Inmigración: Santa Fe vs Entre Ríos

Sara Elena Bruchez De Macchi- La competencia entre Santa Fe y Entre Ríos por quedarse con los inmigrantes europeos de mayor capacidad laboral.




Un motivo de dispersión de los inmigrantes que llegaban a las colonias entrerrianas, y tal vez el principal fue la adjudicación de parcelas muy pequeñas a los colonos. Por el contrato original las concesiones alcanzarían dieciséis cuadras cuadradas ya de por sí insuficientes para permitir la continuidad de una explotación teniendo en cuenta las posibles subdivisiones a que se verían sujetas por razones de herencia.
A sólo dos años de fundada la colonia San José ya se estipula la adjudicación de ocho cuadras
a los nuevos inmigrantes y a los que arribaran en el futuro.
.
Sin pérdida de tiempo se alza la voz del Administrador Alejo Peyret reclamándole a
Urquiza por la escasa extensión de las parcelas.
“Las mejores familias, según veo, -dice- son las que ya poseen algunos bienes en
Europa, y no se resuelven a venir a América sino para dejar una herencia más
grande a sus hijos. Aquellos vienen muy bien provistos de útiles y aun de dinero y
preferirían dirigirse a Santa Fe donde las concesiones son de veinte cuadras".

Agrega a continuación que se correría el riesgo de recibir a la basura, a los infelices, mendigos y vagabundos menospreciados en Europa para concluir aconsejándole que por el bien de la Colonia

“... V.E. podría dar concesiones de 16 cuadras
a las familias bien compuestas, de seis personas adultas para arriba, que ya
traen sus elementos de trabajo y exigen mucho menos gastos que las otras. Otra
consideración es que dentro de pocos años, aumentándose mucho las familias Por
los nacimientos, como ya lo veo, muchos individuos no teniendo bastante terreno
se hallarán precisados a salir de la colonia y entonces, no se conseguirá tan
pronto el objeto de V.E. que es formar una población importante”
.


En 1864 vuelve a insistir, esta vez ante las autoridades Provinciales sobre la exigüidad
de los terrenos que no les permite a los colonos tener animales que les sirvan para
afrontar las penurias derivadas de los riesgos de la agricultura. Sostiene que criar vacas
para la obtención de leche y sus derivados debe ser una actividad complementaria de la
agricultura como ocurre en las colonias de Santa Fe donde hay familias que poseen hasta
cien animales lo que les permite elaborar grandes cantidades de manteca. Conoce esta
situación por haber visitado Esperanza, “por relaciones de esos Colonos con estos” y
porque así se lo manifestó directamente el empresario de la misma. Sabe, en fin, que “la
colonia Esperanza se compone solamente de 200 familias y que cada una tiene un área
de 20 cuadras cuadradas de superficie; es decir que con más extensión tiene casi la mitad
menos de familias que la colonia San José. Que la colonia San Carlos no tiene 200
familias con un territorio de 18 leguas”
.
Más adelante destaca la promiscuidad en que se encuentran las familias en San José

"... no debe olvidarse que cerca de 400 familias se establecieron en un territorio de menos de 2 lenguas cuadradas de superficie y que suponiendo que cada una tenga 4 bueyes, 4 vacas lecheras
y sus terneros no dejarán de hacer un total respetable, y que estando amontonadas, como están
las familias preguntaría el infrascripto como comerían estos 10 ó 12 animales de cada uno
porque en fin fuera de las 8, de las 4 o de las 16 cuadras que cada uno posee, todo es campo
ajeno para ellos y no tienen derecho alguno de pacer? Se me objetará sin duda que las haga
comer en su terreno, entonces preguntaría qué les quedará para la labranza?"

Coincide con estas apreciaciones el fundador de la colonia San Carlos quien manifiesta
en 1872 que los bajos rendimientos de las cosechas de San José se deben, no sólo a las concesiones
pequeñas, sino a la configuración del suelo pues mientras en Santa Fe la capa espesa
de tierra vegetal es uniforme en toda la extensión de la colonia, en San José no ocurre
lo mismo ya que en partes aparece mezclada con arena o arcilla de modo tal que los rendimientos
son desparejos y “lo que beneficia a uno puede no hacerlo al otro". Agrega Beck
Bernard en un todo de acuerdo con Peyret:

"Lo insuficiente de las propiedades de los colonos
es aún un gran inconveniente para la cría de ganado, teniendo en cuenta que no hay
campo de pastoreo fuera de las concesiones que ya son muy pequeñas para la agricultura"