Mitos y leyendas sobre los Charrúas



Santiago Zorrilla-. Con 16.000 años de historia, el pueblo charrúa ha sido poco estudiado desde perspectivas razonables.
Los primero estudios metódicos sobre los Charúas son sobre todo alrededor del año 1900. Ahí se los retrata como hombres crueles, salvajes, guerreros descarnados, personas de rostro feo. El sustrato racista era evidente.




Los Charrúas vivían en el sur de Uruguay cuando se dio la conquista española al continente americano. Producto de esa conquista y también de las guerras con otras etnias indígenas, el pueblo Charrúa se fue esparciendo llegando por un lado a Entre Ríos y por el otro a Río Grande Del Sur, en el actual Brasil y la actual Argentina. En ambos países, subsisten descendientes de esta etnia indígena. Que también llegó a otros provincias de la Mesopotamia y del Litoral, como Santa Fe, aunque en menor medida. Algunos charrúas se escaparon durante la última rebelión jordanista e integraron las etnias Qom, quienes los asimilaron y los incorporaron a su propia cultura.


Los Charrúas descendían de los Tehuelches. Aunque el término "descienden" no es del todo correcto, dado que los Tehuelches permanecieron poblando la Patagonia. Mientras que los Charrúas se asentaron en Uruguay hasta la conquista de América. Estamos hablando de aproximadamente 4.000 años antes de Cristo en lo que hoy se conoce como República del Uruguay. Los datos de los Charrúas en la Patagonia son de 9.000 años de antiguedad, en lo que hoy se conoce como Chile y Argentina.
En Uruguay, previamente los Charrúas derrotaron otra etnia que habitaba en la zona: los arawak.
Los Charrúas no vestían taparrabos, no era parte de su cultura esconder los genitales. En invierno utilizaban pieles colgadas sobre sus hombros, con un agujero para calzar la cabeza y liberar las manos, con las que cazaban y hacían las actividades militares. Su principal arma era la lanza, hecha a mano con características rudimentarias. Las pinturas que los muestran con taparrabos son propias de la cultura de la época en que fueron pintados y de los pueblos que los pintaron, básicamente, nuestros descendientes europeos. Sí usaban una especie de pollerra, hecha con cuero, las mujeres. la pollera llegaba hasta sus rodillas y les cubría la zona genital, no así el pecho. Durante el invierno, complementaban esta prenda con el mismo tipo de abrigo que usaban los hombres.
La piel más utilizada por los Charrúas era la piel de las nutrias, las cuales representaban el problema de que eran demasiado pequeñas pero fáciles de cazar y su carne, servía de alimento. Luego las pieles de las nutrias se cosían, armando los abrigos.
Algunas etnias de pueblos originarios no manejaban la técnica de cocido de las prendas.
Hay que tener en cuenta que por "nutria" nos referimos a lo que se conoce como tal en Entre Ríos. Su nombre científico es Myocastor coypus y solo habita en Argentina y Chile. Es un mamífero más grande que un ratón y más chico que un "carpincho". Es un roedor, cuya caza aún continúa como actividad recreativa y la carne se sigue consumiendo. La piel de la nutria fue utilizada en los últimos siglos, posteriormente, para fines industriales, principalmente textiles.  Actualmente, existen criaderos de nutris para utilizarlos es peletería. Habita, en condiciones naturales, cerca de los ríos y lagos, donde las tribus de Charrúas se ubicaban para poder abastecerse de agua.
Los Charrúas eran prácticamente el único grupo de indígenas que habitaban cerca de los ríos y lagunas, a pesar del dominio mayoritario que tenían los Guaraníes sobre estos recursos naturales hídricos estratégicos para la superviviencia, la cultura y las rutas comerciales de la época.
Combatían a los Guaraníes con técnicas guerrilleras: pequeñas células, con capacidad de atacar y huir rápidamente, cada célula tenía autonomía y se ocupaba tanto de las tareas militares como de la caza, no de la pesca. Las diversas células respondían a jefaturas y éstas a un cacique. La disciplina militar era fuerte y organizaba su cultura y su vida cotidiana.

No existe una sola lengua Charrúa, sino por lo menos cuatro idiomas considerados Charrúas.
El nombre Charrúa no fue la manera en que estas etnias se autodenominaban, sino que es un nombre impuesto por los españoles. Hay un debate académico sobre su origen y su significado, aunque todos los estudiosos coinciden en que se trataba de una denominación despectiva.


Por la reforma constitucional de Argentina en 1994, que otorgaba a los pueblos originarios ciertos derechos, en Entre Ríos se organizaron varias comunidades de Charrúas, especialmente en concordia, Federal, Rosario del Tala y Villaguay. Ninguno de estos integrantes de las comunidades creadas vivía bajo la cultura Charrúa y la mayoría no dominaba tampoco el idioma.
Durante el último censo, el de 2010, casi 15 personas se autoreconocieron como descendientes de los Charrúas.