La Máquina de Generar Chamuyo

Lucas Carrasco-. Un día electoral.




¡Denuncias! ¡Denuncias!

Ya al mediodía, los medios kirchneristas denunciaban "robo de boletas": ergo, creían que estaban perdiendo la elección bonaerense.
Cuando se cree que se está perdiendo una elección, le enseñó la oposición cerril a Cristina cuando era presidente, hay que apurarse a denunciar fraude, para que la secta de republicanos mesiánicos u hoteleros mesiánicos, crea que en realidad, perdieron por las astucias malignas del Ogro. En este caso, el Ogro ya no es más el señor Magnetto, que se cansó de transmitir en cadena nacional privada los discursos de la ex santacruceña, para envidia de la ex chaqueña y la ex porteña María Eugenia Vidal.
Para la prensa macrista -antes autodenominados "periodismo independiente"- es una jornada cívica ejemplar. Hace ¿cuánto? ¿más de una década, no? que no veían fraudes, robo de boletas, invasiones de marcianos, apocalipsis inminentes y el mismísimo Satán como fiscal en un día electoral. No, se han fumado un porro y ven las agradables sutilezas en los vestidos de la esposa muda del presidente, la familia a lo Tanner de Vidal con el ex esposo cumpliendo las funciones de Alf, alguna irrelevancia simpática más, algún detenido -otro boludo con pedido de captura que agarran en la mesa de votación: delincuente, pero con compromiso cívico con la república- y así. Las horas muertas. Donde no hay nada que decir.
Por eso, las denuncias, cobran voltaje. No hay nada para decir en esas inmensas coberturas durante la jornada electoral, hasta tanto no estén los resultados. Así de sencillo.



La vida está en otra parte

En la escuela donde voto la directora me pide si puedo difundir que una pequeña y necesaria obra pública ya aprobada para la escuela no se pone en marcha porque el intendente y el gobernador no se ponen de acuerdo (son de colores políticos diferentes). De acuerdo. Hábleme en la semana. Sí, gracias, el lunes veo cómo está el expediente. Muy bien. Chau. Un gusto.
¿El lunes, dijo?
Esta mujer está chiflada: el lunes, en el gobierno provincial y en la municipalidad, van a estar contando y recontando anécdotas y análisis al voleo, interminables, finitos, inútiles y fatigantes. Mientras la gente ya habrá olvidado por quién votó y las necesidades seguirán siendo las mismas. El lunes, es gracioso. ¿Cómo una directora de escuela está tan alejada de la realidad política existente? ¿No sabe que los políticos son vagos, brutos, y viven preocupados por sí mismos nomás? Ir a hablarles de cualquier tema que no sea la patología egocéntrica que les agarra en los días electorales, es vivir en Marte. O en el planeta de donde venía Alf. No me acuerdo cuál era.
Esos reductos estatales se vuelven, en días electorales, como la casa de los Locos Adams


¿Tenés números?

¿De qué? Calmate, loco. Ya van a dar los resultados, qué importancia tiene el boca de urna si de última, esperás unas horas y sabés los resultados. Les sirve a los políticos para preparar la cara de salame mohoso que ponen cuando pierden y para moderar, para que no se note, que se sienten Dios sobre la tierra cuando ganan. A nosotros qué carajo nos importa. Esperá un par de horas y listo.
Hay gente que no sabe apreciar el sublime valor de una siesta.
-¿Por quién votaste?
Siempre digo por quién voto pero nunca voto por quien digo.
¿Nos dice algo sobre la persona que sea una incógnita su voto? Sí, en el caso de las personas informadas, supongo que sí. Pero también: ¿qué importa?



La Máquina de Generar Chamuyo


Que la apatía, la indiferencia, que esto y lo otro. Noticias que duran un suspiro, como el pronóstico meteorológico.
¿Alguien se va a acordar del "clima" electoral, sea lo que sea eso, en uno o dos meses? No, obvio que no.
La Máquina de Generar Chamuyo te vende verduras de todos los colores, para todas las épocas, pero sin vitaminas ni minerales ni fibras. Te vende, en realidad, humo de verduras.
Es infernal ponerse a pensar en cuánta es la gente (incluido yo, que no soy barato) vive de la Máquina de Generar Chamuyo. Es mucha gente. No solo los periodistas. Tenés los familiares de los políticos, los aduladores, los publicistas, los que pintan paredones, los que imprimen las boletas, los que pagan los remises, los que cobran todo esto, los que afanan a dos manos, los que ponen a dos manos, las consultoras, los dibujantes de encuestas, los escribientes de discursos, los extras para los actos, es mucha gente. Demasiada. Hay mucha competencia, también, en este encantador ámbito de vivir sin trabajar. No es fácil. Por eso es que la Máquina de Generar Chamuyo se inventa premios, condecoraciones, cosas así. Tipo los milicos que se ponen medallas por guerras imaginarias.

Mientras tanto, uno de cada tres argentinos es pobre.
Y lo seguirá siendo.

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