Geniol, El Ángel y La Chica de Flores



Jorge Asís-. Tres reeligen mientras El Pibe de Oro espera.




Horacio Rodríguez Larreta, Geniol, mantiene el Maxi Quiosco del Artificio Porteño. Lo atiende con prolijidad y lo explota con efectividad.
Banca más de lo que le corresponde. Resulta hasta indispensable porque se hace cargo de determinadas facturas secretas de la Nación, donde relativamente manda Mauricio Macri, El Ángel Exterminador. Quien está algo cansado de depender, según nuestras fuentes, del Jefe de Gobierno que lo tiene cercado. Al extremo de contemplar, con ostensible recelo, al leal colaborador, que contiene la osadía de mantener un proyecto propio. Y se encarga hasta del pago de los festejos, vituallas incluidas, con el catering y las pulseritas, como en la última noche de los globos electorales en Punta Carrasco.
Trasciende que Geniol paga también facturas secretas y morochas en la provincia que felizmente dejó de ser inviable. Gracias a los billetes crocantes del renovado Fondo del Conurbano, o a las inyecciones de corticoide de los “consensos básicos”, la provincia pasa a ser medianamente viable.
Ventajas de tener, en la presidencia, un integrante del mismo equipo. Al contrario, el antecesor Daniel Scioli, Líder de la Línea Aire y Sol, ni con humo alucinante de narguile podía plantear una reivindicación semejante. La Doctora, por entonces, lo que menos quería era ayudarlo. O que se luciera en la gestión.
Una diferencia a favor del Colectivo Cambiemos, que traslada al Tercer Gobierno Radical.
La suerte, que es mujer, acompaña a la señora María Eugenia Vidal, La Chica de Flores (de Girondo).
Geniol, El Ángel y La Chica de FloresPara desconfianza de El Ángel, la muchacha no termina de desprenderse de la tutela afectiva y moral de Geniol, el jefe que, en realidad, la formó.
Ocurre que Horacio justamente contempla, con paternal satisfacción, la forma en que su antigua secretaria pasa a ser naturalmente considerada una rival de carisma superior. En la pugna desatada, prematuramente, por la sucesión. Aunque lo nieguen a coro.

El cerco

Quien tiene la mejor imagen, de lejos, es La Chica de Flores.
Pero quien tiene la preferencia del jefe, El Ángel Exterminador, es Marcos Peña, El Pibe de Oro.
Aunque el que se encuentra más consolidado en las cuestiones de poder es Horacio.
Para colmo, Geniol los tiene cercados. Tanto a Marquitos como al mismo Ángel Exterminador.
Ambos, con clavada impotencia, sospechan que los dos pilares de la gestión, los que conducen los tableros de control con rueditas, en el fondo “son de Horacio”.
Luz de mis Ojos I, Mario Quintana, y Luz de mis Ojos II, Gustavo Lopetegui, trabajan sudorosamente entre dos fuegos.
Se desgastan por la república, para las glorias compartidas de Mauricio y de Marquitos, pero los puso Geniol.
Forman parte del cerco. Cotidianamente se le reportan.

Reelecciones para todos

“Pero no hay que preocuparse todavía porque van a reelegir los tres”, confirma la Garganta que responde a La Chica de Flores. Pero lo venera a Geniol y entiende las celosías de El Ángel Exterminador.
Geniol, El Ángel y La Chica de FloresCuatro años más para Mauricio, si arranca de una vez después de la colección de “consensos básicos”.
Cuatro años más para Horacio, en la atención 24 por 24 del Maxi Quiosco. Y con la señora Carrió, La Demoledora, contenida. Ya que en ningún momento Carrió va a utilizar su contundente aprobación electoral para disputarle la jefatura. Porque en el Maxi Quiosco, la ciudad, hay que trabajar, y el trabajo dista de ser la actividad que más fascina a Carrió.
La Demoledora está acostumbrada a que los diputados que le responden y dependen le “hagan la calle”. Pero sólo en nombre de la virtud republicana, y de la sublime reproducción de agua bendita (cliquear).
Entonces no queda, para Geniol, ningún otro rival a la vista. Ya que el peronismo de consorcio, que orienta el hoy más apaciguado Víctor Santa María, como la inventada Franja porteña de Massa, asoman debidamente acomodados en las estanterías del Maxi Quiosco.
Y Sir Martín Lousteau, el Personaje de Wilde, si siguió la campaña hasta el final, fue por pedido exclusivo de El Ángel Exterminador hacia el enigmático Coti Nosiglia. Para hacérsela un poco menos simple al leal Horacio, que en adelante no tendrá otra alternativa que aceptarlo, a Sir Lousteau, como oficialista. Habilitado para gritar también “¡Se puede!”. Y enriquecer el Bloque del Colectivo Cambiemos.
Y por supuesto marchan otros cuatro años más para La Chica de Flores, en la Buenos Aires repentinamente viable. Aunque la dama no tenga tantos deseos de repetir. Pero va a aceptar quedarse entre los asados del estricto cuartel, pero sobrecargada de las obras del pujante keynesianismo electoral, y de los billetes de los consensos básicos.
“Si esta mina es imbatible así, con 65 mil palos más nos deja para siempre en la B”, confirma la Garganta peronista, acaso para inspirar el próximo artículo.

“Bilardismo”

Geniol, El Ángel y La Chica de FloresEntonces Geniol tiene liberado el Maxi Quiosco.
La Chica de Flores se queda anclada en la zona liberada de la provincia viable.
Y el cercado Ángel Exterminador regula seis años más en la Nación. Si es que se pone en marcha de una vez y no prosigue con la franela suicida del endeudamiento dinámico.
Por su parte Marquitos, el Premier, El Elegido, el cuarto vértice del rectángulo, se queda con su único capital. Es Mauricio. Con la firme voluntad de El Ángel, para que Marquitos sea, en efecto, el sucesor, dicho sea para inyectar calmantes con corticoide en las proyecciones de Horacio y, en menor medida, de María Eugenia.
Sin embargo El Pibe de Oro se queda también con el poder onanista del “trabajo en las redes sociales”.
Con los batallones de las identidades falsas que sirven para hacer las operaciones traviesas. O para hacer el “bilardismo”, como suele ironizar un ingenioso traficante de la comunicación del Colectivo Cambiemos.
(Se denomina “bilardismo” a las travesuras ingeniosas que se le atribuían, primero como futbolista y luego como director técnico, al genial Carlos Salvador Bilardo).

Final con Gabriela

Con Carrió contenida con reconocimientos morales, en el rectángulo de poder no queda más lugar de privilegio para las ambiciones desvanecidas de la señora Gabriela Michetti, La Novicia Rebelde.
Desperdiciada, en la práctica, en una vicepresidencia lánguida. Que Marquitos, aunque parezca mentira, contempla con simpatía errónea.
Es que El Pibe de Oro siempre quiso ser el vice. Y el destacado “Bilardista” estaba por serlo, en 2015. Hasta que se interpuso Nicky Caputo, entonces El Co.
Fue en momentos de vigencia del nostálgico macricaputismo. Cuando Nicky, socio en un 50 % del poder, prefirió optar convenientemente por Gabriela.
Hoy La Novicia Rebelde suele dar vueltas por el mundo para cumplir con los compromisos que no le interesan participar a Mauricio.
Son viajes que El Ángel Exterminador utiliza para mantenerla entretenida, después de (casi) exterminarla, por haberlo desafiado. Ya que desde la vicepresidencia lo único que Gabriela pudo construir fue su desplazamiento, en un tramo lento, perverso y cruel.