hicieron que cada vez caiga mas el consumo interno agravado por el hecho de que el mejor acceso, a lugares como la capital de nuestra provincia y de otras provincias, convocó a los consumidores a trasladarse para efectuar sus compras en sitos más importantes con la manifiesta caída de ventas locales despareciendo muchos negocios antiquísimos y consecuentemente se pierdan más puestos de trabajo.

Ante la caída de la inversión y la actividad económica muchos bancos privados dejaron de radicarse en nuestra ciudad lo que generó nuevos conflictos económicos y además, como es fácil concluir, siguieron cayendo los puestos de trabajo.

Por suerte a raíz de ser cabecera de departamento el empleo público se mantuvo y lo que es más creció, tanto en lo Nacional como en lo Provincia y Municipal, sin embargo ello sirvió para sobrellevar la crisis de la caída de empleo y consumo pero no generó posibilidades de crecimiento, como es lógico.

El ultimo impacto significativo en la caída de empleo y consecuentemente en la pérdida de consumo fue el traslado de los cuarteles militares de nuestra ciudad lo que además dejo heridas en un variado número de actividades de terceros vinculadas a la logística y el mantenimiento de un lugar con una fuerte dotación de hombres y de infraestructura.

Hasta acá “cuento viejo”; ¿por qué indico “y de siempre”? porque cuando se trasladaron los cuarteles militares la población se desesperó en torno al futuro de nuestra ciudad y la dirigencia política exigió del gobierno provincial una ayuda a los fines de paliar la crítica situación, fruto de acciones de un gobierno que respondía al color político de la provincia y del municipio.

A raíz de ese reclamo primero el gobierno provincial aporto fondos para la perforación en la búsqueda de aguas termales; y de igual manera se interesó del gobierno provincial que gestione los inmuebles de los cuarteles de La Paz para cederlos al Municipio a los fines de hacer desarrollos de proyectos que tengan que ver con el crecimiento; mucho fue el tiempo y los dimes y diretes de estas gestiones lo concreto es que el gobierno provincial los adquiere para la ciudad de La Paz pagando un precio menor en función de su objetivo.

Y esta es la instancia “de siempre” la provincia no transfirió nunca los terrenos al Municipio y señaló que lo haría en la medida que aparezcan proyectos; sin embargo emplazó la policía rural y manejó el predio a discreción, los inmuebles existentes en la zona fueron entregados a terceros incluso con otras radicaciones mas, pero la Municipalidad siempre tuvo que hacer agotadoras gestiones para lograr parcelas para proyectos como es el caso de la Cooperativa Agropecuaria La Paz para la construcción de una planta de silos y puerto de embarque lo cual fue muy resistido desde el gobierno provincial.-

Hoy el Intendente ha señalado en una nota a “El Ojo Mirador” donde Bruno Sarubi da cuenta que la municipalidad tiene todo acordado con la Nación para la construcción de una escuela de Prefectura, viejo proyecto paceño, con el apoyo de Patricia Bullrich pero  que falta que el Gobernador transfiera la parcela de inmueble de cuarteles para su concreción.

Esta escuela quizás no reponga los puestos de trabajo de los viejos cuarteles militares pero es cierto que serán más puestos de trabajo y mas trabajos de terceros que beneficiarán sin dudas la economía de la zona por lo cual es inaceptable la demora en la transferencia del inmueble cuando su adquisición fue a estos fines, por ello indico “cuento viejo y de siempre”.

Es de esperar que el gobierno cumpla con los objetivos de esta adquisición y transfiera sin dilación esa parcela, lo cual debe ser exigido por todos los dirigentes sin distinción de colores políticos, de lo contrario seguiremos postergados.