La suba de los granos gruesos apuntala el nivel de actividad

Emilce Terré-. El impulso alcista de la soja y el maíz en el mercado doméstico alcanzó para que el primero alcance el valor más alto desde el mes de enero, mientras que el segundo logró al menos recuperarse de la retracción de comienzos de la semana. Con la mejora en los valores negociados, repuntó el nivel de actividad.


La Cámara Arbitral de Cereales de nuestra Bolsa de Comercio determinó para las operaciones realizadas en la plaza local el día jueves un valor de referencia de la soja de $ 4.400/t, el precio más alto desde el mes de enero de 2017, mientras que para el maíz la referencia quedó en $ 2.390/t, si bien por debajo aún de los $ 2.460/t que cotizó a mediados del mes en curso una interesante recuperación considerando el ingente volumen de mercadería que está ingresando en los puertos.

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En nuestra zona, no se registraron prácticamente lluvias durante los últimos 10 días, permitiendo un rápido avance de las labores de recolección del maíz. Con ello, siguiendo los datos que informa Williams Entregas en relación a la descarga de granos en las terminales del Gran Rosario en primeras horas de la mañana, pese a que aún resta contabilizar las descargas del día sábado esta semana ya se ha roto el récord en entregas de maíz en lo que va del año 2017 y plausiblemente julio superará al mes de marzo en lo que a entregas de maíz por camión se refiere.

Con estos números y tal como muestra el gráfico que sigue, el ingreso acumulado de camiones a las terminales portuarias de nuestra zona para descargar maíz en lo que va de la campaña (es decir, comenzando el 1ro de marzo) continúa siendo récord para esta época del año, encontrándose algo más de un 30% arriba de las entregas de la campaña pasada así como también del promedio de los últimos tres ciclos comerciales.



El programa de embarques de maíz desde el país luce ambicioso, con más 1,5 millones de toneladas que deberán despacharse desde el Up River en los próximos 30 días y otras 700.000 toneladas desde los puertos del sur de Buenos Aires. La actividad de exportación gana momentum y los valores FOB de la mercadería sobre nuestras terminales resultan muy competitivos respecto a los que ofrecen nuestros principales competidores, tal como muestra el gráfico adjunto.



Entre tanto, la cotización del grano en la plaza local durante la semana ha estado muy atada al vaivén de los precios en Chicago y a las variaciones del tipo de cambio en nuestro país. En Estados Unidos julio y agosto son los meses críticos para la definición de rindes, por lo que el mercado ha estado en ascuas a la espera de mayores definiciones en lo referente a pronósticos climáticos.

Para la semana actual, la clasificación de ambos cultivos que realiza el USDA da el menor porcentaje de plantas en condiciones buenas y excelentes de los últimos cinco años. Si bien el cordón maicero ha recibido lluvias muy localizadas, en otras zonas se extiende la sequía, dificultando la formación de expectativas de los agentes. Así, el reporte mensual de estimaciones que el organismo americano publicará el 10 de agosto cobra cada vez mayor importancia, siendo la primera vez que contaremos con una estimación oficial de productividad basada en encuestas para la cosecha gruesa norteamericana 2017/18.

En relación a la soja, la recuperación de los valores pagados en el recinto de operaciones, que tocó los niveles más altos desde el mes de enero dio mayor fluidez a los negocios, que venían evidenciando signos de estancamiento en semanas anteriores, aunque sin llegar a los picos de hace pocas semanas atrás cuando un gran volumen de fijaciones movía raudamente el contador.

En apenas cinco meses comenzará el programa gradual de reducción de impuestos a la exportación, que tiene la nada despreciable alícuota del 30% para el caso del poroto y 25% los subproductos. En este marco, las 29,4 millones de toneladas que según el Ministerio industria y exportación llevan compradas a mediados de julio se encuentran aún un 3% por debajo del tonelaje negociado a esta altura del año pasado y resulta un 1% menor al promedio de las últimas cinco campañas.



Al mismo tiempo, continúa siendo muy alta la proporción de negocios que se hacen bajo condición a fijar, que prácticamente duplica al del promedio de los últimos cinco años. En lo que respecta a soja nueva correspondiente a la campaña comercial 2017/18, en cambio, los 1,5 millones de toneladas ya negociadas se encuentra un 85% por encima de lo que se llevaba negociado a mediados de julio del año anterior, aunque casi el 85% se ha hecho bajo la condición a fijar.