La presentación de Bittel

Gonzalo García Garro-. Es oportuno hoy también recordar a Deolindo Felipe Bittel, un representante o dirigente afín a un sector del peronismo que reiteradamente sufre ataques, muchas veces injustos, especialmente de los sectores de la izquierda gorila, en relación a los hechos acaecidos en aquellos días de dictadura militar.

"El Estado entrerriano está ausente en la cultura"

Joakito-. El presidente del bloque de diputados provinciales de Cambiemos, Sergio Kneeteman, hizo un alto en la campaña electoral para conversar más tranquilo sobre temas menos coyunturales.


 En primer lugar, además teniendo en cuenta que ud es de Larroque, le quería preguntar por qué cree que los tres candidatos de las tres fuerzas principales son del departamento Gualeguaychú.

Entiendo que hay una respuesta del kirchnerismo/peronismo unificado a la candidatura de Atilio Benedetti, que desde hace tiempo estaba instalado como quien iba a encabezar la propuesta de Cambiemos. Fue una decisión del gobierno para intentar neutralizar a Atilio, que en el 2009 cuando fue candidato a diputado nacional, en aquella histórica elección que le ganó -en ese momento- a Busti y Urribarri juntos, en Gualeguaychú hizo una diferencia enorme.

También está Martínez Garbino

Lo de Emilio es distinto. Es un referente que siempre ha estado en propuestas políticas y electorales bastante concretas y diferenciadas del oficialismo. Lo más importante es lo de Bahilo: es una respuesta a quién encabeza la lista de Cambiemos.

 Usted ha planteado con énfasis el asunto del déficit fiscal entrerriano. ¿Qué lugar ocupa la UADER en ese déficit ?

Entiendo que la UADER es realmente un costo importante para el estado entrerriano pero tenemos que discutir, y discutir profundamente, si es un "gasto" o una inversión. A mí me parece que la UADER cumple un rol fundamental en la educación entrerriana.  Por lo tanto, es más bien una inversión que un gasto, independientemente que pueda haber algún gasto superfluo, habrá que ver. 

Además de político, usted es escritor de literatura y está vinculado al teatro. ¿Cómo ve la relación entre literatura y política? 

La relación entre literatura y política es estrecha, es directa. Todo lo que me gusta leer siempre está vinculado a la política. Casi todos los escritores que me gustan leer han incursionado en la política. La relación entre política y literatura es una relación estrecha por una cuestión simple: la literatura refleja la vida, las sociedades, los comportamientos humanos. Y de ahí sale la política. 

¿Cuáles son esos escritores que menciona, los que más le gustan leer?

Soy un apasionado de la literatura argentina. Me gustó mucho Osvaldo Soriano. Aparte, como hincha de San Lorenzo, empecé a seguirlo. Lo que yo he escrito, tanto en teatro como en cuentos, tiene también mucha influencia de Fontanarrosa, a quien además de leerlo me gustaba escucharlo. Si tengo que elegir tres, incluiría a García Márquez, que por supuesto no es argentino pero sí latinoamericano. 


Hay un auge del teatro independiente en Entre Ríos, así como una variante de los unipersonales, que es el stand up  o los slam de poesía. ¿Cree que hay un despertar artístico en las nuevas generaciones? Y por otro lado, qué cree que debería hacer el Estado entrerriano -si es que debería hacer algo- para apoyar estas manifestaciones culturales

Todo lo que sean las manifestaciones culturales modernas, a través incluso de lo que ha significado el avance de las nuevas tecnologías, de la accesibilidad, es un oportunidad enorme para la cultura y me parece que el Estado entrerriano está ausente. 
Me acuerdo que nosotros -en mi grupo de teatro independiente- estábamos trabajando con una obra, esforzándonos para participar de Teatro Viajero (nota de la redacción: en este enlace se puede ver de qué se trata el programa Teatro Viajero y que la obra que menciona el diputado, fue efectivamente seleccionada). Y ganamos. Fuimos seleccionados. Ganamos nosotros y dos grupos más: uno de teatro para chicos y otro de humor. Nosotros ganamos con la obra Doce Pazos. Y nunca pudimos lograr lo que el premio nos otorgaba: poder representar en distintos lugares la obra. Eso fue durante la gobernación de Urribarri y en el mismo momento, para fomentar el turismo, a la Costa del Uruguay traían teatros de revista de Buenos Aires. Y bueno...

A mí me parece que el Estado tiene siempre un enorme déficit en materia cultural. Habría que promover muchísimo más la cultura. Hay muy buenos dramaturgos entrerrianos, hay muy buenos escritores entrerrianos. Ni hablar de los actores. 
He conocido, por suerte, gracias a haber trabajado muchísimo en el teatro independiente, a excelentes actores, directores, dramaturgos en todas las ciudades entrerrianas. 
Hay que tratar de que el teatro y la literatura sean incorporados con mayor énfasis en la educación. Los beneficios que trae a la formación, a la educación, incorporar estas manifestaciones artísticas, son invaluables. Hay muchísimo para hacer todavía y te reitero: el Estado entrerriano está absolutamente ausente de lo que tiene que ser la promoción de los valores artísticos y culturales, especialmente en lo que es el teatro entrerriano.

 Qué análisis hace de las políticas culturales y comunicacionales del gobierno nacional. ¿Hay mayor apertura, mayor pluralidad y menos politización? ¿Usted cómo la ve?

Se ha dejado de utilizar la cultura, el arte, la comunicación como herramientas para intentar enriquecer un relato que subordinaba estas expresiones a la funcionalidad de ese relato. Un relato que hoy, la mayoría de los argentinos, sabemos que era un relato mentiroso. Algunos lo decíamos en ese momento, cuando no parecía tanto, cuando éramos pocos. Igualmente, me parece que todavía nuestro propio gobierno nacional tiene que poner aún más el acento en nuestra cultura, nuestro arte. Y me parece que tenemos muchísimo por hacer para acompañar el desarrollo cultural de la Nación. Pero también debemos federalizar este apoyo a la cultura. El gobierno nacional debe federalizar la cultura, así como lo ha hecho en otros aspectos, por ejemplo, el económico. Hay mucho por hacer todavía.