Los Irazusta: ira que asusta

Santiago Zorrilla.- La complejidad ideológica de los hermanos Irazusta.






¿Introductores del fascismo en la Argentina? ¿Nacionalistas que se fueron inclinando a lo popular? ¿Burgueses con miedo al pueblo?  ¿Antimperialistas o comerciantes? ¿Integralistas católicos o gente de su época?
La polémica en torno a los hermanos Irazusta, nacisdos en Gualeguaychú a fines del siglo diecinueve, aún está vigente.








El mayor de los hermanos, Rodolfo, es el que mas afluencia tenía a las reuniones y mitines que realizaba su padre en los comités de la UCR. Es, también, el más abiertamente fascista de los hermanos. Entre ambos, dieron a luz uno de los principales libros del revisionismo histórico y del nacionalismo argentino, que estaba inspirado -en algunos casos, calcado- de la extrema derecha francesa, el franquismo español y el pangermanismo militar, que era fuertemente anti británico.
Rodolfo estaba influenciado, además de las ideas de su padre, de las del periodista y político francés Charles Maurras.
Maurrás era de extrema derecha, preconizaba un nacionalismo feroz con las colonias francesas, cierto rascismo y un clasismo de élite. Rodolfo, tras una gira iniciática en Europa se incorpora al periódico argentino La Nueva República, de tendencia franquista, desde donde se atacaba fuertemente la enseñanza estatal que se impartía como consecuencia de la ley 1420, la Reforma Universitaria y al “obrerismo bolchevizante”según sus palabras, producto de la influencia de la Revolución Rusa. De la cual le molestaba su costado cipayo, no su falta de democracia. De hecho, Rodolfo aborrecía la democracia y festejó el primer golpe de estado en el país, que derrocó al presidente Yrigoyen.

Julio, el menor de los hermanos y el único que había estudiado una carrera universitaria (se recibió de abogado) compartía con su hermano las ideas del nacionalista de extrema derecha Maurras pero también simpatizaba con las ideas de Benedetto Croce que oscilaba entre el materialismo marxista y los preceptos idealistas de Hegel.
Los hermanos Irazusta festejaron el golpe contra Yrigoyen porque además, asumía la presidencia el dictador Uriburu, abiertamente declarado como fascista.
El problema es que después el propio dictador tomó medidas económicas que afectaban la fortuna familiar de la que vivían los Irazusta.



A ambos hermanos lo unían un gran fervor religioso hacia el catolicismo y -tal vez tenga influencia su origen entrerriano-: sostenían que la democracia y la libertad de cultos eran parte de una conspiración anticatólica que promovía el protestantismo.
Entre Ríos, en aquellos años, era una sociedad relativamente pacífica y tolerante con diversos credos y diversas comunidades de inmigrantes.

A estos hermanos, amplios detractores de Yrigoyen, y fervientes admiradores de Uriburu el tiro le salió por la culata cuando se firma el acuerdo Pacto Roca/Runciman.
Ellos, siendo dueños del Frigorífico Gualeguaychú, se encontrarían en inferioridad de condiciones por los beneficios otorgados a los frigoríficos extranjeros en el suscrito Pacto.

En 1934 daría a la luz uno de los libros fundacionales del revisionismo histórico argentino: La Argentina y el imperialismo británico. Los eslabones de una cadena, 1806–1933, escrito por ellos mismos.
La mayoría de los historiadores considera este libro como uno de los puntos de partida del revisionismo histórico.
“La crisis mundial y las revoluciones que conmovieron a la Argentina en las décadas subsiguientes fueron mejor campo de cultivo para la influencia británica que todas las vicisitudes nacionales anteriores, excepto la que siguió a la disolución del gobierno central en 1820. Mientras la mayoría de los gobiernos civilizados, sin tener en cuenta su mayor o menor fuerza, enfrentaban las circunstancias con espíritu renovador, entre nosotros ocurrió al revés. A la conservación del mercado tradicional para nuestras exportaciones, se sacrificó el desarrollo por medio del tratado Roca–Runciman, que prohibió al capital argentino perseguir fines de lucro privado en la industria elaborada de la ganadería, y prometió mayor benevolencia para los capitales británicos (Rodolfo y Julio Irazusta, La Argentina y el imperialismo británico)”


Cuando uno lee o relee la obra de los hermanos Irazusta, sobre todo a Rodolfo, piensa que sus escritos pueden ser repetitivos, sin embargo, sus textos demuestran que hubo coherencia en sus ideas y en su apreciación de la realidad del país, desde que comenzó a escribir, en diciembre de 1927, hasta que murió, en julio de 1967(y de alguna manera lo sigue siendo) la Argentina fue un país dependiente, esto es, una colonia.


Con una destacada pluma, a veces hiriente, siempre fervorosa, los hermanos Irazusta lograron mezclar diversos autores europeos en un naciente nacionalismo argentino. Los debates más avanzados de la época los encontraba polemizando en torno a un proyecto de país. Fueron parte de una derecha culta, guerrera en el campo de las ideas, innovadora y creativa.
Tengamos en cuenta que para algunos, el nacionalismo es una expresión meramente cultural, y para otros el auge de una determinada forma de hacer política, pero también se discute sobre su alcance, es decir, sí se trata de un nacionalismo de élite o de un nacionalismo popular. Respecto a este debate, hay que decir que los hermanos Irazusta si bien eran férreos opositores al gobierno de Yrigoyen, se sintieron decepcionados por la política económica de Uriburu y esto los llevó a acercarse, aunque siempre  menospreciando al peronismo, a Scalabrini Ortiz y el grupo FORJA.



FORJA fue una agrupación de radicales nacionalistas, más bien de izquierda, que apoyaron a Perón. Que sentían que había una línea de continuidad entre el yrigoyenismo y el peronismo.
Scalabrini Ortíz, que nunca integró FORJA ni se declaró fervoroso peronista (lo que le trajo no pocos problemas con Perón), era sin embargo un farol intelectual de la época para el espectro del pensamiento nacionalista y revisionista.


Rodolfo Irazusta muere en 1967 y su hermano menor en 1982 durante el conflicto bélico de Malvinas, conflicto del que dejó algunas opiniones contrarias publicadas en periódicos de la época. Tengamos en cuenta que los Hermanos Irazusta fueron los responsables de elaborar  una “contrahistoria” incorporando el antiimperialismo al nacionalismo, y de esta manera sacándole a la izquierda la exclusividad de ese argumento. De ahí la importancia de estos hermanos en el debate intelectual argentino. Y la dificultad para encasillarlos.


En definitiva estos dos hermanos, fueron dos polemistas incansables con los que se puede o no estar de acuerdo, pero décadas después de muertos, su apellido sigue abriendo debates interminables que sirven, en definitiva, para encontrar de forma concreta y entendible a el real significado de lo que es el nacionalismo argentino.