El finado

Manuel Langsam-. En un campo de Bergara había un peón al que todos llamaban "El Finado” o “El Finadito". ("El Finau", traducido al entrerriano).

Genocidio y Neoliberalismo




Gonzalo García Garro-.Breves apuntes de la historia del peronismo. Parte catorce.




 El golpe del 76
Genocidio y Neoliberalismo

“Una vez más, los humildes están solos en la defensa de la dignidad y los intereses nacionales. Pero siempre ha sido así. La historia enseña que cuando la traición oligárquica abre las puertas a la voracidad del imperialismo, la tierra opone el coraje de sus hijos y la Patria se enciende en holocaustos gloriosos y fecundos. Esta generación esta dispuesta a cumplir con el sacrificio que demandan de ella una tradición inmaculada y una esperanza inextinguible. Lo hemos hecho antes. Lo estamos haciendo. Lo haremos cuantas veces sea necesario. No toleraremos que una minoría apátrida, que ha reducido a las Fuerzas Armadas al innoble papel de carceleras del pueblo, continué defendiendo enconadamente intereses extranacionales y de clase desde posiciones usurpadas a su amparo”. John William Cooke. 

La comprensión y el conocimiento de esta etapa histórica del justicialismo y de la patria es de fundamental importancia, ya que sus consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales todavía siguen afectando y condicionando a todos los argentinos.

Las relaciones de fuerzas allí constituidas siguen marcando la agenda pública argentina y estableciendo los límites de acción del propio peronismo y el sistema política en su conjunto.
Es por todo esto la extensión y la amplitud con la cual hemos abordado el proceso histórico que comienza con el Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976, desarrollando ideas y conceptos que trascienden al peronismo.




Hay que matar al heredero 

El golpe de marzo del 76, que destituye a Isabel, entendemos que se hubiese producido de cualquier manera, aunque hubiese estado sentado en el sillón de Rivadavia otro presidente.
El golpe fue ejecutado en contra de la herencia histórica del peronismo en su conjunto, institucional, política e individualmente.


Fue pensado en función del molde agro exportador de fines del siglo XIX que, dados los cambios internacionales, derivó en el programa financiero y desindustrializador: el modelo neoliberal.
El Proceso de Reorganización Nacional aspiraba a poner fin al "Estado de Bienestar" fundado por Juan Perón y al Proyecto Nacional concebido por el justicialismo en la década del 40, sin reparar en costos como el lamentable estado de la convivencia democrática, la economía, la sociedad y las instituciones de nuestro país.



El golpe del 76  fue decisivo para la inserción del país en el molde globalizador fomentado por Estados Unidos en su momento; justificado con el pretexto de la lucha mundial contra el comunismo.
 Pero ni el golpe tuvo su origen en el "peligro subversivo", ni la violencia aplicada fue para "la pacificación y el orden".
La implantación del modelo neoliberal a través de un gobierno dependiente y de un régimen de terror masivo, se combinaba con la necesidad de poner fin a una experiencia social y política de pleno empleo y la existencia de una legislación laboral y políticas sociales que no se correspondía con los intereses económicos de las empresas trasnacionales. Aspiraba a poner fin a una experiencia social, política y económica que iba en contra de los intereses de los poderosos del planeta y que hizo feliz, como nunca en su historia, a nuestro pueblo.

Perón siempre nos enseñó que su único heredero era el pueblo. Con el general muerto, lo que pretendía ahora la oligarquía y el imperialismo era destruir la herencia y matar al heredero.



 Destrucción Institucional 

Una política semejante, sólo pudo imponerse destruyendo a las organizaciones que sostenían los intereses del pueblo y persiguiendo a todos los que lucharan por la soberanía nacional y la justicia social, prohibiendo los partidos, interviniendo sindicatos, amordazando a la prensa, a la cultura, a los disidentes e implantando el terror más salvaje que ha conocido la Argentina.



Desde el plano institucional, los jerarcas del Proceso Militar ejercieron la suma del poder público con el predominio de las Fuerzas Armadas por sobre las demás instituciones del gobierno.
Así:

-Fueron depuestos la presidente, los gobernadores y los jueces.

-Fueron disueltos: el Congreso Nacional, las legislaturas provinciales y los consejos deliberantes.

-Se prohibió la actividad política estudiantil y de los partidos.

-La UIA, la CGE, la CGT y los sindicatos más importantes fueron intervenidos, sus fondos eliminados; y las actividades relacionadas con las huelgas y las negociaciones colectivas laborales, declaradas ilegales.


Plan sistemático de genocidio 

La dictadura había logrado desarticular las instituciones que contenían las bases del proyecto fundado por el peronismo en la década de los 40, pero estas medidas no tenían la fuerza suficiente para consolidar el nuevo modelo sino se eliminaba totalmente la oposición social al régimen. Para ello, el golpe militar destruyó el tejido social de la argentina, desarticulando las fuerzas populares de la sociedad civil.
Represión invisible hecha de nocturnidad y silencio cómplice, de miedos y de ausencias.
Los militares implementaron un plan genocida de magnitudes nunca vistas en Latinoamérica.

Fue la dictadura que más se mantuvo, la que tomó las decisiones más intolerantes y crueles, de modo absoluto y arbitrario. Y fue la más perversa. Los métodos que la dictadura puso en práctica para eliminar la oposición política tomaron por sorpresa a todos, dada su brutalidad:

- Guarniciones y regimientos devenidos en campos de concentración, en centros de detención ilegales, en los cuales jamás accedió un abogado, juez o un observador internacional.

- Centros de tortura y unidades especiales, militares y policiales, cuya función era secuestrar, interrogar, torturar y matar.

- Eran prácticas habituales de tortura la picana, la violación, el asesinato o se los "desaparecía", arrojándolos vivos, adormecidos con drogas, desde aviones en vuelo al Río de la Plata o al mar.

- Y se apropiaron también, de los bebés de los disidentes, criados con identidades falsas.

 - El "derecho al botín" concedido a los represores ilegales expandió el robo y la corrupción a niveles que antes no se habían conocido en el país.

Esta vez no fueron solamente los peronistas, también se sumaron otras corrientes y tendencias políticas, militantes de otra extracción también pagaron con su vida ser parte de esa Resistencia. Nuevamente entonces el exilio, las catacumbas, la proscripción, la cárcel, la muerte y los desaparecidos.