Una elegante cuota alimentaria de cinismo y misantropía

Lucas Carrasco-. Sí, tengo un sentido del humor un poco retorcido. O retorcido del todo. Y bue.



Con su peinado ridículo, el dictador de la teocracia familiar de Corea del Norte se pelea con el señor de peinado ridículo de la teocracia corporativa yanqui. Es una pelea de peluquería, divertidísima. Aunque, por supuesto, para hablar de estos temas hay que poner dos párrafos de rigor sobre lo malo, inmensamente malo que es el gordinflón de Corea del Norte y lo indignado que uno anda por la vida con los tuits del presidente de Estados Unidos. No es cierto, pero si uno no pone esas cosas...
¿Qué cara pondrán, frente a la computadora, en el acto solitario de narrar, los que escriben que andan indignados por el Holocausto Nuclear que vienen anunciando (con los mismos contendientes, solo que antes eran menos caricaturescos, menos zafios) hace dos décadas? ¿Pondrán realmente cara de malos; llorarán frente al teclado; será cierto que les duele tanto pero tanto, los amarga casi tanto como la muerte de un hijo la última boludez que ponga el pavote de Trump o el siniestro pero ridículo dictador norcoreano? ¿Se golpearán realmente el pecho de republicanismo y superioridad moral? ¿Realmente son tan pelotudos? ¿Sus madres no les dicen que queda feo fingir que uno anda preocupado por la to-ta-li-dad de la especie humana?


¿Puede desaparecer la humanidad por una eventual guerra que ningún analista militar del mundo evalúa como posible? Como poder, podría...Los cálculos matemáticos sobre el poder destructor del armamento disponible, en el caso de una gran contienda mundial entre Euroasia y Asia contra los países anglosajones y la Europa Occidental...ok, sí. Matemáticamente, es posible.
Tanto como matemáticamente es posible que una pandemia de una enfermedad que aún la ciencia no conozca y que sea altamente contagiosa, mate en relativamente poco tiempo a la especie humana, dados los avances tecnológicos que nos comunican de un continente a otro. Ni que hablar de las fronteras naturales, que antes salvaron pueblos enteros de distintas pandemias. Qué se yo, la cordillera, por ejemplo, ya no es un obstáculo que pueda demorar el contagio de enfermedades entre Argentinos y Chilenos, a la vez que al no habernos quedado aislados durante los últimos siglos, hemos desarrollado las mismas defensas naturales para los distintos virus contagiosos, que son, a la vez, prácticamente los mismos. Pero en modelos de simulación, prácticamente todo es posible. Excepto lo que aún no imaginamos. ¿Que es un poco irresponsable dar por hechos validados los modelos de simulación? Y, sí. Obvio.
Somos irresponsables. Somos los malos. Oh, sí. Hablemos del rol de los medios, jeje. Esas notas funcionan siempre: uno mira un programa de televisión y opina. Indignadísimo. Luego, los comentarios elaboran las teorías conspirativas contra el autor de la nota, contra los aludidos en el programa, contra el dueño del canal, contra todo el gobierno, contra todas las corporaciones, contra la maldad de los organismos internacionales, la bondad de la propia comunidad (sea ideológica, religiosa, o simplemente, un grupo de Whatsapp con gente al pedo, bue, como todos los grupos de Whatsapp: los hace gente que está al pedo). Y los malos son muy malos y los buenos son muy buenos.

