Otra oportunidad perdida

Ezequiel Bauman-.Córdoba y Santa Fe toman la delantera en biodiésel, a partir de la apertura de las exportaciones a la Unión Europea.



Subsumidos en la campaña electoral, al gobierno provincial se le pasó por alto un dato central y estratégico para el futuro de Entre Ríos. Una oportunidad que, hasta ahora, parece desperdiciada por la incompetencia de los funcionarios, falta de visión política de las autoridades y una dirigencia empresarial que solo mira el corto plazo.


Argentina acaba de ganar en pleito contra la Unión Europea en la Organización Mundial de Comercio, que es el organismo mundial donde se dirimen las disputas comerciales entre distintos países o regiones.
El fallo de la Organización Mundial de Comercio dice que la Unión Europea tiene que volver a comprar a biodiésel a la Argentina.



Argentina es el mayor exportador mundial de biodiesel.
Por ley muchos países tienen que incorporar al menú de combustibles para automóviles e industrias, energías limpias como el biodiésel, producido a partir de granos como la soja.
El biodiésel es un combustible preparado a partir de grasas vegetales o animales.
Argentina es pionero en esta agroindustria. Es justamente el único eslabón de la nuevo agricultura que crea trabajo masivo y de calidad, lo que a Entre Ríos le falta para salir de ser una provincia pastoril.


La Unión Europea era el principal mercado argentino hasta que le cerró sus puertas, aduciendo cuestiones que no eran tales, pero en el fondo tratando de beneficiar a su propia agroindustria.
Ese cierre del principal mercado dejó a la agroindustria del biodiésel con el 50% de capacidad ociosa, a pesar de que luego se abrieron el mercado de Estados Unidos y se votó en Argentina una ley que obligaba a las naftas a tener un porcentaje de biodiésel.



En la provincia de Entre Ríos, esta noticia pasó desapercibida, incluso en los escasos medios especializados -cuyo enfoque es exclusivamente "busca-subsidios-estatales"-.
Si bien la provincia de Entre Ríos carece de un banco (por la privatización del BERSA) como herramienta crediticia para pensar una política de estado en torno a la exportación de biodiésel, si hay algo que no escasea en el mundo agropecuario son los inversores, tanto provinciales como nacionale e internacionales.

En ninguno de los viajes del gobernador Gustavo Bordet a diversas partes del mundo a supuestamente "buscar inversiones" se habló de este tema. O por lo menos, las prodigiosas notas celebrando estos viajes, de cuyos resultados jamás de informa, no mencionaron el tema.
Tampoco hay en árido paisaje económico entrerriano más que el objetivo de conseguir dinero a como sea para pagar los salarios.

En Córdoba, el interior de Buenos Aires, Santa Fe e incluso en Mendoza, que es la zona de cuyo y no la pampa húmeda, ya están preparándose para el nuevo escenario mundial del biodiésel a partir de esta resolución de la OMC. Brotan los proyectos públicos y privados, a menudo trabajando en conjunto.


En Entre Ríos no pasa nada. Como siempre.

Si hay una industria del futuro y una oportunidad precisa para que Entre Ríos salga de la miseria y la pauperización, esa oportunidad se llama biodiésel.
Una pena que los políticos solo tengan un conocimiento limitado de economía, desarrollo y globalización.

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