Hoy, el siglo pasado



Por Lucas Carrasco-. Fibertel lleva cuatro días cortado. Como en mi casa no tengo señal de celular, mi única comunicación con el exterior es a través de whatsapp cuando Fibertel no está caído.






Unos días offline e incomunicado vienen bien. Casi que habría que agradecerle a la corrupción de los gobiernos que permiten que tengamos estas empresas de mierda, dedicadas a la estafa oligopólica, como Claro y Fibertel.
Los gobiernos corruptos y pro empresas (africanas), como el de Cristina Kirchnner y el de Mauricio Macri te permiten, si le mirás el lado positivo, revivir experiencias de la infancia. En suma, volver al siglo pasado. ¡Pero con la mentalidad de este siglo! Es el Gran Deseo. Casi, te diría, la Meca del Deseo. A Lacan, si hubiera vivido en tiempos de cambios importantes, le hubiera encantado. Pero Lacan vivió sus años más intensos en los 60 y 70 del siglo pasado. Cuando no pasaba nada. Más que algunos locos violentos con ideas estúpidas que hoy viven de la nostalgia y no soportan mirarse en el espejo, en esos años, no pasó nada significativo. Hubo, como en toda época, cosas interesantes, como la invención de la pastilla anticonceptiva y el triunfo de Estados Unidos en Vietnam, que fue interpretado -con el clima de época envuelto en celofán- como una derrota contra el Vietcong porque murieron un puñado de norteamericanos y se tuvieron que retirar, luego de destruir el país y matar a millones de personas. Como pasa hoy con los triunfos yanquis en Irak, Afganistán, Libia, Siria y algunas comarcas africanas menos conocidas. Queda bien decir que EEUU perdió en Vietnam y perdió en Irak, pero es sencillamente mentira. Basta mirar cómo quedaron, décadas después de la invasión, ambos países. Y cómo anda EEUU. O mejor dicho, la parte de EEUU que hace las guerras asimétricas (aunque no empuña las armas ni se molesta en morir por sus propias causas).


En los sesenta, los países se tomaban como si fueran un Todo, incluso desde un supuesto marxismo, como el vietnamita, chino o ruso. Bah, "supuesto" marxismo...Es difícil ese adjetivo de "supuesto": era el marxismo realmente existente. El problema de no autoengañarse un poco con este adjetivo es quitarle valor teórico al marxismo. Como pasa con el liberalismo y el cristianismo hoy, por ejemplo. Cuyas masacres actuales en Medio Oriente nunca se le adjudican a sus fuentes teóricas, pero es evidente que algún grado de responsabilidad -no toda- tienen. Las teorías no viven en un mundo aparte como soñaba Platón, sino en los hechos. Suponer una deformación platónica de los hechos en detrimento de las ideas, es, en el plano filosófico, correrse a la derecha. Como enseñó Marx, je.



Las tres grandes dictaduras marxistas (la Soviética, la China y la Vietnamita) y varias dictaduras más (como la Alemana Oriental, la Libia, y algunas dictaduras nacionalistas de Latinoamérica, como la de Galtiei o Fidel Castro) estaban convencidas de que habían triunfado frente al ejército de los EEUU en Vietnam. A un alto precio. Oh. Sí. Tan alto era el precio que quienes hacían las guerras no estaban dispuestos a pagarla. Lo de Guerra Popular Prolongada o Guerra Total o Pueblo en Armas queda bien en la teoría, en la práctica termina siendo una falacia. Porque al pueblo no se lo suele consultar sobre tales procedimientos de los teóricos clásicos de la guerra. Más aún, se adaptan lo más panchos a las invasiones, incluso las más brutales, como la de los nazis en Francia. Aunque el cine después tergiversa los hechos y el puñado de valientes partisanos que resistieron pasan a ser un emblema nacional. Un poco como pasa acá con las Madres de Plaza de Mayo. Cuyo coraje fue reinterpretado en democracia como un coraje de "todos". Esta reinterpretación falaz pero terapéutica, devino luego en lo obvio, lo que sucede hoy cada vez que Hebe de Bonafini dice alguna gansada fuera de lugar: se le cuestiona su carácter vanguardista. Claro. Si todos, en su momento, habían apoyado a las Madres (cuestión absolutamente falsa, que incluso contradice el relato de cómo ganaron su lugar en la historia: porque fueron un puñado de mujeres frente a una dictadura sangrienta y fortísima, que estaba en su mejor momento, con amplio respaldo popular y partidario: desde la UCR en su totalidad hasta la mayoría del peronismo y buena parte de la izquierda, empezando por el emblemático Partido Comunista) hoy las Madres deberían ser el emblema de todos, representar a todos, etc, etc, etc. Lo mismo sucedió con los partisanos franceses durante la ocupación alemana. Con la diferencia que había una ocupación extranjera. Durante la dictadura argentina, no, por más que el sambenito del imperialismo aporte una coartada (débil) para esta operación teórica falaz. En clave populista.
Si las Madres de Plaza de Mayo hubieran seguido el Reglamento Londinense Para un Buen Populista Sudaca que redactó Laclau, hubieran hecho una cadena equivalencial de demandas construyendo un significante vacío que sería resignificado ante la aparición del líder que...etc, etc, etc. O sea, hubieran hecho como Montoneros y apoyado el Mundial, negociado con Massera, secuestrado personas, invertido el dinero de los secuestros en una buena vida en Europa para esperar que el pueblo despierte y vaya a buscar a Firmenich como el Jesucristo Argentino del Verdadero Ejército. En vez de aislarse de esas cadenas equivalenciales y oponerse a una dictadura ampliamente respaldada.
La posterior operación de reinterpretación semiótica, disculpa las culpas sociales por haber apoyado el terrorismo de Estado y hasta pone en el lugar del héroe a un sentido común que no fue tal. Pero esta operación de disculpa a las culpas sociales después deriva en que quienes se opusieron al sentido común predominante de apoyo a la dictadura militar, después, al ser emblema de "todos", tengan que representar a "todos". Y si no lo hacen, es porque "perdieron su norte" o son, en el fondo, meros oportunistas que se dedicaron a afanar, como sostienen los más exaltados hoy. En coincidencia con quienes reivindican la dictadura militar. Con una ayudita de Schoklender, convengamos.
Esta maniobra de pinzas semiótica termina siendo el callejón sin salida perfecto.


