"Hacerles decir a las palabras más de lo que éstas pueden decir"

Rolando Revagliatti-. Antonio Ramón Gutiérrez nació el 29 de mayo de 1951 en la ciudad de Santiago del Estero, capital de la provincia homónima, y reside en la ciudad de Salta, capital, igualmente, de la provincia homónima. Obtuvo su título de Psicólogo en 1982 por la Universidad Católica de Salta, donde además de desempeñarse como profesor en diversas cátedras ha sido Profesor Titular de la Cátedra de Psicolingüística, y es Profesor Emérito desde octubre de 2017. Es docente del Centro de Investigación y Docencia (CID) del Instituto Oscar Masotta dependiente de la Escuela de Orientación Lacaniana de Psicoanálisis. En esta materia es autor de “La precipitación de lo real” (2005), “Lingüística y teoría del significante en psicoanálisis” (2010), e integra el volumen “Soledades y parejas. Luces y sombras” (2017). Además de concedérsele en 2012 el Premio al Mérito Artístico por su trayectoria literaria, otorgado por el gobierno de la Provincia de Salta, recibió, entre otros, el Primer Pre…

La obra de Sampay


Ernesto Adolfo Ríos-. En la obra de Arturo Enrique Sampay, como acota su biógrafo, existen tres constantes de su pensamiento: “su teísmo metafísico-religioso y –consecuentemente- la aceptación de un orden moral objetivo, salvaguarda de la libertad y dignidad humanas, y a la par, sostén de una concepción realista del Estado, que da preeminencia al bien del todo sobre el bien de los individuos; su nacionalismo y dirigismo económicos, como único medio de liberar al país de la dependencia extranjera y de ese modo posibilitar el desarrollo pleno y armónico de sus recursos; su confianza en el juicio estimativo del pueblo”.





En 1936, “con visible y legítimo amor a la tradición y a los valores de Entre Ríos” como dijera Faustino Legón en el prólogo, Sampay publica un libro analizando la entonces moderna constitución entrerriana.

Pero es en 1942 cuando aparece su primera obra de relieve, La crisis del Estado de Derecho Liberal-Burgués . Este libro, desde donde se enjuicia al liberalismo, constituye una reflexión sociológico-política a partir de la que Sampay “desentrañó una Ontología del Estado de inequívoca inspiración tomasiana” .


Un año después -y fundamentado también en la gnoseología realista, que es el sustrato de reflexión sistemática elaborado por Sampay como instrumento de análisis en todas sus obras – publicó La filosofía del Iluminismo y la Constitución Argentina de 1853 , donde señalara el agotamiento del Estado liberal y su recambio por nuevas concepciones sociales.

En 1951, y tras varios años de reflexión y profunda elaboración, se publica la Introducción a la Teoría del Estado , monumental trabajo de Sampay, que se constituye en una obra cumbre de la Ciencia Política argentina, y se parangona sólo con grandes obras de la temática, como las de Heller , Loewenstein y Jellinek .

En la primera parte de esta obra se analizan y valoran, con base en la gnoseología realista, distintas Teorías del Estado y sus fundamentos, para dar paso en la segunda parte a la fundamentación iusnaturalista de Sampay del Derecho Político, en el que se inscribe la recuperación de la Teoría del Estado sobre idénticas bases.

De esta manera, a través de estas obras principalmente, y de una serie importante de otras publicaciones , Sampay aparece como “el único autor argentino que durante la primera mitad del siglo veinte inició su labor científica teniendo como propósito la refutación de los presupuestos políticos y jurídicos nacidos a partir del iluminismo y la inclusión de los mismos en los problemáticos conceptos de Teoría del Estado y Constitución Jurídica” .

La Teoría del Estado, para Sampay, es “un conocimiento sistemático, en el que está provisionalmente suspensa la valoración de la entera realidad política concreta y actual a la que se halla existencialmente adscripto el investigador, y cuya función propia es ofrecer el conocimiento ejercido de esa realidad política para que, en un momento ulterior, se la valore mediante los principios normativos de la Ciencia Política” .

La Ciencia Política, por su parte, entendida como Filosofía Política , es ciencia arquitectónica con respecto a las demás ciencias prácticas, y recupera en nuestro autor su sentido clásico, articulada a partir del primer principio práctico y de los conceptos universales formados por abstracción .
De esta suerte, “la contribución de Sampay es haber incorporado todos los auténticos aportes de las distintas Teorías del Estado a la luz de aquellos principios de la Philosophia perennis en un admirable cuerpo de doctrina, en donde aquellos logran su auténtico valor” , manifestándose “el realismo ontológico (…) en todo su vigor” .

Toda forma política concreta, remata Sampay, se corresponde con una determinada cosmovisión que, para ser completa, sólo puede ser dada por la Teología. Este sentido cosmovisional pervive en la Constitución jurídica; es el alma que “impregna el núcleo ético de sus disposiciones funcionales” .

El realismo de Sampay, procedente de su formación aristotélico-tomista, y tributario de doctrinas de diferente factura armónicamente ensambladas con aquel, se corona por una Teología Política que, en lo esencial, proviene de Donoso Cortés : “Todo Estado real-histórico, como estructura que es a la vez elemento de un conjunto estructural de cultura, está condicionado por una orgánica concepción del mundo. Con esta aserción damos justamente en el hito de lo que se ha denominado como Teología Política, y que consiste en el reconocimiento de que a toda singularidad estatal le informa, como el alma al cuerpo, su ínsito y necesario núcleo metafísico” .