El laberinto y la ventana

Ramiro Pereira-. El laberinto y la ventana

Los dinosaurios que se escaparon de Tecnópolis

Ezequiel Bauman- Son peligrosos. La sociedad debería estar alerta ante la presencia de estos feroces dinosaurios



La vuelta de las mal llamadas "restricciones políticas" es el retorno del vocabulario neoliberal, que es más parecido a una secta que a una ideología económica.
Se denomina "restricción política" a lo que en la jerga financiera de los organismos multilaterales de crédito se le llama "tasa de sufrimiento humano", que significa cuánto es capaz de soportar una sociedad de un país un ajuste en las cuentas públicas que afecte su calidad de vida en pos de garantizar las ganancias financieras globales.




La creación de un Ministerio con el solo fin de pedir crédito al exterior -hablamos del Ministerio de Finanzas que dirige Luis Caputo- y el lanzamiento de un bono en dólares, a través de la banca internacional, por cien años y a una tasa astronómica, son el resultado de este clima que se va creando en la opinión pública. El resultado que solo tiene lógica dentro del propio clima (o microclima) donde las categorías neoliberales se apoyan afecta tarde o temprano a la gente de a pie. La afecta para mal. El neoliberalismo que, como ya dijimos en anteriores oportunidades, es más un credo religioso que un prospecto serio en materia económica está preparando el cllima cultural necesario para volver a su etapa de gloria: la década del 90.



Aunque el gobierno no heredó una crisis institucional por la renuncia del presidente anterior, ni una hiperinflación ni un país con saqueos y presos políticos -nos referimos a la cúpula del Partido Obrero y la del Partido de la Liberación- como sí heredo Menem de Alfonsín.
Aunque la religión neoliberal haya destruído varios países del tercer mundo, aunque no se haya caído recientemente el Muro de Berlín ni la Unión Soviética.

El neoliberalismo no es serio. Por lo tanto, encubre su jerga en categorías de supuesta profundidad. Como diría Scalabrini Ortíz
"Estos asuntos de economía y finanzas son tan simples que están al alcance de cualquier niño. Solo requieren saber sumar y restar. Cuando usted no entiende una cosa, pregunte hasta que la entienda. Si no la entiende es que están tratando de robarlo. Cuando usted entienda eso, ya habrá aprendido a defender la patria en el orden inmaterial de los conceptos económicos y financieros”.
En Bases para la Reconstrucción Nacional, 1965




La falta de seriedad radica en que en los países donde se introdujo, éstos quebraron o redujeron su economía mientras hacían arder una catástrofe social.
Uno de los ejemplos mundiales es la Argentina del 2001.



La enorme formación técnica de Luis Caputo no alcanza para reparar la salida de Alfonso Prat Gay, que a la formación técnica de un nivel avanzado le agregaba contactos en el mundo financiero y talento político. Su eyección del gobierno, por razones aún desconocidas, parió la apertura de dos ministerios más. Uno, para pedir financiamiento al exterior. El otro, para explicar el rumbo, conducido por el periodista Nicolás Dujovne.
En lo que respecta a Entre Ríos y a cualquier provincia, Luis Caputo no atiende a los funcionarios provinciales, ni siquiera a los gobernadores o senadores, que necesitan gestionar préstamos en el exterior. Solo se ocupa de las cuentas nacionales. Para las provincias, primero deben pasar por el filtro de Rogelio Frigerio, cuyo Ministerio del Interior y Obras Públicas quedará reducido luego del ingreso del primo del Presidente de la Nación, el abogado Jorge Macri.



El ajuste que los funcionarios prometen en cada foro empresario para después de las elecciones, necesita de cierto consenso social. Por eso ha vuelto a los principales medios de comunicación del país la jerga de la religión neoliberal. Primero a través de voceros informales, como si estuvieran probando la reacción de la sociedad. Son dinosaurios que escaparon de Tecnópolis.
Pero a diferencia de esos dinosaurios con los que los niños aprenden, se divierten y se sacan fotos, estos dinosaurios de la religión neoliberal son una máquina de empobrecer niños y abuelos.



Para el propio Presidente, ingeniero Mauricio Macri, los juzgados que aplican los derechos laborales que dicta la Cosntitución y las leyes son "una mafia".
Sus voceros informales en los medios suelen ser sutiles, no tan toscos ni ignorantes.
Pero los dinosaurios tienen en el Presidente de la Nación nada menos que a un líder con el que entusiasmarse en jugar con la sociedad como laboratorio de las crueles recetas que hacen más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.