El que avisa no traiciona



Eduardo M Romero-. Estamos a muy pocos días de las elecciones generales y en consecuencia todas las interpretaciones, desde la oposición, sobre cualquier actitud del gobierno se la tilda con el rotulo de un “fuerte ajuste” post electoral y desde el gobierno, o se desalienta esta interpretación o se niega la posibilidad de algunos instrumentos de ajuste.

Sin abandonar la idea de la confrontación electoral existen algunas medidas anunciadas y otras filtradas como posibles que estarían dando cuenta de un ajuste, para algunos moderado y para otros brutal, que se manifestaría a partir de concluidas la elecciones.
Quienes económicamente están en la vereda del gobierno señalan que no se puede continuar con el alto proceso de endeudamiento y a la vez mantener el gasto social en valores que generan un déficit que obliga a seguir endeudándonos, esta es la primera alerta sobre el posible ajuste post electoral ya que hasta los que adhieren al gobierno señalan la imposibilidad de continuar con este déficit.

La otra luz indicadora es la liberación de los precios de combustibles ya operada pero con un compromiso con las petroleras de esperar a concluidas la elecciones para tomar decisiones sobre nuevos precios, con un barril por ahora en suba, es posible que las petroleras pretendan reajustar sus precios.
Se indica también desde el gobierno un crecimiento en el precio de los servicios de gas luz y otros; atento, según el gobierno, a que se está observando un crecimiento de la actividad económica y que la inflación está disminuyendo.
Apareció como un elemento más la reforma laboral ya reconocida por el gobierno sin perjuicio que el Ministro de Trabajo señaló que es con el propósito de terminar el trabajo en negro, los sectores laborales indican que pretende ajustar mediante la eliminación de conquistas de los trabajadores.



La Nación ha manifestado que las 13 provincias que mantienen cajas de jubilaciones provinciales deberán adecuar sus sistemas jubilatorios a los Nacionales, ya que Nación interpreta que estas otorgan jubilaciones con beneficios que se desconocen en la Nación, y de no tomar medidas en este sentido amenaza con dejar de pagar las compensaciones que les corresponden a estas provincias por mantener sus sistemas previsionales lo cual es leído como un posible ataque a la edad jubilatoria y al 82% móvil mediante la asfixia dejando de brindar la asistencia que hasta hoy compensa estos sistemas provinciales.

Mucho se está hablando desde la oposición en el sentido que el gobierno está en una tarea de desfinanciar y desguazar el PAMI y sustituirlo por el régimen de Salud con menos prestaciones; quizás esta sea una lectura de la oposición pero lo real es que el gobierno está gestando un sistema de salud, que indica, es para los pequeños monotributistas y los excluidos del mercado laboral o para los trabajadores cuentapropistas o carecientes de obra social, cuando en realidad estos sectores son asistidos por el sistema de salud publica implementado por Ramón Carrillo, esto lleva a pensar si es necesaria una nueva de ley de salud o la aspiración es modificar todo el sistema de salud incluido el Sindical con el propósito de eliminar también los aportes estatales a este sistema; todo esto, dicen algunos, estaría siendo el ingreso a un sistema de salud mínimo con muy pocas prestaciones debiendo abonarse por encima de ello para obtener muchas prestaciones indispensables en estos tiempos.

A pesar de las buenas cosechas el saldo de la balanza comercial fue deficiente y nuestro país debió abonar por encima de sus ventas al exterior 6.000 millones de dólares lo que estaría obligando al Gobierno a la toma de reducciones de gastos internos para afrontar estos pagos externos, lo que en lenguaje común seria mas ajuste.

Sin dudas el debate podrá ser si existe o no la necesidad de estos ajustes pero lo que todo el mundo debe reconocer, tanto quienes entienden que nuestro país es inviable sin este ajuste como los que pretende seguir con el gasto en los valores actuales, es que algo habrá que hacer y siempre vendrá de la mano de un ajuste para los que menos tienen o para los que más tienen pero sin dudas nadie puede desconocer que el ajuste vendrá; el problema es a quien se ajusta.

Lo real es que si el ajuste comprende a jubilados, trabajadores, sistemas jubilatorios, sistemas de salud el ajuste recaerá sobre los que menos tienen y por ende se va a resentir el mercado de consumo y a la larga también esta caída en el consumo podrá en crisis a los sectores de la producción y peligraran fuentes de trabajo.

Pienso que este debate no tiene nada que ver con las próximas elecciones cuyos resultados, según las encuestas, estarían beneficiando al gobierno pero tiene que ver con el modelo de país que deseamos los argentinos pareciera que el gobierno, aun cuando no lo reconozca explícitamente, está de alguna manera dejando señales como para dar cuenta de un aviso sobre el futuro y por ello aceptar la máxima que indica “el que avisa no traiciona”