Carbó y Jaroslavsky ayudan a Bordet

Pablo Mori-. ¿Lo hacen por "efectividades conducentes" o lo hacen de puro incompetentes? Sea cual sea la razón, objetivamente, ayudan a Somos Entre Ríos, actuando como Jefes de Campaña de Martínez Garbino. Pero si hay "efectividades conducentes" quizás tengan problemas con la liquidación.





La relativa intrascendencia de la interna peronista, que genera rumores y ruidos al interior de la lista oficialista pero que no lleva a desbordes que apoyen a algunas de las nueve listas restantes, deja en el interior del gobierno provincial el principal dispositivo de campaña, recientemente activado.
Pese al marketing descafeinado de Somos Entre Ríos, el gobernador Gustavo Bordet no puede escapar a los cuestionamientos sobre la mediocridad de su gestión y la privatización de las liquidaciones de los salarios docentes. Ese error, esa privatización, si no lo corrige ahora, lo perseguirá cada mes de acá a las elecciones. Porque evidentemente, el curro que armó es un verdadero desastre que deja sin el salario a los docentes, cuyo bolsillo además ya agredió bastante.
Si se compara con la calma que transitó la última gobernación de Urribarri con los gremios docentes, se achica más la figura de Bordet que hasta tiene limitaciones para su voluntad de violar la ley electoral: en pos de construirse un perfil menos atado a Frigerio durante la campaña electoral, pretende inaugurar obras junto a los candidatos, violando la ley electoral que expresamente prohíbe el uso de los impuestos para hacer campaña de este modo. Pero Bordet está como el tucumano que creyó ver un saqueo y entró a robar: era una película y lo arrestaron. Bordet no tiene obras para inaugurar.



En una breve recorrida por Paraná el día antes de escribir esta nota ya en Santa Fe, recordaba los carteles de Somos Entre Ríos, de los que tanto se burla un amigo por el exceso de Photoshop. Lo que se le pasó por alto, recuerdo ahora, es que el cartel que me mostró, uno de esos cartelones que se ponen sobre las chapas que tapan las obras en construcción, está sobre la parte sin terminar de un hospital. Esa parte sin terminar está paralizada desde que Urribarri dejó la gestión.
Paraná no es Buenos Aires como para que la gente olvide estos detalles.


Sin embargo, Somos Entre Ríos no tiene competencia interna. Incluso, el armado de tantas listas permite imaginar los motivos. Por un lado, diluir el voto del kirchnerismo duro, que no está expresado en una sola lista y sí está contenido en la lista oficial. Por el otro lado, le resultaron funcionales para este propósito los que amagaron con presentar listas para que los llamen de Casa de Gobierno y les den "algo" a cambio de bajarse. No se lo dieron, probablemente los incentivaron a presentar la lista. Con lo cual, no sacarán los pies del plato ni serán virulentos en la campaña. Conclusión: cada voto a cada una de las nueves listas de Somos Entre Ríos que no sea la lista oficial, es un voto que en la elección general se sumará a la lista oficial.
Lista oficial que corre con la ventaja de que ya puede hacer campaña para la general. Por eso en los caros afiches del Photoshop en cuestión, no están Perón y Evita (menos Néstor Kirchner) ni la sigla o el escudo del Partido Justicialista ni ninguna alusión política, es una campaña a lo Durán Barba. Tanto por la despolitización como por la falta de resultados de gestión que exhibir.


Cambiemos tampoco tiene internas competitivas. La lista oficial de Atilio Benedetti con Sergio Kneeteman como jefe de campaña tiene el apoyo de toda la dirigencia importante, desde Rogelio Frigerio hasta Sergio Varisco, pasando por Jorge D'agostino, uno de los mejores diputados nacionales que tuvo el radicalismo desde hace mucho tiempo.
La hijo de otro gran diputado radical, Gracia Jaroslavsky, divide los votos del descontento con el dedo que no los nominó junto a Alejandro Carbó, que denuncia complots de baja estofa al mejor estilo Carta Abierta. Ambos ponen una diferencia en la interna de Cambiemos en relación con Somos Entre Ríos. Jaroslavsky habla en lenguaje opositor, casi kirchnerista; Carbó directamente dice estupideces.
Conclusión: ¿quién garantiza que los votos que ambos reciban luego de las PASO vayan a la lista oficial de Cambiemos y no al voto en blanco o a la tercera fuerza, la de Martínez Garbino?
Ésto pone a Benedetti a la defensiva y hace que tenga que decir cosas contradictorias, como por ejemplo con la UADER. A la vez que lo obliga a no lanzar del todo la campaña de cara a las generales porque debe hacer control de daños a la interna. Lo cual es una ventaja para el oficialismo provincial.




¿Hay una mano peronista detrás de Carbó y Jaroslavsky, como en tantos recordados casos?
No lo sé, pero sería raro que la habilidad del peronismo para estas mañas no fuera puesto en juego.


Sea por incompetencia, sea porque el tren fantasma los incentiva (debajo de estos candidatos "presentables" están los repatriados del Frente Renovador que quisieron conseguir cargos en Cambiemos, como el operador Daniel Luján, inventor de mil y unas salvajadas en nombre de la "prensa") o por conveniencias chiquitas, objetivamente, le hacen un gran favor a Bordet. Sería raro que no pasen por ventanilla a cobrarlo.
Aunque quizás tengan algún problema con la liquidación.




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