Los medios locales y la globalización

Daniela Sánchez-. La principal amenaza de los medios locales no son los medios "nacionales" sino la globalización.



Entre Ríos tiene una Facultad de Comunicación Social que realiza múltiples proyectos de investigación pero no investiga sobre la comunicación en Entre Ríos. Los proyectos de investigación suelen indagar en autores europeos o estudios de europeos sobre autores europeos. Como bien marca Uzín Olleros, estas investigaciones carecen de interés en Europa. 
No es que no sean necesarias ni bienvenidas, sino que se dejan de lado las problemáticas locales, lo cual es la peor manera de abordar las problemáticas globales que impactan en todos los sentidos, pero especialmente en el campo de los medios de comunicación, en nuestras localidades.
Los últimos estudios al respecto de la UNER tienen más de dos décadas y están perimidos porque se enfocaron en la penetración de los medios locales en Paraná. Incluso, la UNER creó sus propios medios de comunicación y quizás por no querer saber los resultados, no investiga su eficacia en términos de audiencia, penetración, confiabilidad, etc.




Hoy en día, la concepción de "medios locales" versus "medios porteños" no tiene mucho sentido.
¿Qué es Netflix, Facebook o Radio Mitre Paraná? ¿A qué lugar pertenecen?
La vieja práctica de llevar a LT14 las llaves o documentos encontradas en la calle hoy no tiene sentido con la multiplicación de radios existentes.
Así como los anuncios "sociales" de fallecimientos, casamientos, nupcias, cumpleaños, dejaron de ser avisos en los diarios para comunicarse vía Facebook, hoy día es más probable que un hecho noticiable sea pasado en uno de los tantos canales locales, si los protagonistas envían la grabación en vez de esperar que les manden un móvil.
La radio se escucha en los teléfonos y los autos, más que en los viejos aparatos -que ya ni siquiera se venden- estáticos y en vez de los clasificados de los diarios se utiliza Mercado Libre.
Todo esto impacta fuertemente en el financiamiento de los medios de comunicación, en el modo de abordar los contenidos y en la recepción de lo que antes era una audiencia pasiva y hoy se siente constantemente interpelada.
Uno de los principales ejemplos es la dependencia, cada vez mayor, de la pauta oficial en la ecuación económica de los medios. Que sin lugar a dudas impacta luego en contenidos sesgados. Se termina afectando así hasta la libertad de expresión.
Pero lejos de ser un problema local, este es un problema de nuestra era, lo cual no significa que la repuesta deba ser la misma en todas las localidad.
Insertarse en la globalización con una perspectiva local es la receta. No a la inversa: que la globalización sea quien dicte todas las reglas del proceso en el cual además los medios locales corren el riesgo de la desaparición.


Los medios de comunicación sufren un proceso de deslocalización similar a la deslocalización industrial que a escala global explica muchos de los conflictos en los países del primer mundo, porque sus firmas trasladan las fábricas y por lo tanto los empleos industriales mejor pagos a países en vías de desarrollo.
Lo que en países del primer mundo es conflicto político, en los países del tercer mundo es crecimiento. De ahí la conformación de los BIRC: los países emergentes Brasil, India, Rusia y China que lideraron el crecimiento mundial durante la crisis financiera del 2008.
En los medios de comunicación se vive un proceso parecido. Incluso en la automatización -proceso que se confunde con la deslocalización- de empleos que antes eran manuales y hoy son directamente tecnológicos.

Desde el uso de correctores digitales hasta la falta de revelado para las fotos, los procesos de automatización han arrasado empleos en la industria de los medios de comunicación. Y seguirán haciéndolo a medida que los noticieros se pueblen de videos "graciosos" de youtube, las corresponsalías se resignen en aras del Skype, etc.
La historia de los medios de comunicación muestra que ningún emdio reemplaza a otro, pero sí lo acota. La radio acotó el teatro, la TV acotó la radio, Netflix acotó la TV.
La historia de los medios de comunicación muestra también que los nuevos medios se difunden mundialmente cada vez más rápido.
Por ejemplo, las redes sociales tardaron mucho menos en expandirse por todo el planeta que la expansión del telégrafo.


No es el único criterio que está perimido el de medios porteños, a menudo confundidos como "nacionales" y medios exclusivamente locales. Basta pensar, por ejemplo, en el concepto de federalismo en relación a la deslocalización de los medios de comunicación.

¿Cómo pensar esta nueva configuración de los medios locales en un mundo global y conectado?

La pregunta posiblemente no estemos en condiciones de contestarla aún, pero su formulación es estratégica de cara a la nueva ciudadanía que pueden construir los medios de comunicación globales, la extinción de los medios locales con las consecuencias ásperas para la democratización de la comunicación y por último, la desaparición de empleos y empresarios locales en el rubro medios.

¿Están nuestras instituciones públicas y privadas a la altura de este desafío que ya mismo estamos afrontando en Entre Ríos?