Los colonos que huyeron de Entre Ríos


Sara Elena Bruchez De Macchi-.  Algunos de los colonos llegados a Entre Ríos, desalentados por las limitaciones materiales de las propiedades, se lanzaron a la búsqueda de condiciones más estimulantes y se establecieron en otras colonias.



Tal es el caso de Alfonso Genolet a quien Alejo Peyret, cuando realiza su visita a las colonias argentinas, lo encuentra cómodamente instalado con su familia en calidad de propietario de cuatro concesiones de veinte cuadras además de poseedor de cuatro mil vacunos en la colonia Alejandra
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Este próspero colono había llegado a San José, en la expedición que arribó al Plata en marzo de 1860, procedente de la comuna de Monthay del cantón de Valais. "Puede decirse que está rico” expresa Peyret, aunque sentía nostalgias, contrariamente a lo que podría suponerse, no de su Suiza natal sino de Entre Ríos...
La asimilación fue más rápida de lo que cabía esperar.
En su largo peregrinar por las colonias Peyret visitó a un ciudadano francés de apellido Henriet que había estado en San José y luego decidió acompañar a un compatriota al Chaco para fundar una colonia que al fin fracasó ante las adversidades de la naturaleza y los ataques de los indios. Después de iniciar otras actividades, también malogradas, se estableció en Reconquista en un aserradero a vapor lo que pareció darle estabilidad y cierta prosperidad.
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Las previsiones de Peyret se iban cumpliendo. Tal vez en ningún punto de Entre Ríos se encontraran "reunidos en tan corto espacio tan crecido número de agricultores". Parte de los pobladores se fueron dispersando y se alejaron a lugares que ofrecían mejores oportunidades materiales aun a riesgo de encontrar inseguridades mayores como era el problema del indio, presente en algunas colonias santafesinas y chaqueñas pero ajeno a la colonia San José.