El laberinto y la ventana

Ramiro Pereira-. El laberinto y la ventana

El último mensaje de Perón


Gonzalo García Garro-. Breves apuntes de la historia del peronismo. Parte trece.





 El último mensaje de Perón 

Como texto de lectura y reflexión para esta etapa hemos elegido un documento del General Perón: “El modelo Argentino para el proyecto nacional”
El Modelo Argentino para el Proyecto Nacional es la obra póstuma de Juan Domingo Perón.
Escrita en 1974, en los meses previos a su desaparición física, sintetiza, por lo tanto la última actualización de su pensamiento y de su doctrina.



Este Modelo Argentino nos muestra la lucidez del Líder en lo que es considerado uno de sus mejores escritos políticos y doctrinarios. Tal vez este documento, este largo documento, podría decirse, es la herencia política de Perón.
Hemos seleccionado para este apunte algunos párrafos que muestran su visión del mundo, anticipando el fenómeno que hoy se denomina globalización, su idea de Patria Grande en una Latinoamérica integrada, sus inquietudes por el tema ecológico y los recursos naturales, como así también el concepto de “Democracia Social”.


Este “Modelo Argentino para el proyecto nacional”, fue leído por el General Perón ante el Congreso de la Nación el día 1 de mayo de 1974:
“Se percibe ya con firmeza que la sociedad mundial se orienta hacia un Universalismo que, a pocas décadas del presente, nos puede conducir a formas integradas, tanto en el orden económico como en el político. La integración social del hombre en la tierra será un proceso paralelo, par lo cual es necesaria una firme y efectiva unión de todos los trabajadores del mundo, dada por el hecho de serlo y por lo que ellos representan en la vida de los pueblos. La integración económica podrá realizarse cuando los imperialismos tomen debida conciencia de que han entrado en una nueva etapa de su accionar histórico, y que servirán mejor al mundo en su conjunto y a ellos mismos, en la medida en que contribuyan a concebir y accionar a la sociedad mundial como un sistema, cuyo único objetivo resida en lograr la realización del hombre en plenitud, dentro de esa sociedad mundial. La integración política brindará el margen de seguridad necesario para el cumplimiento de las metas sociales, económicas, científico-tecnológicas y de medio ambiente, al servicio de la sociedad mundial. El itinerario es inexorable y tenemos que prepararnos para recorrerlo. Y aunque ello parezca contradictorio, tal evento nos exige desarrollar desde ya un profundo nacionalismo cultural como única manera de fortificar el ser nacional, para preservarlo con individualidad propia en las etapas que se avecinan. El mundo en su conjunto no podrá constituir un sistema, sin que a su vez estén integrados los países en procesos paralelos. Mientras se realice el proceso universalista, existen dos únicas alternativas para nuestros países: neocolonialismo o liberación. La pertinacia en levantar fronteras ideológicas no hace sino demorar el proceso y aumentar el costo de construcción de la sociedad mundial. Para construir la sociedad mundial, la etapa del continentalismo configura una transición necesaria. Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera. A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella.” La lucha por la liberación es, en gran medida, lucha también por los Recursos naturales y la preservación ecológica, y en ella estamos empeñados. Los pueblos del Tercer Mundo albergan las grandes reservas de materias primas, particularmente las agotables. Pasó la época en que Breves apuntes para una historia del Peronismo Página 23 de 35 podían tomarse riquezas por la fuerza, con el argumento de la lucha política entre países o entre ideologías. El modelo Argentino precisa la naturaleza de la democracia a la cual aspiramos, concibiendo a nuestra Argentina como una democracia plena de justicia social. Y en consecuencia, concibe al Gobierno con la forma representativa, republicana, federal y social. Social por su forma de ser, por sus objetivos y por su estilo de funcionamiento.”