Chipás

Joakito.-





Como una patada en medio del partido
después del gol olímpico.
Parecido a un puñetazo en el hígado
las mañanas de resaca.
Igual a chocarte el dedo gordo del pie
contra la mesa en medio de la oscuridad.

Veníamos de maravillas.
Nuestro amor iba
"viento en popa", y mi sonrisa
emulaba al niño que traían al ItalPark

Vuelvo a verte en noches frías y 
no son tus orejas las que siento, 
ni mucho menos tus labios
que pierden el tiempo,
las noches, las siestas, junto a el.

Me la bancaría si fuese cualquiera
que te cruzaste por ahí, pero no,
justo tenías que besar a él: 
al suplente de Ginobilli en la selección,
al del descarte, corroído,
y no por la vida.

Gastado y no por la poesía,
ebrio y duro.
Justo con él, el que te besa
y te da la mano solo
para demostrarnos su posesión

Soporto cualquier empacho, 
pero verte con ese gil, para mí
es mas pesado, que un chipá en la Linea B