Divorcios con la realidad



Eduardo M. Romero-. Estamos en vísperas de la veda electoral anterior a las elecciones del próximo domingo por lo cual nos abstendremos de referirnos a nuestros líderes locales, pero estos no escapan a la visión mundial de una nueva manera de ejercer liderazgos en estos tiempos modernos con alguna reminiscencias a antiguos liderazgos.



Los casos corrupción de Brasil afectan a líderes de izquierda, defensores precisamente de evitar tentaciones del capitalismo; en Venezuela un gobierno que se tilda de socialista “a la cubana” con serios problemas de corrupción; ambas situación pareciera dar cuenta que los líderes actuales tienen un discurso que no coincide con su manera de ejercer el poder.
Pero no son sólo los líderes del gobierno, quienes tienen esta incongruencia entre la realidad y el discurso, también la oposición cae en estos errores ya que cuando pierden elecciones o ante el temor a perderlas denuncian fraude; fraude éste que parece selectivo ya que no dicen nada de los lugares donde resultan ganadores; en Venezuela el fin de semana pasado se llevaron a cabo elecciones para gobernador alzándose el gobierno de Maduro con 17 de ellas ante lo cual surgen las denuncias de fraude pero nada se dice de las que ganaron los opositores indicando la existencias de los discursos por encima de la realidad.
Pero esta aparición de líderes con discursos divorciados de la realidad no es privilegio único de América Latina también lo es de Europa con la aparición de liderazgos nazis en Alemania, con el triunfo conservador en Austria pero también con el crecimiento de la ultraderecha, que aliada al conservadurismo le permitiría formar gobierno, digo con un divorcio de la realidad porque la Europa unida por el Mercado Común tiene una clara esencia capitalista y de producción de escalas que no conjuga con la presencia de fuertes nacionalismos.

Los nacionalismos también tienen sus dificultades ya que el último ejemplo fue en España con el separatismo Catalán que de un discurso fuertemente confrontativo ha pasado a una situación de impase en torno a materializar su independencia; ocurre que en un principio y atento a la represión impuesta por el Presidente de España el día de la consulta popular logró crecer la idea separatista pero este crecimiento fue descendiendo con el correr de los días atento a que fueron apareciendo los problemas que plantea una actitud separatista.
Los Catalanes comenzaron a preocuparse por el traslado de bancos y empresas a Madrid, se comenzaron a interrogar sobre cuál sería la moneda que regiría su economía ante la negativa del Banco Central Europeo para que puedan utilizar el Euro a partir de su separación de España, los mismos temores surgieron por saber qué ocurriría con las jubilaciones pagadas por el Estado Español... Todos estos temores desnudaron que el discurso separatista no tenía un correlato en la realidad ya que no habían instrumentado medidas para evitar estos inconvenientes graves ante la situación de abordar la independencia.

Otros liderazgos quizás no contradictorios con la acción y el discurso son sin embargo peligrosos para la paz mundial y una prueba de ellos son las acciones de gobierno políticas, tanto de Trump como de Kim Jong-un, las cuales ponen al borde de una guerra atómica no solo a Estados Unidos y Corea del Norte sino al mundo entero.



Conocemos líderes locales que hasta hace un tiempo señalaban que nunca debíamos votar determinado candidato y hoy piden a gritos que votemos a quien hasta hace poco enfrentaban o a la inversa hoy se muestran como una alternativa diferente de quien hasta hace poco acompañaron incluso en la gestión.

¿Cambiaron los liderazgos o cambiaron las aspiraciones de las sociedades para con sus líderes?
Este resulta un interrogante difícil de responder, lo real es que estos tiempos modernos dan cuenta con más rapidez y con más información, veraz y falsa por cierto, que con gran rapidez realmente desnudan estas cuestiones de liderazgo contradictorio sea por no coincidir con el discurso y por no coincidir con el objetivo del bien común que debe primar en todos los lideres.

Son tiempos difíciles para las sociedades y por ende para sus integrantes ante lo cual también lo será para los líderes, pero para corregir los problemas que nos afectan deben los líderes ser claros, precisos y coherentes en sus objetivos de lo contrario será difícil encontrar las soluciones que nos hacen falta.