Cuando Manauta fue expulsado de Entre Ríos

Santiago Zorrilla-. El escritor fue expulsado de Entre Ríos "para siempre" por sus ideas políticas de izquierda y no se le permitió volver a su provincia.



Calificado por Joakito como "el más anarquista de los comunistas", Juan José Manauta pagó caro sus ideas políticas, plasmadas en su intensa literatura. Un aspecto poco conocido en la provincia de Entre Ríos sobre este escritor entrerriano que falleció el 24 de abril de 2013 a los 93 años, es la influencia que las recurrentes inundaciones -que hasta el día de hoy asolan la provincia de Entre Ríos- que vivió en su infancia y adolescencia en Gualeguay, lo persiguieron como fantasmas e inspiración durante toda su carrera literaria. Lo otro que se sabe poco, menos aún, es que fue expulsado de Entre Ríos y se le prohibió volver debido a sus ideas políticas.
Pero vamos por partes.



Las recurrentes inundaciones en Entre Ríos no escaparon a la mirada del gran escritor entrerriano.
Sobre su sensibilidad social, en una entrevista con la Revista Sudestada, contó:

Nací en una escuela de alfabetización. Mi madre era la directora, y el gobierno de la provincia de Entre Ríos les daba merienda en la propia escuela a los chicos que venían a aprender a leer y a escribir. Yo tenía decenas de amigos, chicas y chicos. De ese modo, conocí desde mi infancia algunos perfiles de mi condición social. Vivíamos con el barrio pobre. Las tierras blancas son tierras erosionadas por las inun¬daciones. El agua se llevaba la parte fértil del suelo, lo que quedaba era la greda, esa tierra degradada, sucia. La casa escuela caló muy hondo, por eso es tan importante la memoria. La memoria afina las cosas, las estiliza y las valoriza. Es mucho más eficaz que la confrontación inmediata.


La escuela en la que vivía tenía una jurisdicción. Entonces mi madre y las dos o tres maestras que había en la escuela salían a censar a los chicos en edad escolar. Iban con toda la energía a un rancho y preguntaban casa por casa cuántos chicos había y qué edad tenían. La enseñanza era gratuita, laica y obligatoria. Los chicos en edad escolar tienen la obligación de ir a la escuela. Los padres decían que no, que cómo iban a ir si no tenían guardapolvos ni zapatillas. Lo importante, decía mi madre, era que a la hora de comer, iban a comer. Esa fue mi infancia.

La publicación de Las Tierras Blancas, el libro consagratorio de Manauta, se da en 1956, con lo cual los relatos de una Gualeguay asediada por las inundaciones, la pobreza extrema y el éxodo rural, se sobrepone al relato del peronismo (que un año atrás había sido derrocado por la dictadura de Aramburu), que en el campo produjo cambios importantes en relación a la justicia social, pero éstos no fueron tan contundentes y efectivos como sí lo vivieron los obreros industriales y de servicios, especialmente en el conurbano bonaerense. Se trata de una obra de ficción dentro del realismo social, muy impregnado por los novelistas rusos de finales y principios del siglo dieciocho y diecinueve.



En realidad, las vivencias que narra Manauta en Gualeguay, son anteriores a la aparición del peronismo y se pueden datar en el decaimiento, a partir de la década del veinte y del treinta, de la ola inmigratoria y el crecimiento pujante de Entre Ríos en materia agroindustrial. Pero la fecha de publicación de la novela la hizo ver con la lupa política de aquel entonces (Manauta pertenecía al Partido Comunista).

Un dato poco conocido es que Manauta fue expulsado de Entre Ríos por sus ideas políticas y trasladado a la fuerza a Buenos Aires, donde residió hasta su muerte en el 2013.
Él mismo lo cuenta en una valiosa entrevista hecha por Andrés Manrique y Héctor Bayon:



¿Desde hace cuánto vivís en Buenos Aires? 

Desde el cuarenta y cuatro, así que sacá la cuenta.

¿Cómo fue el traslado de Entre Ríos a Capital Federal? 

Traumático, porque fui detenido y trasladado compulsivamente a Buenos Aires por ser militante del Partido Comunista, con la prohibición de volver a Entre Ríos. Y tuve que quedarme. Si volvía iba a ser detenido nuevamente. Y en el cuarenta y cuatro me las arreglé como pude. Y en esa Bs. As. estaba Enrique Wernicke, J.L. Ortiz... Bueno, a Juanele lo conocí en Entre Ríos, y fue él quien influyó sobre mis padres para que me dejaran venir a estudiar Literatura en la Facultad de Humanidades. Una palabra totalmente extraña en esa época. Porque de Filosofía y Letras algo se sabía, y tenía casi la misma currícula que la de Humanidades. Pero esta facultad adonde quería ir... Mi mamá era maestra y mi viejo comerciante, y me decían, ¿eso qué es, por qué no estudiás medicina, mi hijo? ¿O abogacía, caramba? Y yo no, yo quería venir a esta Facultad y cuando se lo conté a Juanele, me dijo, "vas a ir a la mejor Facultad del mundo, ¿mirá qué profesores tiene? Me incentivó. Y seguramente también a mis padres, es que era amigo de ellos. Porque Juanele publicaba sus libros pagando las tiradas de trescientos o cuatrocientos ejemplares y uno de los primeros clientes que le compraba era mi viejo, así que en mi casa estaba todo lo de Juanele.



La expulsión y posterior prohibición de Manauta de volver a Entre Ríos por sus ideas marxistas es poco conocida en su propia provincia y, más aún en su ciudad, Gualeguay, a la que inmortalizó en sus obras.

Cuando aún vivía Manauta, el escritor Abelardo Castillo lo definió así: "Juan José Manauta es el único escritor argentino vivo que ha escrito un libro clásico" en referencia a Las Tierras Blancas, el libro que retrata los estragos de las inundaciones, la pobreza rural y el éxodo de inmigrantes e hijos de inmigrantes que llegaron con un sueño a estas tierras y se fueron con una decepción.