Conozco a un tipo que acaba de escribir, horrorizado, con la cuota de indignación señorial que se exige por estos días, sobre la guerra que él, como casi todos los que escriben lo mismo, sabe que nunca sucederá. La Tercera Guerra Mundial, qué horror.
¡Moriremos, moriremos!
¡TODOS!
PASADO MAÑANA, a más tardar.
O la semana que viene. Posta, eh.
Por la guerra en twitter entre el capo de la teocracia familiar y el twistar de la teocracia corporativa, hoy no moriremos, pero mañana sí. Hoy no se fía, pero mañana sí.
Qué drama, loco, eh. ¿Algo más?
-Sí, hay un chiflado que apuñaló a dos personas en un pub de Finlandia.
-¿Lo hizo por la religión incorrecta?
-Sí.
-Buenísimo. Ya escribo la nota, indignado.
-Pero cuidado de no caer en la islamofobia.
-Tranqui, yo solo soy misógino.
-Buenísimo, porque también tengo una nota sobre 35 homosexuales asesinados en una discoteca de Estados Unidos, pero el otro redactor es homofóbico.
-¿Y no es islamofóbico?
-No, es como nosotros, no tiene el menor interés en la religión. Ni en la especie humana en general.
-Ok, si querés yo hago la de los gay y que él haga la del musulmán.
-Ok, dale. Ah, pero esperá: ¿vos no odiás las discotecas?
-mmm...me da lo mismo. Odio la música electrónica.
-¿Existe la electrofobia?
-Ni idea, esperá que chequeo en el INADI.
-Fijate si te atienden, sino poné que pasó en otro lado. Algo parecido. Un pub, ponele.
-Pero serían dos notas con pub, y en uno de los pub hay solo dos acuchillados.
-Pero es Finlandia
-Pero no hay muertos
-Pero era musulmán
-Pero los otros son gay
-Bueno, escribite una nota sobre lo indignado que estás de que los medios mientan con tal de buscar público, ¿sabés algo de la niña inventada en el terremoto de México?
-Más o menos. Pasa que me aburren las notas sin culpables humanos. Las catástrofes naturales son aburridas de contar.
-Echale la culpa al cambio climático.
-Pero yo soy terremotofóbico.
-¿Existe eso?
-Sí. Es la indiferencia ante las catástrofes naturales, dado que han ocurrido a lo largo de la historia y en la medida en que ocurran lejos, no dejan de ser otro espectáculo televisivo más. Eso es la terremotofobia y a los culpables nos hacen marchas y escraches y se van los anunciantes.
-¿Qué anunciantes?
-La Asociación de Bomberos de México.
-¡Pero nosotros no tenemos la publicidad de la Asociación de Bomberos y menos de México!
-Justamente por eso, no tenemos esa publicidad porque yo estoy acá, que soy terremotofóbico.
-Bueno, hacé la de los gay asesinados. Poné que bailaban cumbia si querés.
-¡CUMBIA, NO! Soy cumbiófobo.
-Chamamé.
-Esa es buena: "35 gays son asesinados por bailar chamamé"  
-Si ponés ese título el lector va a pensar que se lo merecían. Todos odiamos el chamamé.
-"35 gays asesinados por bailar chamamé"  Informe especial. Mirá el video. Fotos exclusivas de la masacre. 
-En Estados Unidos nadie sabe qué es el chamamé.
-Pero en Estados Unidos ni se van a enterar.
-Pero se nota mucho.
-Sos chamamefóbico. Te voy a denunciar al INADI.
-Yo solo digo que el chamamé es música con capacidades diferentes.
-¿Es música?
-No, es ruido.
-Viste. Estás discriminando.
-No, solo digo que el Estado es el responsable por no ayudar a quienes tienen capacidades musicales diferentes, ciudadanos que se encuentran en situación de chamamé.
-Puro chamuyo, estás discriminando. Te voy a denunciar.
-Pará, hagamos una cosa, no escribas nada, seguí tomando whisky tranquilo. Pero hace rato que no escribís una nota. Mañana escribí algo.
-De acuerdo. Aunque te noto una cierta whiskyfobia...
-Son las once de la mañana y estás en el trabajo sin hacer nada y tomando whisky!
-Te noto cierta haraganofobia...
-Andate a la puta que te parió..
-Eso es discriminar a las mujeres en situación de prostitución y, además, discriminarme a mí, que estoy en situación de poner las piernas sobre el escritorio. Lo tuyo es un aberrante caso de piernaescritoriofobia.