¿Por qué mierda los liberales no son laicistas?

Martín Vázquez-. Los liberales han entregado todas las banderas, pero ésta, la más barata, podrían enarbolarla. 



¿Qué les cuesta?

Es una bandera histórica del liberalismo, la que le dio origen: su lucha contra el feudalismo fue fundamental para el desarrollo de la democracia, la ciencia, los derechos humanos, la medicina. ¿Por qué, en aras de la corrección política, ese elegante vestido de la hipocresía, se han rendido a la última bandera, la única que les quedaba, la más barata, la que les da aún algún prestigio?
Por cagones.

El laicismo es (Wikipedia express):  la corriente de pensamiento, ideología, movimiento político, legislación o política de gobierno que defiende o favorece la existencia de una sociedad organizada aconfesionalmente, es decir, de forma independiente, o en su caso ajena a las confesiones religiosas. Su ejemplo más representativo es el "Estado laico" o "no confesional".


"Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable".
                                                                                                                     Voltaire

El liberalismo político ha ganado la batalla cultural de imponer el liberalismo económico sin el liberalismo político. Es la gran novedad del Siglo XXI.
Para muestra, basta un botonazo: China fue ovacionada en el Foro de Davos, principal campamento del capitalismo global, cuando defendió el libre comercio mundial frente a la amenaza "populista" de...¡Estados Unidos!
¿Se ha vuelto loco el mundo?




En China sigue gobernando una dictadura atroz de partido único. Ese partido, el Comunista, regentea un par de dictaduras más que quedaron de la Guerra Fría como objetos de museo. Corea del Norte y Bielorrusia, por ejemplo. El Partido Comunista es ateo porque es en sí mismo una religión. Pero es la única dictadura de relevancia que defiende el laicismo. Ya ni Francia, ni la democracia escandinava pueden dar el ejemplo mundial que dieron, sometidas al chantaje del fanatismo musulmán.
Mientras tanto, Trump invoca a Dios para desparramar bombas y arsenales por todo el mundo no cristiano, Europa cede al chantaje del fanatismo religioso terrorista y Latinoamérica tiene a la izquierda embobada con el Papa Francisco.


Los liberales argentinos, que nacieron al calor de las luchas independentistas, hace rato que arriaron sus principales banderas y se aliaron a las dictaduras que asolaron nuestro país.
El PRO es la última esperanza para un liberalismo que defienda el laicismo. Pero el Ministro de Educación de la Nación y candidato a Senador Nacional bonaerense volvió a hablar de incorporar la enseñanza religiosa en las escuelas sin que ninguna voz importante de la oposición se oponga.
"Si pasa, queda" es el eslogan automotivacional del partido de los descerebrados, el PRO.


En Entre Ríos, el retroceso privatista y neoliberal de institucionalizar las escuelas confesionales llamándolas "escuelas públicas de gestión privada" no tiene la oposición de ningún partido que defienda el liberalismo político. Ni el Partido Socialista, ni la UCR, menos el Club de Fans de Frigerio que es el PRO de Entre Ríos.
El retroceso es paulatino, consensuado, berreta e imparable.

¿Qué fue de aquellos viejos buenos liberales? ¿Dónde quedaron las raíces que hicieron del liberalismo una corriente del pensamiento revolucionaria, rupturista, necesaria para la evolución de la civilización humana?

El peronismo en su modalidad más ignorante, que crece por doquier, equipara el liberalismo al neoconservadurismo. Sin reparar en que fueron viejos adversarios. Sin reparar en que Perón, producto del culto a la personaldiad y las fricciones por la creación del Partido Demócrata Cristiano (satélite del Vaticano), retomó la tradición de Julio Argentino Roca y sacó una parva de leyes volviendo laico el Estado. Roca y Perón fueron los dos únicos presidentes argentinos excomulgados por el Vaticano. No lo fue Videla, Aramburu, Onganía, ni siquiera Sarmiento, que detestaba el clericalismo católico, fuente de toda ignorancia y atraso.
Los conservadores, fascistas y comunistas, marcharon en procesión con una estatua de Cristo al frente contra Perón, festejando el bombardeo a Playa de Mayo por parte de aviones que llevaban la leyenda "Cristo Vence".
La última dictadura militar fue pronunciadamente católica. Sin embargo, el peronismo que sufrió esa dictadura, acepta mansamente que el Estado se llene de crucifijos, vírgenes e invocaciones religiosas hasta en los juzgados.

Si la izquierda se vuelve sumisa frente a la demagogia del Papa Francisco, si los socialdemócratas aceptan el chantaje del fanatismo musulmán, si los liberales se unen al oportunismo del neoconservadurismo, ¿quién va a enarbolar la vieja y democrática bandera del laicismo?


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