Manauta, el mas anarquista de los comunistas

Joakito-. Nacido en Gualeguay, fue un notable narrador, hijo mimado y el mayor de seis hermanos. Su madre manejaba una escuela de alfabetización. El autor de "Las tierras blancas" contaba que "todos los días tenía en mi casa treinta o cuarenta chicos a la mañana y otro tanto a la tarde con los cuales convivía. Eran chicos de las tierras blancas, del suburbio, a los que había que darles de comer”.


Juan José Manauta, poeta, novelista y periodista. Fue amigo de Juan L. Ortiz, se había recibido de maestro en Gualeguay y se pudo ir a Buenos Aires, a La Plata gracias a las recomendaciones del propio Juanele a los padres de Manauta para que lo dejen ir a estudiar. 
Ya en Buenos Aires, Manauta se afilia al Partido Comunista, llegando a ser redactor del diario comunista "La hora" y de las revistas Novedades de la Unión Soviética y Hoy en la Cultura (el órgano del PC destinado al arte y la cultura).
En el año 1952 publicó la novela Los aventados que fue despiadadamente criticada por Bernardo Verbitski -padre del periodista de Página12- que además de ser periodista dirigía la serie "Letras Argentinas" de Editorial Paidós.
Años mas tarde el propio Manauta contaría cómo esa crítica le sirvió de modelo a la hora de tipear: "me criticaba el esquematismo, el no haber cuidado el lenguaje, el hecho de haberme dejado llevar por la anécdota, que era tremenda, los campesinos desalojados de su tierra que arribaban a la ciudad y se encontraban con los problemas de la década del 50, dos familias en una misma pieza. Yo no atendí mucho al estilo, al cuidado del lenguaje. Esa crítica, aunque me dolió, me sirvió mucho. Cada vez que apretaba una tecla, me acordaba de Verbitsky.”








En 1956 publica la obra que lo lleva al reconocimiento definitivo:"Las Tierras Blancas".
Esta novela habla de la relación de Ovidio con su madre pero también de política. La novela transcurre en un domingo de elecciones. El hambre, el olvido, la marginalidad son temas recurrentes. "...Y otra vez el hambre. Otra vez el hambre, y es como decir: otra vez mañana, el atardecer, el mediodía” le hace decir Manauta a Ovidio en un fragmento de "Las Tierras Blancas".
Esta novela fue llevada al cine por nada más ni nada menos que Hugo Del Carril, con quien Manauta mantenía una profunda amistad a pesar de la procedencia peronista de Del Carril. Tal vez, esta amistad es la que lo lleva en la década del 60 a abandonar el Partido Comunista. 
“El partido se había convertido en una federación de tontos, de sectarios que adherían incondicionalmente a la Unión Soviética, que fue una falsificación, una negación del marxismo. Muchos de nosotros no podíamos romper con el marxismo porque éramos marxistas por convicción. Nos sentimos muy mal, nos quedamos sin partido, aunque el partido existía y tenía su local. Nos quedamos en el aire. Fue una experiencia fea que nunca me animé a encarar literariamente porque convertirme en un apóstata no me atraía. Además, uno escribe mejor con el recuerdo que con la confrontación inmediata de las cosas. Yo creo que el recuerdo mejora las cosas” argumentaba Manauta sobre el quiebre con el PC.



Su novela consagratoria "Las Tierras Blancas" trata fuertemente el tema de la pobreza. En una entrevista que le realiza Silvina Friera, ante la pregunta de por qué es tan difícil escribir literariamente sobre la pobreza, Manauta deja expresada su admiración por el escritor anarquista Máximo Gorki. Contesta Manauta que "Gorki escribió sobre la pobreza y fue un gran maestro para mí. Un tío mío que era anarquista pronunció el nombre de Máximo Gorki y a mí me gustó la musicalidad, me pareció un verso latino. Fui a la biblioteca de Gualeguay y pregunté si había algún libro de Gorki. Y me trajeron La madre, que fue el primer libro que leí en serio. Tendría tal vez quince años. Cuando terminé de leer la novela dije: “Yo quiero escribir como este tipo”. Fue por Gorki que le perdí el miedo a la pobreza. Además yo vivía entre pobres. Los chicos que venían a la escuela eran todos pobres, algunos indigentes. A lo mejor si hubiera vivido en otro barrio, si hubiera tenido otra condición social, le hubiera temido a la pobreza. Los chicos que vivíamos en el pueblo íbamos a jugar al fútbol con los chicos que vivían en ese rancherío de las tierras blancas. Ellos jugaban descalzos; nosotros teníamos zapatos de fútbol, medias, equipos. Muchas veces nos ganaban jugando descalzos. Recuerdo a uno de ellos, en algún cuento lo nombro, que era tan pobre que no tenía ni nombre. Se llamaba “el hijo de Juana”, ¡yo nunca supe cómo se llamaba! De modo que he convivido con la pobreza, he estado metido en la pobreza, aunque mi familia no era pobre".

"Las Tierras Blancas" no es la única obra de Manauta con adaptación cinematográfica. En el año 1960 se estrena Río abajo, dirigida por Enrique Dawi, basada en un libro de Lobodón
Garra, con guion del propio Manauta y en 1989 se estrenó Tren Gaucho, basado en uno de sus cuentos.

A pesar de ser un gran novelista Manauta se sentía mas cómodo escribiendo cuentos -lo hacía muy bien, por cierto. Al respecto el decía que "en el cuento todo tiene que girar alrededor de un punto. El cuento es como una piedra que se cae en un estanque y hace círculos concéntricos; todo lo que se desarrolla está referido al impacto. Y eso me atrajo más."

Manauta también fue inmortalizado por los acordes musicales. El compositor Oscar Matus, creador del  Movimiento del Nuevo Cancionero, esposo de Mercedes Sosa y que venía trabajando en musicalizar a poetas comunistas sobre todo a Armando Tejada Gómez, le pone música a un poema de Manauta, quedando como obra la famosa "Zamba del Lino".



En el año 2006 la Universidad Nacional de Entre Ríos editó sus Cuentos Completos y en agosto
de 2012 lo distingue en vida un año antes de su muerte con el título de Doctor Honoris Causa.
Manauta murió a los 93 años, a pesar de que fumaba un atado y medio de cigarrillos por día y tomaba dos botellas de vino "No me avergüenza beber, pero no soy un borracho. Soy de esos tipos que cuando se enferman, se mueren." decía.