Esta bandera ondeará algún día

Lucas Carrasco-. Mi amigo Gonzalo García Garro me manda un poema de Charles Bukowski que no conocía, a pesar de haber leído casi toda su obra y admirarlo más que a cualquier otro escritor.




Debajo del poema, Gonzalo me recuerda que está escrito en los años 80, antes de que las computadoras adquirieran la masividad que hoy tienen.  Ni que hablar de las redes sociales. ¿Cómo es posible que hubiera tenido ese relámpago en el medio del cráneo para darse cuenta de algo que tardaría más de 30 años en suceder?




Este poema pertenece al libro “El padecimiento continuo” un compendio de poemas de la última época de Charles Bukowski, recopilado por Linda Lee Bukowski, su última mujer.




En esta foto se lo ve con su primera computadora, recién adquirida. Cuando la mayoría de los escritores aún seguían con la máquina de escribir y cuando, las computadoras (es una Apple) tenían funciones básicas. Eran esencialmente una máquina de escribir que almacenaba el material en archivos digitales.
Cuando viajar en colectivo significaba ver a los usuarios leyendo el diario (la mayoría de las veces, el mismo diario) en papel. No concentrados en sus teléfonos, leyendo cada uno sus cosas, incluidos los diarios. Como es común hoy en el transporte público.


La intuición de la literatura, especialmente de la poesía, puede lograr estos "rayos sobre el cielo sereno" diría Marx. Pero esos rayos sobre el cielo sereno en los tiempos en que no se sabía que los rayos solo pueden darse durante una tormenta eléctrica.


Se llama “Esta bandera no ondea con cariño”



Esta bandera no ondea con cariño


hoy todo son ordenadores y más ordenadores

y pronto todo el mundo tendrá uno,

los niños de tres años tendrán ordenadores

y todo el mundo conocerá todo

lo relacionado con los demás

mucho antes de que lleguen a conocerse

y por eso nadie querrá conocerse.

Nadie querrá conocer a nadie

nunca jamás

y todos serán

unos solitarios

como lo soy yo hoy