La presentación de Bittel

Gonzalo García Garro-. Es oportuno hoy también recordar a Deolindo Felipe Bittel, un representante o dirigente afín a un sector del peronismo que reiteradamente sufre ataques, muchas veces injustos, especialmente de los sectores de la izquierda gorila, en relación a los hechos acaecidos en aquellos días de dictadura militar.

Viajar: la odisea de un estudiante

Julio Reibel-. Lo mal que se llevan el sistema de transporte y el sistema educativo



Soy de Villaguay pero estoy estudiando en Santa Fe. Me mantienen mis padres, así que cada tres o cuatro semanas tengo que viajar a buscar la plata del alquiler, entre otras cosas.
En los últimos días de mayo hice lo que vengo haciendo desde hace bastante tiempo: imprimí una constancia de regularidad de mi facultad y fui con eso a comprar el pasaje Paraná-Villaguay con un 20% de descuento (en vez de $145 lo pagué $116). Como siempre, lo hice sin problemas y lo volví a hacer para volver a Santa Fe —subfluvial mediante.



Este jueves me tocaba otra vez. Me fijé los horarios en www.centraldepasajes.com y como iba medio justo para el Rápido Tata de las 20:10 h preferí llegar a Paraná antes de comprar el pasaje, en lugar de comprarlo en Santa Fe lo antes posible para asegurarme el lugar.
Como sabía que era de esa empresa fui a su local para ahorrarme la cola que había en el de Flechabus. Me atiende un muchacho, me confirma que hay lugar y, como siempre, le dije "Con descuento" mientras le pasaba el certificado que había hecho imprimir por $15 en un kiosco de Santa Fe (la impresión cuesta $5 pero, como, en vez de darles una memoria USB potencialmente infectada -o que ellos podrían infectar con sus computadoras-, les pasé un enlace seguro para que descarguen el archivo pdf, además de la impresión me cobraron $10 por el "servicio de ciber") pero esta vez, en lugar de agarrar el certificado, me dijo que no hacían más ese descuento, que ahora hacen un "abono".


No sé qué cara habré hecho pero tuve que pedirle que me repita eso de que no hacen más descuentos, lo hizo y le pregunté si los de Flechabus sí lo hacían. Muy atentamente, como desde el principio, me dijo que no sabía pero que pregunte, porque ellos no lo hacían.

Entonces tuve que hacer la cola de seis personas para que me atienda uno de los dos empleados de Flechabus. Por suerte un señor se puso a charlar conmigo, me contó anécdotas interesantes y me preguntó por mi ciudad. Llegó mi turno y el muchacho que me atiende me dice que ellos también dejaron de hacer el descuento que vienen haciendo desde hace años (mínimo 5 años, según me consta personalmente) y me da a entender que es así con todas las empresas. Afortunadamente tenía lo que me faltaba para el pasaje completo, circunstancia no tan frecuente como me gustaría cuando ya estoy a medio camino, como cuando llego tarde porque no agarro un subfluvial a tiempo y tengo que recurrir a familiares para que me pasen plata, si es que están en Paraná.

El chico de la boletería, mientras terminaba de hacer unas cosas antes de imprimir mi boleto, ante mi interrogación, me dijo, casi que de mala gana, que el "abono" que me había mencionado el de Rápido Tata era uno de "diez pasajes de ida y diez de vuelta" y ya no quise seguir preguntando; sinceramente estaba muy cansado porque llevaba muy cargados los bolsos. Supongo que se trata de que hay que comprar veinte pasajes al contado para que te descuenten el costo de dos o cuatro.

Ya en mi casa, al otro día busqué noticias al respecto y no encontré absolutamente nada, a pesar de que se trata de un cambio de política que, en principio, afecta a cientos o miles de estudiantes. Por mínima que parezca la diferencia en el precio del boleto, para mí era algo seguro y, si no hubiera estado tomando mate, quizá podría haber decidido comprar una gaseosa y ya no me hubiese alcanzado para volverme sin molestar a un tío o un primo (para lo que debería haber cargado crédito, siempre y cuando no haya estado caído el sistema de Personal).