"Los intelectuales no tienen relación con la realidad"

Joakito.- Angelina Uzín Olleros tiene un Master de Ciencias Humanas y Sociales en la Universidad de París.



Pablo, compañero de redacción, escribió su opinión porque no crece la izquierda en la provincia. Me pareció oportuno hablar de estas cosas con Angelina Uzín Olleros, quizás una de las pocas "intelectuales" - a lo Gramsci- que existen en Entre Ríos.
En esta entrevista, el primer título que puse fue "La nuestra es una izquierda burguesa". Cumplía el noble objetivo de hacer enojar a los entrerrianos, pero el otro título "Los intelectuales no tienen relación con la realidad" (está sintetizado, para que la cantidad de caracteres cumpla con las normas de las redes sociales, y simplificado, porque la noción lacaniana de "lo real" en un título no es viralizable: así es el periodismo de hoy...) es aún más provocativo y mordaz. Como la afirmación tiene un desarrollo teórico impecable, discutible pero impecable, la mordacidad queda "disculpada" en el texto, aunque la entrevistada, claramente, no esté pidiendo que la disculpen por reflexionar de manera hiriente sobre el paisaje cultural entrerriano.
Hay entrevistados donde hay que buscar y buscar y hasta poner como título algo que no sea un extracto de lo que dijo. La mayoría de los intelectuales, al entrevistarlos, son así. Hay otros entrevistados que no paran de tirar titulares y te obligan a elegir. esos son los más difíciles. angélica Uzín Olleros pertenece a estos últimos. Pase y vea...

Angelina Uzin Ollero junto a Alan Badiou cuando le entregan el Honoris Causa en Cordoba


Angelina Uzin Olleros tiene un Master de Ciencias Humanas y Sociales, Mención en: Filosofía y Crítica de la Cultura Contemporánea, Universidad de PARIS VIII. Magíster Scientiae en Educación, Mención en Filosofía Política, UNER. Doctorado de Ciencias Sociales, UNER. Además es Titular de la Carrera de Filosofía. Profesorado y Licenciatura y en la Licenciatura y el Profesorado de Psicología, ambas de la UADER.
El subrayado es mío.

¿Por qué crees -si es que lo que lo crees así-  que la izquierda ha tenido tan poco desarrollo en Entre Ríos?

Es una provincia que, desde el enfoque de una memoria larga, ha sido conservadora. La izquierda en general se ha desarrollado más en ámbitos universitarios, quedando muchas veces en expresiones teóricas pero sin demasiada llegada a la política que encarna proyectos de gobernabilidad y gestión. Actualmente hablaría en plural, de las izquierdas que se expresan en diferentes ámbitos: partidarios, culturales, intelectuales, sociales. Es decir, “la” izquierda se gesta en un proyecto revolucionario, rebelde, rupturista; y “las” izquierdas se van perfilando a lo largo del tiempo en contextos socio-económicos diversos".
Hoy la lucha y la resistencia se direcciona a problemáticas de género, de abuso, de bullyng, de violencia anclada en la visión de la víctima; lo digo en general. Pero esa pelea anti-burguesía de los años ’70 ha quedado capturada por los hábitos burgueses, la nuestra es una izquierda burguesa.

¿No crees que hay pocos intelectuales entrerrianos que reflexionen sobre este punto?

En la actualidad las izquierdas son profundamente críticas no solamente del modo de producción capitalista, también lo son con relación a lo normativo, lo instituido, las democracias que permiten que la derecha se consolide, se afiance a través del voto y las elecciones. Por lo general (siempre hay excepciones) los intelectuales tienen poca relación con “lo real” de la vida de los pueblos, mantienen una mirada teórica sin ningún proceso de militancia.
En nuestro país algunos se inspiran en Marx, otros en Lenin, o en Trotski pero es necesario actualizar y resignificar esas teorías a nuestras situaciones locales; considero que el sujeto como destinatario de lo político (obreros, trabajadores en general, grupos en riesgo, excluidos del sistema, etc.) han sido comprendidos por el peronismo en todas sus formas y las izquierdas quedaron circunscriptas a pequeños grupos, minoritarios, es decir no son fenómenos de multitudes. La izquierda se basa en una ética de la convicción, ése rasgo inflexible queda descolocado frente a la ética de la responsabilidad que ejercen los políticos de experiencia en  “negociación” con diferentes sectores.

¿Como ves la vida académica en Entre Ríos?

Las universidades han quedado bajo la tutela de la CONEAU, también de la normativa de la Ley de Educación Superior, ambas circunstancias hacen que los docentes y los investigadores debamos correr tras las exigencias del sistema para completar el curriculum profesional, así poder acceder y permanecer en la órbita de la vida universitaria. Nuestras universidades en Entre Ríos son, por otra parte, muy nuevas, considerando la historia de la universidad en general y de otras universidades argentinas. Creo que lo burocrático nos aleja de la libertad creativa que toda actividad de pensamiento debe llevar adelante; hablamos hace años de formar sujetos críticos, pero la crítica requiere de una actitud reflexiva, analítica que muchas veces se castiga al interior de las universidades.

¡Alto! Hay que leer dos veces tu respuesta, es muy fuerte. Casi nadie en Entre Ríos, que pertenezca a la vida académica, se animaría menos públicamente- a decir lo que estás diciendo. ¿Nos podés explicar un poco más?

