¿Porque se enfrentaron Artigas y Ramirez?

Santiago Zorrilla.-



Artigas venía combatiendo contra las fuerzas portuguesas que habían ocupado la Banda Oriental. Artigas era un gran político pero carecía de una instrucción militar seria, Francisco Ramírez como su lugarteniente era quien mas le rendía en términos militares.

Artigas decide una fuerte embestida contra las tropas realistas y entabló una batalla en Tacuarembó quedando sus fuerzas casi diezmadas.Esta batalla no fue muy bien vista por los jefes militares que respondían a Artigas, entre ellos, el propio Ramírez como así también Anacleto Medina, que decide pasar revista para las tropas de Ramírez.



Buscando organizar nuevas fuerzas para continuar la resistencia, Artigas atraviesa el Uruguay seguido de unos 300 jinetes, que era cuanto le quedaba de su destrozado ejército. Estableció su campamento en Avalos, iniciando de inmediato el reclutamiento y la reorganización de sus fuerzas, mediante comunicaciones dirigidas a los caudillos de Corrientes, Entre Ríos y Misiones.
Al no estar todavía constituídas como provincias, a Artigas le respondieron inmediatamente sobre todo porque uno de los jefes militares se dice era hijo del propio Artigas, el Comandante Andresito.



Por estos lados, cuando Ramírez recibe el pedido de auxilio formulado por Artigas, no sólo no lo cumple, sino que se subleva contra él.
Con anterioridad a este hecho, Artigas había increpado a Ramírez el haber suscrito el Tratado del Pilar, lo que consideraba una traición a sus ideales y un desconocimiento de su autoridad y así se lo manifiesta en una carta que le envía al Supremo Entrerriano en abril de 1820
“El objeto y fines de la Convención del Pilar celebrada por vuestra señoría no han sido otros que confabularse con los enemigos de los pueblos libres para destruir su obra. Al ver este atentado he corrido a salvar a la provincia entrerriana de la influencia ominosa de vuestra señoría y de la facción directorial entronizada en Buenos Aires…” 
Pero no solo a Ramírez le hace llegar sus diferencias sino que también su desacuerdo con el Tratado del Pilar lo hace público en una carta que le dirige al Cabildo de Santa Fé donde expresa
"Jamás pudo presentarse unos resultados más desventajosos al mérito de nuestros afanes, y tan disconforme a las ventajas que nos ha brindado la suerte.  Yo esperaba que por esta vez se pusiese término a la guerra civil, que cesasen las complicaciones con el Brasil y que librado el interés de la Nación a las resoluciones de los pueblos, se creyese ésta garantía en sus propios esfuerzos.  Ninguno de estos principios se ha mencionado en la estipulación indicada.  Todos se hallan paliados y por lo mismo es para mi juicio inconcebible como pueden esperarse felices resultados.  Por mi parte hago las recriminaciones precisas a aquellos jefes, sobre la responsabilidad de los tratados.  Omito las reflexiones odiosas que aparecen, pero por mi parte no perderé sacrificio, cuando media la pública felicidad.  Van 10 años en que se redoblan los afanes y es lastimoso dejarlos escapar en unos momentos en que debíamos sellarlos con honor”
Sin embargo en esa misma carta Artigas había expresado su salutación por la caída del Directorio diciendo
"Parece que la suerte se ha empeñado en favorecernos en medio de los contrastes y que la América será libre en medio de las grandes contradicciones”.
El 13 de junio se produjo el encuentro en el arroyo Las Guachas cerca del río Gualeguay (Departamento Tala), batalla que Ramírez juzgó de resultado indeciso y Artigas como un triunfo propio. Debiendo retirarse Ramírez derrotado a Paraná hacia donde se dirigió Artigas envalentonado -y vaya a saber aconsejado por quién- para enfrentarse a Ramírez, pero el 24 de junio Ramírez lo vence en Las Tunas en la entrada a la ciudad de Paraná y un día después Ramírez entró a Paraná donde reorganizó sus fuerzas  publicando el 6 de julio una proclama llamando a las armas contra Artigas a todos los entrerrianos y apoyado por el mayor Lucio Norberto Mansilla salió en persecución de Artigas.