¿Así que destruir tu país, condenarlo por décadas a ser una colonia destruida, como lo es hoy Vietnam, masacrar millones de soldados y millones de civiles pero "defender la dignidad" y obligar a la potencia ocupante a retirarse tras 58.000 soldados muertos de 700.000, es ganar una guerra?

Si se toman los países como un Todo, sí. Como si fuera un mundial de fútbol. Bah, aún así es medio difícil, porque si los goles son los muertos de cada bando...

Al cuarto día, como si fuera un Jesús tardío, resucitó Fibertel. Lo cual está bien, porque quiero ver el partido de la Selección. Quiero verlo solo en mi casa. Pero resulta que hace - ¿años? ¿meses?- mucho no prendo el televisor. Lo prendo y, como me cambiaron algunas cosas, está desconfigurado. Se ven 5 o 6 canales, uno italiano -donde una mujer "con onda" cocina (creo que ya lo vi a ese programa, durante los últimos...¿30 años?)- y otro de no se dónde, y uno santafesino (Corral explica que una obra pública, no se cuál, cambiará para siempre la vida de los santafesinos...ah) y la CNN en su resistencia la nazismo del twistar Donald Trump; es graciosa la CNN. Sus resistencia partisana a los tuits del presidente que es cada vez más parecido a cualquier otro presidente yanqui en su trabajo concreto, pero un delirante divertidísimo en Twitter.

No debe ser tan difícil arreglarlo, supongo. No lo es. A los cinco minutos ya estaba. Solo había que encontrar configuración, rehacer configuración de fábrica y listo. Es curioso todo lo que uno se pierde de conversaciones casuales si no mira televisión, ese mueble para viejos.

Cuando se analiza (subvirtiendo los términos y premisas) quiénes libran las guerras y con qué propósitos -qué empresas, qué dictadorzuelos, qué crápulas gubernamentales, en fin: toda esa gente que no empuña un arma para no arruinar el trabajo de su manicura- los resultados suelen ser otros.

En la casa de mi vieja todavía compran el diario en papel. Me enteré que en Finlandia apuñalaron a uno. TERRORISMO. Leí el título nomás. Calculo que tiene que haber sido en nombre de Alá, para que sea noticiable. Pobre Finlandia, che. A este ritmo, si prosigue la lenta invasión del terrorismo en ese país, dentro de unos cuatrocientos años se parecerán, por cantidad de apuñalados, a Florencio Varela o por lo menos, Lanús. Donde ya no importa en nombre de quién se apuñale. Qué drama, che. El apuñalado en Finlandia. ¿Debo llorar, debo conmoverme, debo asustarme, está mal, taaaaan mal está burlarse de semejante despropósito? ¿Se pondrán mal los fineses cuando se enteren (¿se enteran?) que matar y morir es un deporte bastante practicado en el tercer mundo, pero también en países del primer mundo con tendencia a la teocracia, como Estados Unidos, donde incluso el propio Estado asesina en una gala judicial muy interesante y solemne; llorarán todos los días por nosotros, seremos noticia? Pobre fineses. Su conciencia debe estar a punto de explotar.
¿Fineses o finlandeses? La diferencia es sutil. Por eso el uso de finés: habla de etnia; el gentilicio de los habitantes de Finlandia es finlandés.

Para decepción de los mercaderes de la muerte, en el mundo se asesinan cada vez menos personas. Hay menos guerras. Menos terrorismo. Y menos muertos por la criminalidad.
También hay menos pena de muerte. Aunque hay más información. Probablemente, aunque esto es difícil de medir, haya más miedo. Pero menos asesinatos.
Además, mejora la calidad de vida, incluso en países subdesarrollados, donde vivir en el siglo pasado es una constante. No una cuestión de tres o cuatro días para que se enriquezcan algunos boludos de la Secretaría de Comunicaciones.

Parece que Sampaoli quiere jubilarlo a Mascherano. Todo mal.

Estimado Donald Trump: ¿sabía usted que Sampaoli es un terrorista radical islámico que, encima, habló mal de la marca de ropa de su hija y consideró que su programa de TV era una verdadera mierda? Le paso el dato, nomás.