El laberinto y la ventana

Ramiro Pereira-. El laberinto y la ventana

La tristeza de volver al hogar inundado

Joakito.- Siempre que llovió paró, y después de las inundaciones el río baja. Es difícil volver a casa después de una catástrofe.


El río Uruguay se encontraba en el mediodía del sábado en 7,49, bajando. Por lo que se sabe, en Concepción del Uruguay un total de 30 Familias permanecían en los dos centros de evacuados: 13 en el Albergue deportivo y otras 17 en el Batallón de Ingenieros. Pero también hay 139 familias más fueron trasladadas a domicilios particulares y muchas han vuelto a sus hogares a medida que el río baja.

Las inundaciones son consideradas una catástrofe, y en toda catástrofe los desastres pueden distinguirse en tres fases, antes, durante y después de la ocurrencia del evento.

Cada fase presenta características particulares. La fase del "después" comienza muchas semanas después de ocurrido el desastre y puede continuar durante toda la vida de los damnificados.Por eso es necesario elaborar un buen diagnostico pos impacto, para la formulación de programas y proyectos y de la intervención de la situación a corto, mediano y largo plazo.



Cuando en el año 2003 se produjo la inundación en la ciudad de Santa Fe quien escribe fue parte del programa "Inundaciones" creado especialmente para intervenir en este tipo de situaciones por la Facultad de Trabajo Social de la UNER. Si bien el sentido de esta nota es otro, es necesario señalar que Entre Ríos cuenta con los profesionales necesarios para la atención de los problemas sociales provocados por el desastre, Entonces se hace necesario ahora que las aguas bajan turbias pensar en la reubicación permanente de los damnificados,y en la provisión de recursos y servicios.

Después de las inundaciones quienes se vuelven a sus casas lo hacen apuradas con la desesperación no solo de encontrarse fuera de su hogar o de estar podrido de convivir sin intimidad en los centros de evacuados: es necesario no apurarse. Alejarse de lo inmediato, colmarse de paciencia y no volver hasta que las autoridades de Defensa Civil, del Ejercito o del equipo que esté al frente de la catástrofe le indique que la zona ya es segura.
Cuando las aguas bajan, sobre todo a partir de la experiencia de las inundaciones anteriores, sabemos que hay amigos de lo ajeno, no por eso hay que apurarse a mudar la familia completa al hogar. Sabemos que a todo gurí le gusta chapotear en el barro y se entretiene con cualquier cosa que encuentre. Es necesario no acercarlos al hogar hasta que no este higienizado correctamente porque las aguas por lo general vienen cargadas de aceites, naftas o aguas negras. A su ves el agua también podría estar eléctricamente cargada debido a líneas eléctricas subterráneas o cables eléctricos caídos.




Los habitantes de alrededor de la represa Salto Grande están habituados ya a las inundaciones tal vez por eso es que en Entre Ríos no hay (tantas) muertes por las inundaciones como en provincias y ciudades donde se inunda por primera vez o cada tanto, sin embargo, a la hora de volver, suele saturarse el sistema sanitario, sobre todo cuando las inundaciones se producen en esta época del año.

¿Por qué?

Principalmente porque el estado solo los asisten -a los afectados inmediatos- cuando están dentro del esquema de contención (centros de evacuados), después pasan a ser un numero mas del INDEC en la medición de la pobreza. Parásitos, bacterias y enfermedades relacionadas al sistema digestivo terminan siendo los factores principales de atención de los hospitales, porque estas familias, las cuales en su mayoría no están educadas adecuadamente y no tienen los ingresos monetarios suficientes, no son de hervir el agua antes de usarla ni muchos menos tirar toda la comida que estaba dentro de la casa pensando que al estar enlatada o ser imperecedera se puede consumir.

No es solo un problema educativo. Hervir el agua que se va a usar, en estos sectores empobrecidos que no tienen gas natural, significa que tienen que gastarse la garrafa de gas entera en unos pocos días, solo para tener agua potable.

La limpieza también es uno de los factores determinantes para evitar las muertes o las internaciones. Los inundados saben que no es la primera ni la última vez que sus casas son inundadas, por eso, cuando uno colabora con una campaña solidaria, es bueno hacerlo con lavandina, con detergente, con escobas, con escurridores, en fin, con todo elemento de limpieza para el hogar. Entonces quien vuelve a su casa pueda puede hacer las tareas necesarias en condiciones óptimas, ya que limpieza y desinfección son dos conceptos necesarios a la hora de volver con las familias y evitar enfermedades.

No es necesario ser un genio para darse cuenta que después de las inundaciones las enfermedades que aparecen son la diarrea, la Gastroenteritis o la Hepatitis A. De hecho, estas enfermedades nunca se presentan de manera inmediata sino en las semanas venideras. Es cierto que estas enfermedades no son causales de muerte, pero prevenirlas, ayuda a que los centros sanitarios y hospitales no colapsen.