El bolazo de la Liga de Gobernadores



Martín Vázquez-. "Los Gobernadores", esa nueva entidad metafísica se presenta, para la mirada porteña miope, como una entidad homogénea, de intereses iguales y tácticas concertadas. Como sabe cualquier entrerriano, esto es puro bolazo. En realidad es una Liga de Alcahuetes operada por Rogelio Frigerio, a quien le interesan más sus negocios personales y de sus testaferros, que la política.



No los une ni el amor ni el espanto. Los separa las diversas economías regionales, los intereses a menudo contrapuestos y la desigualdad en la relación con el puerto: hay provincias exportadoras, otras que no, algunas provincias exportan sin retenciones, otras necesitan una megadevaluación, otras un dólar bajo para favorecer la entrada de insumos importados para sus "industrias" de ensamblaje.

(Ya no se reúnen en la "Casa de Entre Ríos" porque Bordet, el operador de Frigerio en Entre Ríos, perdió contra la otra lista de Bordet, la oficial de Cambiemos. Ahora van a la "Casa de San Juan")

Hay provincias que tienen políticas financieras propias y otras que no tienen ni banco provincial. Algunas dependen del petróleo, otras de la soja, otras de las manzanas, pero cada uno de estos productos de la
Argentina Pastoril,
que es el interior, venden a mercados distintos, en condiciones distintas y necesitan distintas macroeconomías.
Hay provincias sin puertos y provincias con muchos puertos privatizados (como Entre Ríos y Santa Fe).
Hay distintas realidades en cada provincia.
¿Qué liga a esta supuesta Liga?
La Caja nacional. Así que hay que terminar con la farsa: es la Liga de Alcahuetes de Rogelio Frigerio y se muestran juntos para aumentarse el precio. Falta que se promocionen en Mercado Libre.


La regla general es, como se ha marcado en esta página por diversos autores, es que no cobran impuestos provinciales a sus oligarquías, resintiendo en los hechos el federalismo.
La supuesta Liga de Gobernadores nunca existió en los hechos, más que en 2001 por la virtual acefalía que significaba el gobierno de De La Rúa. Pero ni en aquel entonces existió tal Liga como hoy se la supone que existió.
Basta recordar que los líderes eran dos: Néstor Kirchner, de la provincia petrolera dependiente del exterior (por el petróleo privatizado) y Gildo Insfran, de Formosa, dependiente de las migajas de Nación para enriquecerse él y empobrecer a los formoseños.
¿Qué tenían en común?
Nada. Insfrán necesitaba comida para la atrasada provincia donde ejerce el feudalismo y Kirchner necesitaba una devaluación para que se valoricen sus activos en el exterior y las regalías petroleras. Una devaluación que devastaría a Formosa o Santiago Del estero, donde el eterno gobernador Juárez fue el primero en apoyar la candidatura de Kirchner (y el primero en ser destituido por Kirchner). Fue Juárez, a través de su esposa Nina, el que inauguró la modalidad de poner a la esposa a gobernar, tal como Kirchner haría en el 2007. Con todo el país santacrucifijado.

Aquella Liga de Gobernadores contenía provincias que emitían bonos para que el ajuste lo paguen los trabajadores y otras que no emitían bonos. ¿Qué intereses en común podían tener? Ninguno, más que la búsqueda del poder. Mejor dicho, rellenar un poder vacante. La cuasi acefalía presidencial que significó la Alianza durante dos años.

Hoy, tal Liga de los Gobernadores es un bolazo aún más grande que en aquel entonces.
Para empezar, cada provincia debe contestar de manera autónoma a la Corte Suprema el pedido de cautelar de la provincia de Buenos Aires para actualizar el Fondo del Conurbano. El mecanismo jurídico para que cada provincia conteste es distinto en cada provincia. Por ejemplo, en algunos lugares el Fiscal de Estado lo pone a dedo el gobernador, en otros se concursa, en otros lo pone la legislatura. En Entre Ríos el cargo de Fiscal de Estado lo ejerce el que más propiedades tiene. Propiedades intelectuales, claro. Aunque tranquilamente con esas propiedades intelectuales podría copar la Cámara de Inmobiliarias gracias a la Década Ganada.

No todas las provincias se verían afectadas por la actualización del Fondo del Conurbano. Depende de dónde salga el dinero, pero hay que tener en cuenta que ese Fondo no necesariamente tiene que salir de las provincias, porque el gobierno nacional tiene minoría en ambas cámaras legislativas. En setiembre se tiene que votar el presupuesto.



¿Habrá -como resultado de la Liga de Gobernadores- un claro triunfo peronista en la votación del presupuesto? Lo probable es que no, porque cada provincia negociará por su lado. Tal como viene sucediendo.

La Liga de Gobernadores Peronistas ha sí funcionado cada vez que les ordenó Rogelio Frigerio votar alguna ley.
Gustavo Bordet, uno de los operadores del macrismo en esa Liga de Alcahuetes, pagó caro en las urnas su traición y fue a cambio de nada. No hay ninguna obra pública en el reparto que le toque a Entre Ríos, como no la hubo a cambio de votar por Clarín, los Fondos Buitres y hasta el presupuesto que preveía CERO obras públicas para la provincia.



Mientras manguea migajas al gobierno nacional, acá le condonan deudas a testaferros como Miguel Marizza.