La presentación de Bittel

Gonzalo García Garro-. Es oportuno hoy también recordar a Deolindo Felipe Bittel, un representante o dirigente afín a un sector del peronismo que reiteradamente sufre ataques, muchas veces injustos, especialmente de los sectores de la izquierda gorila, en relación a los hechos acaecidos en aquellos días de dictadura militar.

¿Quien mató a López Jordán?

Santiago Zorrilla.- . Fue jefe de la última montonera del interior que intentó encauzar la causa federal con una impronta nacional y popular.
Mausoleo que contiene los restos de López Jordán en Paraná

La muerte del último caudillo entrerriano está marcada de dudas y de interrogantes históricos, motivo por el cual fue silenciado durante un siglo practicamente por la oficialidad local. De hecho sus restos pasaron 100 años en un panteón ajeno en el cementerio de La Recoleta y su memoria aún reclama el justo lugar que el panteón de la historia provincial y nacional le debe a su lucha.



En 1789 Jordán se escapa de la cárcel de Rosario y pide asilo a Montevideo, como él era de nacionalidad uruguaya el asilo le fue concedido y ahí pasa sus días a pesar del pedido de Roca de que se sume a sus filas.
Casi 10 años después, López Jordán es amnistiado por su amigo el presidente Juárez Celman y se radica en Buenos Aires dispuesto a vivir con su familia que lo había esperado pacientemente. Está voluntariamente alejado de las intrigas revolucionarias y de la acción política. Sólo quería ser reincorporado al Ejercito Nacional al que pertenecía y realiza las gestiones necesarias para recuperar su grado de General.








Era la Buenos Aires de la Generación del 80 y la que rendía pleitesía y cortejos monumentales al fallecer Sarmiento, enemigo íntimo de López Jordán (Sarmiento lo había declarado culpable a López Jordán del asesinato de Urquiza)

En el invierno de 1889, ya asentado en la gran ciudad, López Jordán es asesinado. Lo embaucan en la calle  y por detrás es atacado por un desconocido quién le dispara en la cabeza dos tiros de pistola Lafaucheaux del calibre 12, una de cuyas balas, penetra en la parte posterior de la cabeza, cerca de la oreja derecha, atravesando la masa encefálica. Paradojas de la historia, López Jordán  cae herido de muerte frente el número 562 de la calle Esmeralda, donde vivía uno de los hijos de Urquiza.


Del asesino del último caudillo federal se sabe que tiene 27 años y que se llama Aurelio Casas, y que lo mató-según su testimonio policial- por venganza al fusilamiento de su padre por orden de López Jordán.
Sobre el padre del asesino lo poco que la historia a podido rescatar son las citas de Fermín Chavez que sostiene que habría sido muerto por orden del comandante oriental Oviedo en el mes de mayo de 1873. Pero una segunda versión expresa que:
"según los datos personales que he obtenido, fue primero partidario de López Jordán y después su enemigo político, y si se tiene presente la versión que corre en Entre Ríos, de que yendo Casas en viaje al Uruguay, con una partida de diez hombres, estos mismos lo ataron y le dieron muerte para librarse de su mando" (Dictamen del Agente Fiscal. Fallos y disposiciones de la Excma. Cámara de Apelaciones de la Capital. Publicados por Luis S. Aliaga y Daniel J Frías, tomo IX. Buenos Aires, 1896).

Sin embargo en el propio dictamen de la fiscalía se señala la declaración de
"...Los testigos Andrés Pigneto y Luis A. Leompart, que oyeron decir que el procesado se encontraba en Buenos Aires, porque lo había traído don Justo Urquiza; y por otra parte, José Abella, que declara: que además de tener conocimiento que Justo Urquiza buscaba a Aurelio Casas, afirma que fue visto por el citado Urquiza, para que matara al general López Jordán, y Felipe Limo, que afirma también saber que el citado Urquiza hacía diligencias para dar con el paradero de Aurelio Casas"(Op. Cit)
No se supo nunca a ciencia cierta quien estuvo detrás del asesinato de López Jordán. Los historiadores influenciados por la aristocracia porteña sostendrán que fue la propia familia de Urquiza la que pergeñó el asesinato. Lo hacen a partir del rumor que circulaba por la ciudad de Gualeguaychú (de donde Casas era oriundo) que hablan que la familia de éste recibió una cuantísima suma de dinero por parte de los hijos de Justo José de Urquiza.



López Jordán no era uno más de entre los caudillos provinciales. Tal como se afirma en "Períodicos y Periodistas de Entre Ríos"(Dirección de Cultura de Entre Ríos, 1971)
"Él era el caudillo de la nueva causa; pero no el caudillo ramplón, grosero e inculto que presume la gente desaprensiva, sino aquel que había definido sus capacidades y aptitudes civilistas en la Cámara de Diputados de la Confederación, en la Presidencia de la Legislatura local, en la integración de las mesas examinadoras del Colegio Histórico del Uruguay, en el ejercicio interino y reiterado del gobierno de la provincia"
Nunca se supo dónde quiso López Jordán que descansen sus restos.
Lo cierto es que en noviembre de 1994, luego de la repatriación de los restos producida en 1989, se inaugura un mausoleo erigido en la Plaza Enrique Carbó de Paraná, detrás de la Casa de Gobierno de la provincia de Entre Ríos. La obra es del artista entrerriano Néstor Medrano y representa las luchas de las montoneras federales del siglo 19.
Allí residen hoy los restos de López Jordán, uno de los continuadores de la obra del Supremo Entrerriano Francisco Ramirez y muestra cabal del federalismo nacional.