Llenar de mierda a los lectores




Daniela Sánchez-. Cuanto más morbosa sea la "noticia" de un choque, un robo, un crimen sexual, un maltrato a los niños, más cobertura tendrá. Informar sobre choques, lo cual ya es el colmo de la banalidad, se ha convertido en una rutinadel periodismo.


"Un auto desbarrancó y chocó un poste de luz".
Ajá.
¿Y?
¿Qué gano con saber eso? ¿Aumento mi capital social, mi capital intelectual, gano algo sabiendo eso? ¿Es una "noticia realmente"?
El parte diario de accidentes automovilísticos ha vuelto amarillistas a los medios que, sin darse cuenta, se creen serios. Creen que hacen un "periodismo ciudadano". La verdad es que lo que hacen es poner cualquier cosa que traiga visitas. Hay un público morboso que quiere leer esas cosas (con fotos grandes, en lo posible). Cuantos más muertos haya, cuanta más sangre, mejor. Luego leen los partes policiales, copiados como noticias, el caso sexual del día, con cuantos más detalles, mejor y cuanta mayor perversidad, mejor.
El choquismo se ha convertido en un género periodístico, para los morbosos.



Los morbosos creen que se "están informando" y de esa manera no sienten remordimientos de conciencia. No se ven en el espejo de lo que son: morbosos. Los medios, irresponsablemente, les dan lo que piden: satisfacción del morbo a cambio de parecer que en realidad le están informando.
¿De qué me sirve saber que una chica se peleó con otra a la salida del colegio y los filmaron, dos familias chocaron, a una anciana le robaron los ahorros por teléfono y que un video registró cuando un muchacho asaltaba una carnicería? No me sirve de nada, si una no es morbosa, pasa de largo esas anécdotas, que por lo general además están exageradas o son directamente mentiras. Mañana habrá nuevas anécdotas, chusmeríos de barrio y satisfacción del morbo.
El problema es cuando en aras de las visitas, lo único que queda como "periodismo" es esta sucesión de anécdotas de barrio.
A los morbosos les encantaría que en vez de poner videos con niños humillados por sus padres, directamente fueran golpeados con un martillo en la cabeza, que los diarios informaran en qué lugar, fulanito se va a estrellar con el auto, así poder ir y que tuvieran en la redacción a un delincuente en custodia y se sortearan entradas para ir a lincharlo. "Es lo que la gente quiere". Si todo eso va con una pátina de seriedad, con lenguaje políticamente correcto y una que otra nota sobre un niño enfermo con cáncer terminal, hasta pasan por buenas personas y profesionalmente serios.



Como pasó con los reality show, que literalmente llegaron a matar gente en vivo la gente iba pidiendo que escalara la degradación de los participantes y los medios les daban lo que querían, hasta que la gente morbosa se cansó. Por ejemplo, un reality de la TV rusa iba a mostrar cómo un grupo de personas eran soltados en el frío desierto de Siberia y unas cámaras iban a registrar cómo sobrevivían, si es que lograban sobrevivir. El programa no tuvo raiting y lo cancelaron. Nadie se animó a ir hasta las profundidades de Siberia a buscar a los participantes y avisarles que el programa había sido cancelado. La "noticia" recorrió el mundo, con la falsa indignación de los periodistas. El programa de pronto cobró interés, activaron las cámaras y lo volvieron a emitir. Por suerte, los sobrevivientes sobrevivieron. La mala noticia es que como no murió ninguno, el interés decayó y no se hizo una segunda temporada.



Siempre existió el periodismo amarilllista destinado a un público morboso y poco educado. Pero se sobreentendía que era un periodismo berreta, un género menor y no había tanta hipocresía. Nadie se hacía el indignado.
La diferencia es que hoy se toma en serio el periodismo para morbosos, así que día tras día hay choques, asesinatos, violaciones, vedettes desnudas opinando sobre el gobierno, estafas a ancianos, niños muriéndose. Si no hay algún caso en Entre Ríos, se trae uno de otra provincia. Y en algunas ocasiones, otro país.
Hay que darle de comer a los morbosos. Haciéndolos sentir bien: ésto es periodismo serio, señores y señoras.

A propósito, en la esquina de mi casa hubo un choque. Una moto chocó con un auto. La gente se acercó a auxiliar al ciclista (lamento decepcionarlos, pero no tenía heridas). Esa gente que se acerca a auxiliar al accidentado, probablemente no sea el mismo público morboso que, ante un hecho así, primero saca una foto con su celular, después la envía como "periodismo ciudadano" y luego escribe en los foros online que está indignado por los baches. Luego, si aún sigue vivo el accidentado, quizás lo auxilie. Para sacarse con él una selfie.