La luna, el bar y yo



 Manuel Ibiza-. La luna, el bar y yo




La luna ya estaba triste.
Siempre estaba triste.
Siempre estaba luna.

El bar ya estaba viejo.
Había nacido viejo.
Las cortinas, las sillas, el mostrador, la mesa
todo era viejo.
Hasta el cantinero
un hombre hosco
era viejo.

El aire ya estaba húmedo.
No había estrellas.

Y yo ya estaba solo.
Siempre estaba solo.
Siempre estaba yo.