Carriego, "espectador de barrios pobres”

Joakito.- Pese a haber nacido en Paraná y a haber tenido una vasta obra de poesías, este no tiene el reconocimiento suficiente que debiera tener todo gran poeta. Evaristo Francisco Estanislao Carriego, el poeta del tango, que jamás compuso uno.




De pequeño se muda con su familia a Buenos Aires, lo que le permitió en su temprana juventud, recorrer los bares y cafes por donde circulaba la bohemia porteña, y desde allí, desde esos "antros" poéticos y filosóficos se fue construyendo su audiencia.

De origen entrerriano, tal vez este poeta para describir casi a la perfección el arrabal porteño. haya sido influido por las anécdotas de su abuelo. Evaristo Federico Carriego, fue un político, periodista y temible polemista de finales del siglo XIX. Carriego admiraba a su abuelo y lo recuerda en el relato, "Recuerdo de mi tiempo".
Borges cuenta en su obra de Evaristo Carriego que "cuando la legislación del Paraná resolvió levantarle a Justo José de Urquiza una estatua en vida, el único diputado que protestó fue el doctor Carriego, en oración hermosa aunque inútil..."


Volviendo al poeta de barrio, se sabe que Carriego siempre quiso ser reconocido, por eso, cada vez que iba a un lugar público no hacía otra cosa que escribir y ponerse a recitar sus versos.
Uno de los primeros espacios que frecuentó Carriego en su juventud fue la redacción del diario "La Protesta" que por ese entonces, se solía discutir antes de que pase a ser un pasquín difusor de las ideas ácratas de literatura y pintura mas que de política y asuntos gremiales. Además de frecuentar "La Protesta", Carriego también pasea sus versos por las redacciones de la revista "Ideas" y por la mítica "Caras y Caretas" creada por el entrerriano Fray Mocho.  
Influenciado por los simbolistas franceses en general, pero fundamentalmente ávido lector del poeta maldito Baudelaire, entre sus obras se destacan "Misa Hereje" publicada en 1908 y la única obra que Carriego ve en vida.
"La canción de Barrio" verá luz luego de su muerte, junto a "Poemas Póstumos".
En Misas Herejes, un libro dividido en cinco partes (“Viejos sermones”; “Envíos”; “Ofertorios galantes”; “El alma del suburbio” y “Ritos en la sombra”) Carriego muestra con toda soltura la llamada "mística tanguera"


La poesía de Carriego trata de un Buenos Aires suburbano, donde se mezclan el guapo, el suburbio, la calle y "la vieja". Fue nada mas ni nada menos que Jorge Luis Borges el que mejor supo describir la obra de este poeta, fundamentalmente a sus misas herejes.  Borges era un enamorado de ese personaje conocido como "El Guapo". Para Borges la mejor descripción del guapo, era que la había echo en las "Misas Herejes", Evaristo Carriego: el guapo como "un cultor del coraje. Un estoico, en el mejor de los casos; en el peor, un profesional del barullo, un especialista de la intimidación progresiva, un veterano del ganar sin pelear: menos indigno -siempre- que su presente desfiguración" decía Borges sobre esto.

Evaristo Carriego a pesar de no ser reconocido en vida, cala hondo en la cultura popular, tal es así que hoy en este nuevo milenio, uno aún escucha la frase "la costurerita que dió el mal paso.." en relación a las mujeres que quedan embarazadas y dejadas en un primer amor. Esa frase se basa en un poema de Carriego, que daría nacimiento a la flor del fango, a la reina del tango:

"La costurerita que dio aquel mal paso... 
-y lo peor de todo, sin necesidad- 
con el sinvergüenza que no la hizo caso 
después... -según dicen en la vecindad- 
se fue hace dos días. Ya no era posible 
fingir por más tiempo. Daba compasión 
verla aguantar esa maldad insufrible 
de las compañeras, ¡tan sin corazón! 
Aunque a nada llevan las conversaciones, 
en el barrio corren mil suposiciones 
y hasta en algo grave se llega a creer. 
¡Qué cara tenía la costurerita, 
qué ojos más extraños, esa tardecita 
que dejó la casa para no volver!..."

Tal vez influenciado por el modernismo de Ruben Dario, Carriego gustaba decir que sus poemas eran misas, pero no cualquier misa, sino "Misas Herejes". Con estas misas, Carriego sin saberlo, se convierte en el constructor de lo que mas tarde se llamó poesía rioplatense y que tuvo su correlato musical en el tango y en la milonga, sobre todo en las letras de Homero Manzi - que al igual que Carriego tampoco había nacido en Buenos Aires- y de Enrique Santos Discépolo

Aunque jamás haya escrito un tango, Carriego nos habla de sus personajes. Sus poesías hablan del suburbio de una ciudad (Buenos Aires) que por ese entonces se encontraba en proceso de expansión. Carriego incorpora por primera vez al mundo de la literatura a esos personajes que poblaban la ciudad: el guapo, las mujeres solas, la tristeza. Carriego  canta los hechos cotidianos del porteño barrio de Palermo, donde transcurrió su vida.
Borges, amigo de su padre y que frecuentemente lo visitaba en su casa,  dijo haber descubierto la poesía de sus labios durante los extensos recitados que Carriego hacía de poemas de Almafuerte a quien el poeta admiraba.
De hecho es Borges quien lo define y quien de alguna manera le da vida al propio Carriego. Para  Borges, Carriego con sus "Misas Herejes" y con sus "Poemas Póstumos" fue“el primer espectador de nuestros barrios pobres”.


Carriego también incursionó en el teatro y en los cuentos. Sus cuentos fueron publicados en 1927  con el título "Flor de Arrabal". Para el teatro dejó la obra "Los que pasan" estrenada en el teatro Nacional poco después de su muerte.

La muerte lo encontró a temprana edad, a los 29 años, como consecuencia de una indisposición gastrointestinal. Hay quienes dicen que el poeta del arrabal, el poeta del barrio, tenía peritonitis, hay quienes dicen que en realidad era tuberculosis. Lo cierto es que primero fue solo una recaída, y después tuvo que reposar en cama 12 días, y como para completar el sentido "tanguero" y "bohemio" se muere en el día 13.


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