El laberinto y la ventana

Ramiro Pereira-. El laberinto y la ventana

¿"Luchar contra las drogas"? Ja Ja Ja...

Joakito.- No es un asunto para tomarlo en joda, sin embargo, es el propio Estado el que lo toma en joda al asunto de las drogas ilegales. Veamos por qué.



El uso indebido de drogas es uno de los veinte principales factores de riesgo para la salud a nivel mundial y uno de los diez más importantes en los países desarrollados. Antes de hablar de luchar contra el narcotráfico, o de prevención, lo primero que tiene que resolver el Estado es tratar las adicciones, mientras no haya tratamiento para el adicto, todo el trabajo será inútil.



               ¿Que pasa en Entre Ríos?

En Paraná, la capital de la provincia, el único Centro Preventivo Local de Adicciones (CEPLA) que se construyó -los CEPLA son  hospitales de día dependientes del gobierno nacional- está en estado de abandono, a pesar de que las obras comenzaron en el año 2015. Esta obra se inició como parte de un convenio marco entre Sedronar, el municipio y una empresa constructora. Actualmente la obra está abandonada y desfinanciada. Nadie se hace cargo de los reclamos de los profesionales y técnicos que no tienen las condiciones suficientes para llevar adelante su trabajo.

El gobierno provincial anterior y la gestión municipal junto a la iglesia habían prometido la instalación de un centro de rehabilitación en la zona del parque Gazzano.
Esta obra se licitó pero actualmente solo tiene un 25% de desarrollo. 
La idea de esta obra es que el Centro cuente con un área de servicio ambulatorio con consultorios externos para psiquiatría, psicología, clínica médica, nutrición y servicio de guardia, además de un área de internación destinada a pacientes que puedan sufrir una descompensación, este sector se ubicará próximo a la guardia por los cuidados intensivos que pueda necesitar, y consta además de salas de recuperación, enfermería y apoyo. También contempla un área de internación residencial, con una capacidad de 24 camas (diferenciando hombres de mujeres). A ello se debe sumar áreas comunes como enfermería, comedores, cocinas y servicios de apoyo. Ok, muy lindo el proyecto, pero no hay nada concreto.



La promesa era que en Entre Ríos se iban a construir cinco centros preventivos locales de las adicciones (CePLA) a cargo del Sedronar; dos centros de tratamiento de adicciones de la provincia; y un centro de atención inmediata (Cedecor), también bajo tutela de la Sedronar. Nada de esto se tomó en serio y casi todo quedó en promesas de campaña.


Una pena, ya que si estarían en condiciones (tanto el CEPLA de Barrio Anacleto Medina como el Centro de Adicciones provincial) ayudarían a alivianar el trabajo que desde hace 20 años, realiza el Centro Huellas a personas con problemas de adicciones.
El Centro Huellas, depende del Hospital Escuela de Salud Mental "Roballos" y está emplazado en calle Manuel Galvez 215 de la ciudad de Paraná, atendiendo aproximadamente a 400 personas por mes. 
El Centro Huellas atiende de forma gratuita, realizando abordaje y tratamiento a personas atravesadas por la problemática de adicciones y cuenta con equipos interdisciplinarios de profesionales que ofrecen asistencia grupal e individual. 
También desde Huellas se realizan diferentes Talleres abiertos a la comunidad en los cuales el paciente encuentra un espacio recreativo y de inclusión social:  de Arte; de Huerta; entre otros.
El equipo profesional cuenta con servicios de Medicina, Psicología, Psiquiatría, Trabajo Social, Terapia Ocupacional, Psicología Social, Acompañamiento Terapéutico, Comunicación Social.
Desde el Centro Huella se desarrolla un intenso trabajo territorial, de colaboración mutua y en Red, con otras instituciones de Salud y del Estado.


En Entre Ríos existe la Secretaría de Lucha Contra las Adicciones (Selca) creada a partir de un decreto en 2008 para enfrentar el uso indebido de drogas y adicciones, abordando casos de personas mayores de edad y con capacidad legal de decisión, por lo que esta Secretaría está de adorno para intervenir donde es realmente necesario: en jóvenes y adolescentes pobres.

Al faltar espacios públicos de tratamiento ambulatorio a largo plazo, solo quedan los pocos que funcionan en el ámbito privado que obviamente cubre al que puede pagar o al que tiene obra social o al que consigue beca del SEDRONAR (beca muy difícil de conseguir ya que el SEDRONAR cuenta con un cupo limitado)



¿Que pasa con este tipo de tratamiento en los hospitales?

Si tomamos en cuenta que la Ley Nacional de Salud Mental y adicciones sancionada en 2010 que establece en su artículo 27 la prohibición de “crear nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones de internación monovalentes, públicos o privados”. También estipula que para el caso “de los ya existentes se deben adaptar a los objetivos y principios expuestos, hasta su sustitución definitiva por los dispositivos alternativos” quienes trabajan en políticas públicas se ven ante un gran desafío ante la llegada de cada vez mas jóvenes y sobre todo adolescentes. Sobre todo porque el COPNAF termina la mayoría de las veces derivando los casos ante comunidades terapéuticas que están fuera de la provincia.

Volviendo a la ley de Salud Mental, nuestra provincia tardó varios años en adherir a la misma, fundamentalmente porque en uno de los apartados la norma dispone que los tratamientos sean ambulatorios, favoreciendo el vínculo social y comunitario del enfermo, y las diferencias y barbaridades en términos de desmanejo de la salud pública provincial han hecho casi imposible su aplicación en los hospitales de cabecera de departamentos.



A la falta de lugares de tratamiento intensivo de las adicciones se suma un dato clave para que quienes usufructuan el negocio de venta de drogas sigan creciendo: Faltan centros barriales y municipales de deportes, los clubes a su vez cada vez se cierran más en sí mismos, las plazas están abandonadas, las calles en los barrios marginales no cuentan ni con iluminación ni con asfalto.

Es decir, la ausencia del estado, es la que permite el desarrollo del llamado narcotráfico.
Es una ecuación simple, si no querés que "los transas" copen los barrios, entonces es necesario la presencia fuerte de lo público.

Mientras el tema de las adicciones no se tome como una política de Estado, para resolverlo desde la raíz,  no hay ninguna vía para poder salir de esto y seguiremos hablando de kioskitos de droga o de pibes juntándose a fumar en la esquina.