El teniente Ramón de Cáceres que fuera lugarteniente de Artigas y luego de Tacuarembó lo abandonó, cuenta en sus Memorias, que Ramírez llegó a la capital misionera (Nuestra Señora de la Asunción del Cambay) que estaba siendo sitiada por Artigas con 800 hombres. Allí se hallaba Sití, con 600 misioneros resistiendo a Artigas -que estaba indignado por el cambio de bando del comandante de Misiones. Las fuerzas de Ramírez, al mando del comandante Piris, llegaron por sorpresa, venciendo en el combate del Cambay el 15 de Agosto de 1820. Esta fue la última acción militar de Artigas: derrotado definitivamente, quedó rodeado por Ramírez, los portugueses y los Esteros del Iberá. En permanente huida hacia el norte por el territorio de Misiones, perseguido de cerca por Piris y por Sití, se acercó a la frontera del Paraguay con 150 hombres.





Los hechos históricos demuestran que a pesar de las negociaciones, el proyecto "artiguista" si es que existe algo parecido a un proyecto, era de carácter netamente personal, con poco desarrollo estratégico para las provincias del litoral.





 También es cierto que tras vencer a las tropas unitarias en Cepeda, y firmado el Tratado, que acordaba, entre otras disposiciones, la unidad nacional y adopción del sistema federal para las provincias, se lo invitó formalmente a Artigas a sellar el acuerdo, y por razones que solo son explicadas en la carta citada mas arriba Artigas no acepta. Hay que remarcar que tanto el gobernador de Santa Fé Estanilao  López (que luego traiciona al Supremo Entrerriano) y Ramírez ya no creían necesario afrontar los peligros de defender el territorio conquistado por el Imperio del Brasil.

No cabe hablar de traiciones, sino mas bien de acuerdos políticos de la época que eran necesarios para el crecimiento y el desarrollo de una nación de carácter federal, mas allá de los pormenores del tiempo y dejando de lado intereses personales. De hecho, siguiendo la lectura de la carta que Artigas le manda a Ramirez, uno lee que los intereses que evoca Artigas en la misiva son personalistas y los augurios que emanaba sobre lo que iba a suceder no se cumplieron. A saber dice en una parte
"si yo permitiese que vuestra señoría y aquella infame facción de legistas entregaran al enemigo la costa entrerriana. (Carta de Artigas a Ramírez, de abril de 1820, Editorial Marcha, Montevideo, pág. 185-186; en Norberto Galasso, Artigas y las masas populares en la Revolución, Cuadernos para la otra historia, 2000, Centro Cultural “Enrique Santos Discépolo”)


Como es sabido, los portugueses jamas incursionaron en nuestra provincia y el retroceso en el desarrollo de nuestra provincia tienen mas que ver con acciones a posterior del asesinato de Ramírez.
Artigas derrotado  pudo aprovechar el ofrecimiento de amnistía con que lo beneficiaban las autoridades portuguesas por esos días, siempre que admitiera confinarse en Río de Janeiro.
Tampoco aceptó el ofrecimiento del cónsul norteamericano en Montevideo para trasladarse a Estados Unidos.
 Prefiere internarse en el Paraguay y le escribe al Dr. Francia, solicitándole asilo.
Escribe Artigas:
…desengañado de las defecciones, traiciones e ingratitudes de que he sido objeto y víctima, me retiro de la vida pública en obsequio a los principios republicanos que la América entera reclama y que de ella había sido sostenedor desde el principio, pugnando por la libertad que había de asegurarle la independencia…” solicitando a su vez que se le concediera asilo en el Paraguay y que, en caso de serle negado “ se iría a vivir a los bosques”.