El secreto de tus ojos



Lucas Carrasco-.Carta al Presidente Macri.



Paraná, Setiembre de 2017


Estimado Presidente de la Nación: 

                                                    Me dirijo a usted a los efectos de hacerle llegar mi enorme gratitud por haber salvado al país de un abismo irreparable. Tal salvación es gracias a su talento único, que le permitió construir de la nada un partido moderno, joven, con ideas novedosas y espíritu de cercanía a la gente. Un líder como usted, tan parecido a las personas comunes, sobresale además por su excepcional talento para las cuestiones públicas, su mirada a largo plazo, su capacidad innata y la mirada estratégica que lo caracteriza detrás de esos ojos hermosos que envidiarían, y de hecho lo hacen, todos los hombres y mujeres y animales de este mundo, los cuales le profesan la devoción que usted y solo usted se merece por ser la encarnación de Dios sobre la tierra. 

                                                  Una vez cumplidas las formalidades (le aclaro que la colección de elogios huecos hacia una persona insegura y poco sofisticada como usted, no es en la búsqueda de que me arme un Ministerio ni tengo empresa alguna para la cual busque un privilegio ni quiero ser su amigote; es más, básicamente, usted me parece un salame pero es el Presidente de todos los argentinos y solo escucha a los que lo adulan con palabras simples y bobas, como si usted fuera un niño de 7 años) quisiera preguntarle nomás por qué se inventa problemas que Argentina no tiene, habiendo tantos problemas que el país efectivamente sí tiene y que usted, lejos de resolverlos, en su mayoría ha agravado.
                                            Me despido de usted, pues doy por sentado que le cuesta leer más de dos párrafos seguidos, saludándolo atentamente. Hola, Señor Ayudante de Lectoescritura del Excelentísimo Presidente de la Nación; como le venía diciendo, ya hay demasiados problemas reales como para andarse inventando problemas que afortunadamente Argentina no tiene. Pongamos como ejemplo, el separatismo. Como usted debe saber (y hasta podría ser tan amable de explicarle al Presidente con didácticos dibujitos) muchos países, desarrollados o subdesarrollados, tienen problemas con grupos separatistas. Algunos apelan a formas democráticas como en Bélgica y Canadá, otros a las guerrillas, otros al terrorismo, otros a Shell o Chevrón. 
                                         Argentina, a pesar de tener un Ministerio para Shell y un contrato secreto con Chevron -que la Justicia obligó a mostrar y aún están incumpliendo- no tiene grupos separatistas. Sin embargo, el señor de la SIDE -de ahora en más, El Locatario- ha inventado que un flogger de la guerrilla kurda ha dejado de pelear contra el ISIS en Siria para radicarse, con dinero de las FARC colombianas, en la Patagonia para llevar adelante el Plan Andinia/Cumbio. Es decir, El Locatario se ha inventado un problema donde no existía. 
                                     Para peor, El Locatario ha diseñado el Plan Andinia/Cumbio con todos los clichés del antisemitismo argentino, para que luego el Presidente de Israel, ante la mirada idiota que suele poner el Presidente argentino cuando no entiende algo y el guión que le dieron es demasiado complejo, nos meta alegremente en sus problemas con el terrorismo de Medio Oriente. Otra vez, trayendo un problema a nuestro país donde NO lo había. 



                                   Por si esto no fuera poco, la gravísima desaparición de un manifestante en el marco del Plan Andinia/Cumbio, ha sido tomada por la exiliada chaqueña en Recoleta como un "ataque del narcotráfico", trayendo otra vez un problema a escala y dimensión que la Argentina NO tenía ni tiene. Ojalá que los vaticinios de la exiliada chaqueña en Recoleta, sean como el resto de sus vaticinios: boludeces que solo ocurren en la realidad paralela del canal ufólogo, donde lo paranormal y lo paraestatal se dan la mano. 
                                Comprendo perfectamente, Señor Ayudante de Lectoescritura del Presidente de la Nación, que Mauricio no tiene la más puta idea de los problemas que trae jugar con semejantes cuestiones, tan delicadas en el satírico mundo actual. De hecho, es tan ignorante que probablemente se crea los chamuyos que le pasa El Locatario elaborados vaya uno a saber en qué cloaca de los servicios de inteligencia. Ahora bien, si todo ésto es para ganar una elección, encubrir un par de curros y ganar, sobre todo, tiempo, porque Mauricio quería cumplir el capricho de ser Presidente pero no tenía la más puta idea de para qué; hay un problema evidente entre medios y fines. ¿O acaso hay algún plan secreto para lo cual estas riesgosas imbecilidades son premeditadas secuencias tácticas? En tal caso, sería bueno que nos lo contaran. Nos dejarían más tranquilos. Sin ese ruido de fondo que hace que uno se pregunte si ustedes son boludos o están drogados, pero en todo caso, que están jugando con cosas que no tienen repuesto. 
                               Por lo demás, les deseo la mejor de las suertes. Ojalá les vaya muy bien gobernando y alcancen los objetivos que se han, públicamente, propuesto. En especial el de bajar la pobreza. Especialmente, ese objetivo. 
                             Los saludo atentamente, a usted y al señor Presidente. Por si el señor Presidente quiere saber de qué va ésto, le adjunto un párrafo final para que usted, señor ayudante de lectoescritura (acá lo nombro en minúsculas para que Macri no sienta celos), se lo muestre luego de que a Mauricio se le queme el cerebro por el enorme esfuerzo de leer dos párrafos ¡de corrido!: 
                             Me despido de usted, señor Presidente, deseando que los libros de historia hablen de este ser excepcional que ha venido al mundo a gobernar un remoto país que en el fondo no lo merece. Que esos libros de historia futura lo extrañen, lo veneren y se pregunten si Dios existe. Porque si Dios existe, hay dos grandes interrogantes: ¿por qué no lo envió antes de la Primera y Segunda Guerra Mundial, dado que usted, señor Presidente, las hubiera impedido? Y en segundo lugar, ¿cómo hizo Dios para crear un ser superior a él mismo; como es usted, señor Presidente?

  
Posdata: ¿No es hora de que los vecinos salgamos a las calles masivamente a pedir que usted, señor Presidente, sea el 9 que nos falta en esta selección y cuelgue de un pica en Plaza de Mayo a los delanteros (ya le encontraremos algún amigo K como justificatorio) que no meten una ni contra ¡Venezuela, esa grasada! y de paso, consolidamos el Cambio en el cual usted ha puesto todo su empeño: dejar linda la Plaza de Mayo?