Constitución y generación del 33

O. Rivarola Salduna-. Uno de los textos legales mas avanzados para la época es nada más ni nada menos que la Constitución de Entre Ríos.


En la Convención que elaboró la Constitución provincial de 1933 ya pensaban en el voto femenino (en un próximo artículo para Noticias Entre Ríos, nos explayaremos sobre este punto), diseñaron la Legislatura más chica del país y distribuyeron su integración para garantizar la representación democrática y regional. Se trata de uno de los textos jurídicos, sin dudas, más avanzados de la época. A pesar de ser debatida y escrita en pleno proceso de la llamada (con justicia)  "Década Infame".



Cuando se redactó la Constitución del 33, el escenario político a nivel nacional lo ocupaban entrerrianos que trascendieron la provincia.
En efecto, Agustín Pedro Justo ocupaba la Presidencia de la Nación, y era oriundo de Concepción del Uruguay. Mientras que Leopoldo Melo, el entonces ministro del Interior, era de Diamante.


Entre Ríos es pionera en materia constitucional. En principio porque es uno de los primeros territorios en contar con un Estatuto Provisorio Constitucional en 1822, cuyos principales méritos fueron el de emular o replicar la estructura de la Constitución Nacional de 1819. Tengamos en cuenta que Entre Ríos no participa del Congreso de Tucumán y es en ese clima y contexto donde se dan los hechos que aquí se están narrando como antecedentes de la Constitución del 33. Estos hechos y este contexto explican por qué los entrerrianos fueron pioneros en materia constitucional provincial.

Este texto originario, denominado Estatuto Provinsorio Constitucional, sería modificado bajo el gobierno de Pedro Echague y recién en 1860, se convocaría a una Convención Constituyente que tiene como fin la redacción de una Constitución provincial y organizar los poderes públicos, bajo la presidencia de la Convención del general Urdinarrain. Ese instrumento es reconocido por el Congreso Federal el 29 de febrero de ese convulsionado año 1860, reemplazando al Estatuto de 1822.

El 2 de agosto de 1883 se sancionan las reformas a la Constitución de 1860.  Hasta que en la llamada "decada infame" se realiza una reforma general y no parcial como la que se hizo en el 2008.

Por esa época, la Década Infame, a pesar de que a nivel nacional, estaba suspendido el orden democrático, a Entre Ríos se le respetó la elección del gobernador.
Gobernaba Luis F Etchevehere, de origen radical antipersonalista. Es bueno remarcar este dato, porque a la hora de redactar  la Constitución, la de Entre Ríos es la única que no cuenta con preámbulo porque los convencionales no se pusieron de acuerdo para incorporar la palabra "Dios".
Vaya que eran avanzados en esa época los liberales. 

La constitución del 33, es de avanzada por donde quiera que se la lea. Por ejemplo, es una de las primeras que incorpora el voto femenino, aunque esta iniciativa quedó trunca por no aprobarse una ley que lo reglamente.

También la Constitución del 33 incorporaba una referencia ambiental implícita a través de un artículo de derechos implícitos similar al que muchos años mas tarde incorporan los convencionales constituyentes en la reforma constitucional de 1994.

En tiempos actuales tan atravesados por discusiones en la política debido a supuestos y no tan supuestos casos de corrupción política es válido resaltar que los convencionales constituyentes de 1933 ya trataban el tema  y proponían la creación de un Tribunal de Cuentas con la finalidad de que el presupuesto fuera lo que debe ser; para que hubiera un mejor control entre los recursos y los gastos, para que las cuentas jurídicas del presupuesto reflejen todos los ingresos y todos los egresos correspondientes al ejercicio financiero, comprendiendo los gastos comprometidos y las entradas previsibles, tal como lo disponen las leyes y reglamentaciones. Aunque al igual que con el voto femenino no se aplicó inmediatamente sino recién en la década del 70.


El fomento de las cooperativas, el amparo judicial y hasta el hábeas corpus así como la estabilidad del empleado público -mucho antes de la irrupción del peronismo- son algunos de los derechos novedosos y de vanguardia para la época plasmados en la Constitución de la Provincia de Entre Ríos, cuya dirigencia se tomaba muy en serio el federalismo. En aquel entonces, no como ahora. 

 La introducción de estos derechos le dio a la Constitución de 1933 un carácter de avanzada para su época. Fue un farol jurídico que iluminaba los sueños del pensamiento liberal y progresista, contra las oscuridades del conservadurismo que asolaban al país.
El resto del país tardó décadas en incorporar muchos de los derechos que ya regían, por lo menos en su texto jurídico principal, en la provincia de Entre Ríos.

Curiosamente, este hecho es olvidado por los historiadores. Pero lo más grave es que es olvidado o directamente desconocido por los entrerrianos en la actualidad.