Hoy alguien que prepara de memoria una clase de un tema sorteado para un concurso y siendo parte del CONICET puede convertirse en profesor ordinario. Para mí el enfoque de Pierre Bourdieu está vigente: el poder se reparte y los concursos son instrumentos que se utilizan la mayoría de las veces para administrar el poder al interior de la universidad y de las carreras.
Un gesto que en su momento fue revolucionario (me refiero a la Reforma Universitaria de 1918) se ha convertido en  un acto conservador.

¡La Reforma Universitaria hoy se ha transformado en un acto conservador!

Es urgente considerar que el sujeto histórico cambia permanentemente, debemos crear formas nuevas de condiciones de trabajo, de investigación y enseñanza.




Los intelectuales han desplazado la atención sobre el sujeto político y social, al análisis de medios ¿Consideras que esto es así? En ese caso ¿que reflexión te merece?

Retomo lo expresado en la respuesta anterior, un docente universitario se convierte en sujeto político cuando accede a la cátedra por concurso ordinario, pero eso queda desplazado por la consideración (me atrevo a decir positivista) de los conocimientos. No existen prácticamente instancias de debate sobre esto en la universidad, dejar las cosas como están, conservar lo dado, es lo que predomina. En los análisis que se han dado en las ciencias de la comunicación hubo un período de creencia en que la influencia de los mass media era absoluta; eso luego se descartó pensando que los medios no ejercían mayor influencia en los sujetos; sin embargo el papel de los medios en la actualidad demuestra que los “formadores de opinión” trabajan sobre las mentalidades de los consumidores de imágenes y discursos.
Las redes sociales logran captar la atención de los sujetos todo el tiempo. Sin embargo creo que cada uno acepta el mensaje que más relación tiene con su concepción de mundo, si uno es de derecha adherirá a los programas y propuestas en ese sentido, lo mismo ocurre con la izquierda. El intelectual no debe conformarse con ser un empleado del estado o del partido, debe emprender un trabajo crítico para lograr una cultura autocrítica; pero debe estar dispuesto a correr los riesgos que eso implica, la desobediencia no es precisamente lo que se valora, más bien se castiga y se expulsa, principalmente en la universidad.



¿Consideras que el pensamiento de Badiou tiene vigencia en Argentina? ¿Por qué?



No, Alain Badiou no tiene vigencia en nuestro país, y diría que es muy resistido en general.
Es un filósofo de izquierda, crítico con la vieja política (la de los partidos y de las democracias parlamentarias).
Hace 20 años leo su obra y considero que él representa una izquierda fiel al Manifiesto Comunista. Generalmente a Badiou (en América Latina) lo consideran más los psicoanalistas lacanianos que los filósofos.


¿Por qué?

Es difícil que alguien se atreva en nuestro país a abordar un pensamiento que plantea una distancia con las democracias actuales -que permiten el acceso al poder a alguien como Donald Trump o como Mauricio Macri; que hable de Hipótesis Comunista o Idea de Comunismo luego de tantos años de un imaginario político que se afianzó con la caída del Muro de Berlín. De todos modos por imperio de las transformaciones sociales y culturales hoy el “monstruo político” está representado por Cuba y Venezuela, ya no por Rusia y China.
Doy un ejemplo, hace unas semanas en el encuentro con empresarios y ex presidentes uno podía leer detrás de Macri, en un telón blanco sin comillas ni referencia a ningún autor la frase: La sociedad abierta y sus enemigos, título de un libro del epistemólogo Karl Popper. El mensaje es: hoy los enemigos de las sociedades abiertas son los Castro o los Chávez (y Maduro). La derecha está aquí para que nosotros no seamos como Venezuela
Tener el coraje de pensar críticamente sobre esto hace que la izquierda salga de su “zona de confort” y afronte los riesgos que todo militante de cualquiera de las izquierdas debe asumir.


¿Como fue tu experiencia académica en Europa? ¿Que diferencias encontras con Latinoamérica?

En Europa estuve varias veces, básicamente en Francia y en España.
Digo una obviedad: en Europa uno se encuentra todo el tiempo con el “peso de la historia”.
En todo caso advierte que los argentinos somos más “europeizados” que otros países latinoamericanos. A los europeos no les interesa tanto que nosotros sepamos de sus autores o de sus investigadores tanto como que llevemos nuestras experiencias a sus universidades, sobre todo en Francia.
No les importa tanto que sepamos el pensamiento de Antonio Gramsci pero sí que podamos dar cuenta de las ideas de José Carlos Mariátegui, o de Simón Rodríguez, por citar al menos dos casos. Están más organizados y cuentan con la documentación al alcance de su mano, para un docente que trabaja y reside en Barcelona ir a París o a Berlín es algo frecuente.
Ellos están desde hace un tiempo debatiendo el Plan Bolonia que intenta alinear la universidad a la vida empresarial, es muy polémico, se originó en la Sorbona en el año ’98 cuando se firmó un acuerdo en el que participaron cuatro  países, en el ’99 ese pacto se extendió a 29 países en lo que se conoce como la Declaración de Bolonia.
Es una forma de “globalizar” criterios de acreditación y evaluación que subordinan el mundo universitario a las exigencias del laboral.
Pero insisto, las izquierdas se expresan localmente, hoy en España se debate el acercamiento del PSOE a PODEMOS, es decir si la izquierda tiene que ser más radical o quedarse en el centro entre la derecha del PP o la izquierda del PSOE que es más tolerante.
En Inglaterra, por ejemplo, luego del Brexit -la salida del Reino Unido de la Unión Europea- que fue defendida por la derecha, pasa algo desconcertante; y es la posibilidad que hoy gane Jeremy Corbyn -un trotskista- del partido Laborista.