El finado

Manuel Langsam-. En un campo de Bergara había un peón al que todos llamaban "El Finado” o “El Finadito". ("El Finau", traducido al entrerriano).

Urquiza y Alejo Peyret




Sara Elena Bruchez De Macchi-. Entre Ríos, a la sazón gobernada por el general Urquiza, ofrecía campo propicio para la actividad creadora. Vastamente conocida es su obra como gobernador de la provincia, sobre todo en el aspecto cultural. Por su iniciativa surgen escuelas, periódicos, bibliotecas,
teatros, afluyen maestros y se estimulan los estudios.


Su proyecto de organizar el país con una constitución que asegurara las instituciones en forma estable es una de sus principales preocupaciones. Para encauzarlo necesitaba la colaboración de mentes esclarecidas que cooperaran en la formación de la juventud destinada a convertirse en la futura clase dirigente.
Para el momento eran escasas las oportunidades que el país ofrecía en materia educativa y las contadas instituciones que aún subsistían no se adecuaban a los designios del Organizador.
El Colegio del Uruguay fundado en 1849, se creó por su iniciativa como respuesta a las exigencias del plan.

Urquiza no vaciló en llamar a Entre Ríos a destacadas personalidades, prescindió de su nacionalidad y de cualquier otro aspecto que no fuera idoneidad, identificación con el ideal republicano y deseo de compartir las responsabilidades de la hora. Presto, Alejo Peyret acude en 1885 al llamado del Organizador de la Nación, quien, por intermedio del Doctor Alberto Larroque, su compatriota y Rector del Colegio del Uruguay, lo invita a ocupar las cátedras de Historia y Francés en el mencionado instituto y simultáneamente a colaborar en el periódico El Uruguay.

Estas actividades, educativas y periodísticas, las realizará en forma alternada o conjunta, ora en Entre Ríos ora en Buenos Aires, como complemento de otras, llámense ellas organizar una colonia, escribir abundantes y variadas obras, mantener copiosa correspondencia con destacadas personalidades, ejercer cargos públicos, visitar en viaje de inspección las colonias argentinas y hasta redactar un proyecto de constitución para Francia que, en 1870, dedicó a Thiers.

En todas sus realizaciones hay un elemento recurrente: la defensa de los principios liberales concretados a través de una república democrática. Toda su brega y su dinamismo los puso al servicio de una causa: la democracia.

En 1857 el general Urquiza le encargó la organización de colonia San José, de reciente fundación en campos de su propiedad, en Entre Ríos. A fines de julio de ese año, Alejo Peyret se hace cargo de la organización y administración de la flamante colonia, totalmente consustanciado con la política inmigratoria del fundador.

A partir de entonces el novel administrador despliega una actividad sin limites y sin interrupciones, Solicita, reclama, exige lo indispensable para satisfacer las necesidades crecientes de la colonia y, Urquiza, personalmente o por mediación de sus secretarios, brinda su apoyo material y moral a la empresa.