Qué fue el Gran Acuerdo Nacional



Santiago Zorrilla-. El Gran Acuerdo Nacional fue la política impulsada por Lanusse para marginar a Perón. Éste le respondió con una alianza con el abuelo del actual ministro Rogelio Frigerio.




El dictador Agustín Lanusse necesitaba sacar del pantano político al Partido Militar tras el fracaso rotundo de la llamada "Revolución Argentina": un disparate ideado por el ultraconservador Onganía junto a sectores del "peronismo sin Perón" como el entrerriano Augusto Timoteo Vandor, sindicalista luego asesinado por guerrilleros peronistas.
Onganía y la Revolución Argentina fueron quienes entregaron -a cambio de este crucial apoyo a la dictadura- el manejo de las obras sociales a los sindicatos, esperando que al fortalecerse éstos se debilitara el ala política del peronismo con Perón a la cabeza. El asunto les salió mal pero la dictadura de Onganía naufragó por su estupidez política -el conservadurismo extremo colisionaba con el espíritu de los años sesenta que se vivía en el mundo- y las internas militares, así como la persistencia del fastidio con las dictaduras.



Agustín Lanusse se propuso, ya como nuevo dictador, dar aire al Partido Militar invocando al ala liberal contra el ala nacionalista, para lo cual llamó al conjunto de los partidos políticos a un Gran Acuerdo Nacional. Del llamado, fueron excluidos los partidos políticos que eran considerados ilegales: el Partido Justicialista y el Partido Comunista. La extrema izquierda se autoexcluyó, considerando que "eran todos lo mismo".

El GAN (Gran Acuerdo Nacional) era un conjunto de eslóganes grandilocuentes que en el fondo buscaba acomodar la interna de los militares y disciplinar a Perón, condicionando su vuelta a un frente antiperonista que se presuponía era mayoritario al apoyo que obtenía el peronismo en las urnas. De hecho, incluyó por primera vez el balotage al estilo francés: si un candidato no sacaba el 50% de los votos, iba a un balotage con el segundo. Con Perón proscrito, la candidatura del ondontólogo conservador Héctor Cámpora, cercado por jóvenes revolucionarios de Montoneros, y el ex antiperonista de derecha Solano Lima, sacó un 49,5% de los votos y ganó en todas las provincias, menos en Capital Federal, donde un joven abogado derrotó al peronismo como candidato a Senador: Fernando De La Rúa.
Balbín, que había obtenido casi un cuarto del padrón, se bajó del balotage. Posteriormente, Cámpora y Solano Lima renunciaron, hubo nuevas elecciones y Perón se alzó con el 62%, el récord histórico en Argentina para un presidente en elecciones libres y democráticas.  Balbín llevó a De La Rúa como candidato a vice y no llegó al 25% del padrón.
Pero el GAN es anterior. Y fracasó.

El expresidente Juan Domingo Perón, desde su exilio en la España fascista de Francisco Franco, se reunió con Arturo Frondizi y Rogelio Frigerio, abuelo del actual Ministro de Interior y Obras Públicas. Ambos eran líderes de la facción radical escindida denominada MID, Movimiento de Integración y Desarrollo, que controlaban el diario Clarín. Sus ideas eran desarrollistas y ya habían hecho un acuerdo con Perón y Cooke en Caracas por el cual Frondizi fue electo presidente y Frigerio fue Ministro del Interior. Ese acuerdo terminó mal pero años después, ya en España, se volverían a encontrar.
Este encuentro derivó en la creación del Frente Justicialista de Liberación Nacional (Frejuli) al que luego se integrarían otros partidos, muchos de los cuales acudieron al GAN.
El acuerdo Perón-Frondizi debilitó el GAN, lo que dio aire al ala nacionalista del Ejército, enfrentada a Lanusse e hizo que los liberales desconfiaran de su eficacia y le restaran apoyo.
De esta manera, el GAN naufragó.

Las intenciones del GAN incluían muchas de las propuestas de los desarrollistas y peronistas, así como de los comunistas de la época: por ejemplo, un acuerdo de precios y salarios que estabilizara la economía, una mayor apertura política, el control de la inflación, el respeto a los derechos laborales.
Lanusse fue un hábil político y dentro de las Fuerzas Armadas y la sucesión de dictadores, un moderado con mentalidad relativamente abierta para un dictador.
Su encono personal con Perón no impidió que finalmente fuera quien levantara la proscripción.
Por último, Lanusse se opuso a las desapariciones de la última dictadura militar y a la más brutal, la del general Jorge Rafael Videla que arrancó en 1976.

Esta breve historia del Gran Acuerdo Nacional tiene la mera intención de preguntarse: ¿no podía el presidente Mauricio Macri ponerle otro nombre a su convocatoria a gobernadores, empresarios amigos y sindicalistas tras las elecciones donde su partido triunfó amplia y democráticamente?