Libertador San Martín, una ciudad religiosa

Santiago Zorrilla.-Villa Libertador San Martín, es más conocida como Puiggari y los mas viejos la llaman la “Colina de la Esperanza”, en referencia a la fe religiosa de gran parte de la comunidad.


Libertador San Martín es un municipio de Diamante. Tiene 6,500 habitantes permanentes, según el último censo. Además, hay 600 estudiantes en el internado de la Universidad Adventista del Plata, que tiene un total de 3.500 estudiantes.
Además, está el Sanatorio Adventista del Plata, centro de salud con prestigio nacional e internacional, y el Centro Adventista de Vida Sana.

De hecho, cuando uno va a Puiggari respira espiritualidad, y los hábitos saludables y la religiosidad proveen al lugar de un clima de retiro, paz y tranquilidad para un buen descanso para quienes estamos acostumbrados a la ciudad.

Si bien a esta localidad se la conoce con el nombre de Puiggari. Puiggari es solo un barrio de Villa Libertador San Martín . Lleva ese nombre en homenaje al científico Miguel Puiggari



¿Quien era Miguel Puiggari?

Miguel Puiggari es considerado el padre de la química argentina y durante 35 años enseñó química a dos generaciones de argentinos.

Nació en Barcelona el 26 de abril de 1827 y llegó a Buenos Aires en 1851. Alumno en su ciudad natal de la Escuela de Nobles Artes, la Junta de Comercio le había premiado por sus exámenes de agricultura y botánica y de la cual recibió el título de Doctor en Ciencias. Al parecer estaba en su ánimo desarrollar alguna industria en nuestro país, pero encontrando un clima poco propicio, comenzó a ejercer como farmacéutico. Tres años después, era designado profesor de química de la Universidad de Buenos Aires, al ganar un concurso de oposición que fue precedido por una discusión periodística sobre problemas industriales con su contrincante, el doctor Alfredo Fougen.
Por esta razón, Herrero Ducluox le ha dado el título de "fundador" de la enseñanza de la química en la Argentina, reservando a Manuel Moreno, quien fuera el primer profesor, el título de "iniciador" y a Cosme Argerich el de "precursor".

Además de ser un incansable docente e investigador, también desarrolló una extensa labor periodística sobre temas científicos y no científico.
Murió el 14 de abril de 1889 a los 62 años, unos meses antes de la llegada de los primeros misioneros adventistas a nuestro país.
Nunca estuvo en la “Colina de la esperanza” y jamás sospechó que una estación ferroviaria con su población aledaña llevaría su nombre. Esa población es Villa General San Martín que respira religiosidad debido a ser sede de la Universidad y del Sanatorio administrado por los Adventistas.




En 1898 pintaba un panorama sombrío para los colonos adventistas. Las cosechas se habían visto reducidas los últimos años significativamente por la acción de la langosta y los campesinos estaban con dificultades. En Entre Ríos, había una gran colectividad de religiosos adventistas que se ubicaron en cercanías de Crespo. Los Adventistas deseaban tener su propia formación. Esto se produjo cuando llegó a Crespo Campo Luis Ernst, un joven uruguayo que llegaba a estudiar al "Colegio Adventista". Aunque era todavía una institución  inexistente.
Ese día los pioneros decidieron que había llegado el momento de mirar el futuro más allá de las peripecias de ese fin de siglo para con fe ver una institución donde no había nada. Esa reunión de los adventistas de Crespo terminó con una resolución: Se había decidido fundar un colegio. El joven Ernst acompañó un tiempo al Presbítero Westphal en su tarea pastoral durante algún tiempo hasta que se terminó de instalar el primer edificio educativo. Justamente, ese edificio se instala en Aldea Camarero (actualmente Villa Libertador San Martín)



Una de las características especiales de la Universidad Adventista es el porcentaje de alumnos extranjeros, siendo superior a las 800 personas de un total de aproximadamente 3.500 estudiantes, representando a 52 nacionalidades diferentes en el año 2011.
Es la universidad con mayor porcentaje de extranjeros en la Argentina.
Esto se debe a la integración de la universidad al Sistema Educativo Adventista (uno de los mayores sistemas educativos privados del mundo), al Adventist College Abroad y a que se ofrece la enseñanza de la lengua española para extranjeros.

Cuando Villa Libertador San Martín cumplió 100 años uno de los descendientes de Miguel Puiggari dijo que “Miguel Puiggari no profesaba la religión adventista, ni esta comunidad se desarrolló siguiendo sus pensamientos. Sin embargo, los ideales de ambos son similares: contracción la trabajo sin reservas, sin egoísmos; honestidad y amor al prójimo y a Dios".

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