El finado

Manuel Langsam-. En un campo de Bergara había un peón al que todos llamaban "El Finado” o “El Finadito". ("El Finau", traducido al entrerriano).

Macri, nacional y popular




Pablo Mori-. ¿Quién construyó, en el último tiempo, una fuerza nacional (la única fuerza nacional) a partir de su figura y se alzó con el premio a la popularidad, que es la mayor cantidad de votos? Macri.


Mientras los gobernadores peronistas se reunían en la Casa de San Juan para unificar una oposición a la actualización del Fondo del Conurbano, es imaginable creer que María Eugenia Vidal y el gobierno nacional, descorchaban champagne agradeciendo que refuercen el eje de campaña de Cambiemos en Buenos Aires y dejen sin discurso a la peronista más votada en las PASO, Cristina Kirchner.
Lo cual corrobora que esa reunión estuvo operada al servicio de Rogelio Frigerio. 
Los gobernadores peronistas no solo no lograron articular al resto de sus pares de otra extracción partidaria, sino que le dieron volumen a la campaña bonaerense de Cambiemos, sdonde María Eugenia Vidal queda como la defensora de los derechos de sus comprovincianos, por quienes pelea para lograr los fondos que necesita para combatir la pobreza, mejorar los hospitales y las escuelas. A la pregunta de por qué no lo hizo hasta ahora, Vidal tiene como respuesta la foto de los gobernadores peronistas: porque aún no tengo, podrá contestar, los fondos que le deben a esta provincia.
En el otro andarivel, Cristina Fernández, que como presidenta le negó sistemáticamente esos fondos al gobierno bonaerense, e incluso llegó a desfinanciar a Scioli durante la recordada crisis con los docentes, ante este eje de debate, se queda callada. No tiene otra opción, por más que el Frente Para la Victoria bonaerense, hoy llamado Unidad Ciudadana, haya apoyado públicamente ese reclamo, la voz de su principal líder, Cristina Kirchner, no se pronunció sobre el tema. Y probablemente nunca lo haga.
Es sabido que Cambiemos cifra en la provincia de Buenos Aires, donde encuentra a su principal adversaria, la madre de todas las batallas.
Con mayor razón tras arrasar en CABA y Córdoba y empatar en Santa Fe -aunque técnicamente las PASO las ganó Agustín Rossi, por un acotado margen-. A lo que hay que sumar distritos medianos como Mendoza y Entre Ríos y distritos pequeños pero significativos como Santa Cruz, San Luis y Neuquén: tres provincias con hegemonías hasta ahora intocables por parte de los Kirchner, los Rodríguez Saá y el Movimiento Popular Neuquino.


Mal que les pese a quienes se creen portador de lo "popular" como sentencia ideológica, la verdad es que es popular quien tiene más votos. Y Cambiemos es lo más popular en nuestro país, al día de hoy por lo menos. Además de ser la única fuerza nacional.



Por supuesto, ni Macri ni cambiemos se proponen el concepto ideologizado de "nacional y popular", pero sin proponérselo, desarmaron empíricamente los argumentos materiales con que esa ideología se sustenta.
Dicho de otro modo, no puede haber, por definición, populismo de minorías. Ni nacionalismo con partidos netamente provinciales. Con lo cual, está desarmando ideológicamente lo que queda del kirchnerismo. Y en buena medida, también está atacando de manera directa el corazón del peronismo.



En estas mismas páginas, Gustavo Guzmán, presidente del partido peronista en la capital entrerriana, lo reconocía al sostener que para la recuperación del peronismo en su ciudad, era condición necesaria la recuperación o aparición o definición de un liderazgo nacional. Porque, sostenía, el Movimiento Peronista es un Movimiento Nacional. El problema es que ya no lo está siendo. En cambio enfrente, hay un líder nacional y popular y es Mauricio Macri.