Río Silvestre




Río Silvestre

(dedicada a Jorge Grinberg)

Ramiro Pereira



Yo quiero ser río, dijo,

en su seriedad forzada.

Miró, por sobre la mirada incrédula

de su abuelo,

y rió, serio.

“Yo río para adentro”,

supo decir, ese mar enorme de caricias

mientras el río de Heráclito aceleraba el paso.

Pasaron los helados

y los fastidios duros de la cueva amarga

y un día el agua lo fue meciendo,

y fue río.