Malcorra, los pollos entrerrianos y la ONU

Osvaldo Quinteros-.Lo que significa la salida de Susana Malcorra, vista desde diferentes ángulos.


La reciente renuncia de Susana Malcorra a la Cancillería puede leerse de distintas maneras.
Una es que será reemplazada por quien fue vicecanciller con Ruckauf, todo un giro, teniendo en cuenta que Malcorra es radical, aunque no fue la UCR la que la nominó en ese puesto. El nuevo canciller se llama Jorge Faurie y viene de ser embajador en Francia. Está claro que tendrá menos autonomía política.
Los radicales, a su vez, temen que los puestos que ocupaban sus correligionarios, una vez que son despedidos o se van, sean ocupados por el amplio espectro de peronistas de derecha dispuestos a "ayudar" al PRO. Aceptando la jefatura de "Mauricio" con un verticalismo que les sale natural.




La otra arista es la cantidad de fracasos que coleccionó como Canciller, al punto que Alicia Castro, ex embajadora en Caracas y Londres, la llamó "la peor canciller de la historia".
El fracaso de su candidatura para la Secretaría General de la ONU, que generó tantos revuelos y giros absurdos, como en el caso de Venezuela y el Mercosur, en pos de facilitarle el camino, generó esa sensación de fracaso.
La propia canciller engatusó al Presidente, a su prensa adicta y a los simpatizantes de Cambiemos en que lograría ese puesto.
Además del enorme gasto en la campaña electoral mundial que derivó en un fracaso rotundo, de camino Entre Ríos perdió la posibilidad de seguir exportando pollos a Venezuela.
Aunque la relación volvió a ser la misma que con el kirchnerismo tras el giro de Malcorra buscando el aval de Venezuela para su candidatura en la ONU, ese mercado aviar lo ocupó EEUU a través de Brasil.




Una tercera mirada es más de fondo y la trató con lucidez Ezequiel Bauman en este artículo.   Si se mira la historia de las relaciones exteriores del país, hay hilos de continuidad que son más fuertes que las eventuales rupturas, que son espasmódicas y sin mayores consecuencias.

Pero hay un cuarto ángulo, que también es interesante. Representa un giro al interior del gobierno. En rigor, un acentuamiento de este giro: Cambiemos no es una coalición de gobierno sino una coalición parlamentaria, por lo cual, el presidente Macri puede designar dirigentes de partidos que integran la coalición sin preguntarle a esos partidos. Como el caso de Malcorra.
De hecho, la actual rispidez en la relación entre los dos socios más grandes, el PRO y la UCR, se debe a la nominación de candidaturas: Macri quiere elegir a los del PRO y...a los radicales, sin pasar por las mediaciones institucionales. Populismo autoritario del mejor estilo latinoamericano. Nada nuevo.

El ángulo en el cual se centra esta mirada es el siguiente: los funcionarios con vida propia han sido expulsados del gobierno.
El caso de Alfonso Prat Gay, ex Ministro de Economía, Daniel Chaín viceministro del Interior que molestaba al obediente Rogelio Frigerio, del presidente del Banco Nación Carlos Melconian, de Isela Constantini en Aerolíneas, del procurador Carlos Balbín, etc, son los más conocidos, pero no los únicos.
Esto, que en tiempos de Cristina Kirchner hubiera escandalizado por su autoritarismo y prepotencia, hoy se presenta por la prensa oficialista como un mero recambio por cuestiones psicológicas o personales menores de los despedidos o renunciados.
Esta vez sí es correcto decir: "otro caso de distinta vara..."

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