Fortalezas y debilidades del PJ

Alexis Gravier- "Somos Entre Ríos" tiene altas chances de imponerse electoralmente.



Lo que hace dos años parecía imposible, hoy se dio: el peronismo entrerriano se reagrupó, sumando a Busti y Urribarri, durante muchos años fuertemente enfrentados, bajo el mismo ala. Este dato es fundamental y hace a la cuestión política más que a la publicitaria. Pero tiene que ver con el marketing político, en tanto estos apoyos, más la integración de las listas con todos los sectores que componen el frente "Somos Entre Ríos" además de la apertura a unas inusitadas internas con 10 listas (poco competitivas) donde está todo el arco ideológico del peronismo, desde Jorge Barreto a Augusto Alasino, sientan las bases para que "Somos Entre Ríos" pueda arrancar ya mismo una campaña de cara a la general, hablándole a los independientes e indecisos sin necesidad de hacer hincapié en el votante cautivo, cuya liturgia a veces espanta a los independientes.
La foto de mas arriba muestra que el lanzamiento formal de la lista oficial ha sido cuidado, profesional, tratando de potenciar cada detalle. Desde la vestimenta de los candidatos hasta la ubicación de cada uno.

Con el escenario político ya armado en torno a una fuerte polarización, que no es ideológica ni social, sino simplemente política y que probablemente dure solo para estas elecciones, la principal debilidad del peronismo reside en Paraná. Aconsejo leer esta descripción del peronismo paranaense en una nota que es además muy entretenida.
El peronismo provincial maneja o tiene incidencia en la mayoría de los medios de counicación. En ese sentido hay que observar el crecimiento de notas que hablan de Bordet resaltando valores, más que acciones de gobierno. En buena medida porque le pasa como a Macri: no tiene resultados de gestión para mostrar. En esa dirección, al repetición de eslóganes vacíos como "la salud no es un gasto" o "debemos cuidar a los bebés" es un acierto. Dentro de la escacez argumental y la pobreza de su gestión, es el único camino que le queda. Pero lo transita con sensatez.
Aún no se ha lanzado la campaña del peronismo en las redes y lo que ha aparecido es amateur y contradictorio con los ejes trazados. Es un clásico en el mundo de la publicidad en las redes: como los políticos no suelen entender del tema, les venden humo con piezas comunicacionales y publicitarias donde exaltan al cliente pero no logran persuadir a nadie. Eso sí, el cliente paga gustoso.



La inteligente campaña de Cambiemos y su ventaja publicitaria emparejan a priori un escenario que favorecía al peronismo, que lleva cuatro gobernaciones seguidas, con una sola reelección.
Esto es tanto una fortaleza como una debilidad, por el desgaste natural del ejercicio del gobierno durante tanto tiempo. Pero como ese ejercicio del gobierno fue realizado por tres dirigentes con estilos distintos -Busti primero, Urribarri dos veces, Bordet ahora- y en anteriores ocasiones se enfrentaron en las elecciones generales, la unidad hoy los potencia. Aunque también, como todo en política, es un riesgo. 

Ya hemos expresado nuestras dudas sobre la posibilidad de que falle la estrategia de provincializar la campaña. Hemos explicado que la penetración de los medios nacionales es muy grande, que Cambiemos es una marca nacional y cuenta con más recursos económicos y simbólicos y que las elecciones entrerrianas de este turno no eligen candidatos para cargos locales, con lo cual se nacionalizará el debate o el contenido de los debates.

Una de las fortalezas de Bordet es que neutraliza las críticas opositoras por su cercanía con Rogelio Frigerio, el armador de Cambiemos y por la alianza con Busti, que fue socio del PRO hasta hace poco tiempo y quiso cerrar un acuerdo con la UCR en las elecciones pasadas.
Esta fortaleza es a la vez una debilidad, dada la incoherencia de ausmir como gobernador ultraK y cambiar de ideología tan rápido. El krichnerismo tiene un caudal de votos importante.
Pero esta debilidad se neutraliza por el rol de Urribarri, que combina apoyo con cierta lejanía para no aparecer demasiado. Pero fundamentalmente, porque como se ha marcado en varias notas en este medio, Urribarri no hizo oposición a Bordet, como sí le hicieron a él siendo gobernador desde la presidencia de la Cámara de Diputados de la provincia, cargo que hoy ocupa el propio Urribarri y cantera de las principales candidaturas.



Como se ve también en esta foto, los candidatos buscan mostrarse espontáneos, frescos, a tono con la naturaleza. La foto fue la de la presentación de los candidatos y tiene algunos errores.
El gobernador al medio es un error, porque a pesar de ser la figura central busca que se note que es la figura central, lo cual genera cierta sensación de soberbia y minimiza los candidatos, como si fueran meros delegados de él (lo que se refuerza con el nombre "Somos Entre Ríos"). El error además es que el gobernador es el más alto de todos los de la foto, y está vestido con la camisa más llamativa de los hombres que posan junto a él. Por tanto, la mirada se dirige a él primero y luego, para ver las dos mujeres que están en la punta -como si estuvieran afuera del centro de atención- uno tiene que volver la mirada de derecha a izquierda, porque a la izquierda de Bordet hay alguien de negro, lo cual no llama la atención porque además es la parte más oscura de la foto por las ramas detrás. Además, es la más bajita de los candidatos. En cambio a su derecha hay una candidata con colores vistosos, se ve el cielo y lo que parece un pedacito de río. ¿No convenía, además, poner más río en la foto? "Somos Entre Ríos": el nombre debe ir acompañado de la imagen.
Mirar de derecha a izquierda incomoda a un votante que presta atención apenas unos segundos a las fotos y los mensajes. Los seres humanos leemos de izquierda a derecha.
Otro error de esa foto es que no resaltan, a través de la vestimenta, la ubicación, la altura, el maquillaje y el enfoque, las distintas edades de los candidatos. Que en promedio son más jóvenes que los de la lista oficial de Cambiemos y combinan experiencia con juventud, mujeres de distintos perfiles y una diversidad de estilos. Fusionarlos en una foto que pretende ser casual, homogeneizarlos, contradice el enunciado de que la foto es casual.