Perón y Cooke

Gonzalo García Garro-. Breves apuntes de la historia del peronismo. Octava parte.



La conducción de Perón 

Otra cuestión fundamental para comprender como el peronismo sobrevivió a tantos años de persecuciones y proscripciones fue la capacidad política excepcional de Juan Perón.

La habilidad conductora de nuestro Líder, consistió en incluir dentro de su Movimiento a todos los que criticaban al sistema político-social.
Perón combinaba todas las formas de lucha y todos los sectores y expresiones políticas, las aprovechó a todos y todas, porque no confundió jamás a la táctica con la estrategia, ni a los objetivos inmediatos con los objetivos fundamentales. Lector como nadie de los tiempos de la historia siempre supo como canalizar el descontento y los ánimos del pueblo en una dirección coincidente con los objetivos políticos a corto, mediano y largo plazo.

Cooke: padre de la Resistencia

En este capítulo hemos elegido como textos de valor histórico para la lectura y la reflexión, dos cartas instructivas de Perón desde el exilio: la primera fechada el 1 de diciembre de 1955 dirigida al conjunto del Movimiento y la segunda dirigida a Cooke fechada en 1957.
John William Cooke fue uno de los dirigentes peronistas más lúcidos e intransigente.





Diputado peronista en 1946, cuando tenía 25 años. Luego de 1955 fue representante y delegado oficial de Perón en la Argentina y principal líder de la resistencia peronista entre 1955 y 1959.



Cooke consideraba que el peronismo era un movimiento de liberación nacional que debía conducir una revolución social en la Argentina. Siempre crítico y siempre leal a su líder y al pueblo peronista, muere en 1968.

Esperamos que la lectura de estas dos cartas ayude en la comprensión del espíritu fundamentalmente popular e intransigente de la Resistencia.

1) Carta de Perón desde el exilio fechada el 1º de diciembre de 1955:

“La disolución del Partido Peronista por decreto de la dictadura no debe dar lugar a la dispersión de nuestras fuerzas. Es necesario seguir con nuestras organizaciones. Tanto las mujeres como los hombres peronistas deben seguir reuniéndose para mantener el partido. Cada casa de un peronista será en adelante una unidad básica del partido. La Confederación General del Trabajo y sus sindicatos, atropellados por la dictadura, deben proceder en forma similar. Yo sigo siendo el jefe de las fuerzas peronistas y nadie puede invocar mi representación. Si hay elecciones sin el peronismo, todo buen peronista debe abstenerse de votar. Ésta es mi orden desde el exilio.” 

2) Carta de Perón a Cooke.

“El sabotaje, el boicot a las compras y al consumo, el derroche de agua, las destrucciones de las líneas telefónicas y telegráficas, las perturbaciones de todo orden, las huelgas, los paros, las protestas tumultuosas, los panfletos, los rumores de todo tipo, la baja producción y el desgano, la desobediencia civil, la violación de las leyes y decretos, el no pago de los impuestos, el sabotaje a la administración pública, solapada e insidiosa, etc., son recursos que bien ejecutados pueden arrojar en pocos días a cualquier gobierno... Yo creo que la eficacia de los pequeños métodos es temible... Por eso creo que la resistencia no ha sido bien llevada, porque la gente se ve más atraída por las bombas y los incendios, que son efectivos si no se olvidan las otras cosas quizá más pequeñas, pero que ejecutadas en millones de partes resultan mayores y más efectivas que hacer volar un puente o incendiar una fábrica...” (Juan Perón, 1957). 

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