La presentación de Bittel

Gonzalo García Garro-. Es oportuno hoy también recordar a Deolindo Felipe Bittel, un representante o dirigente afín a un sector del peronismo que reiteradamente sufre ataques, muchas veces injustos, especialmente de los sectores de la izquierda gorila, en relación a los hechos acaecidos en aquellos días de dictadura militar.

La primer cooperativa de Argentina

Santiago Zorrilla-. La primer cooperativa del país nació en Entre Ríos



Las primeras experiencias cooperativas se desarrollaron a partir de las últimas
décadas del siglo XIX y estaban vinculadas fundamentalmente a la entrada masiva de inmigrantes europeos requeridos por el modelo económico impuesto en el país a partir de la organización del Estado. Ellos aportaron no sólo técnicas y procedimientos de trabajo sino también tradiciones y formas mutuales de organización que introducían ideas de solidaridad y cooperación a través de
instituciones en que se agrupaban por nacionalidad, colectividad, fe religiosa, clase social, oficio o actividad.

Para Entre Ríos el cooperativismo es parte sustancial de su identidad como provincia.
El movimiento cooperativo tiene sus raíces en Inglaterra, en la que un grupo de trabajadores textiles fijaron los principios del cooperativismo, y está inspirado en las ideas de Robert Owen y Charles Fourier.



César Blas Pérez Colman cuenta  en su obra “Paraná 1810-1860 – Los primeros Cincuenta Años de la Vida Nacional”, que en 1855 se funda en Paraná, -por esos tiempos la Capital de la Confederación- una Panadería cooperativa, destacando también que “en 1858 se estableció en Paraná una importante fábrica de Cerveza, que giraba bajo la razón social de Martínez y Rivero. Ese mismo año empezó a funcionar una Panadería Cooperativa, que contaba con numerosos asociados” la panadería se llamaba "Asociación Panadería del Pueblo"

Es la primer cooperatia registrada en el país.

Esta primera asociación cooperativa que funcionó en Paraná se juntaba en el  Club Socialista de Paraná. que estaba en calle Urquiza, en lo que hoy es el predio que ocupara el Banco Credicoop y la Cooperativa Institucional.

Esta cooperativa, según acuerda la mayoría de los historiadores, es la primer cooperativa establecida como tal en la Argentina.



Con los inmigrantes no llegaba solamente mano de obra para poblar el país sino fundamentalmente llegaban hombres y mujeres de ideas avanzadas para la época. Uno de ellos fue Alejo Peyret que se instaló en Entre Ríos en 1878,.

Alejo Peyret afirmaba en un acto en conmemoración de la fundación de Colonia San José (Entre Ríos) que
 "No basta fundar una colonia en un punto dado y abandonarla a sí misma. Al cabo de algunos años verán reproducirse en su seno los vicios sociales del viejo mundo agregados a los inconvenientes del nuevo: es decir, la ilegalidad, la usura y la explotación del hombre por el hombre" 
Un visionario que instaba a que en estas colonias se creen instituciones cooperativas y bancos de crédito agrícola para proveer de capitales en módicas condiciones a los trabajadores rurales; y ponerlos así al cubierto de un probable desalojo.



Uno de los emprendimientos cooperativos de gran relevancia y que distancia a Entre Ríos y su capital del resto del país fue la constitución de una cooperativa de gas.
Ofelia Sors en “Paraná, dos siglos y cuarto de su evolución urbana”registra que
“con un capital de $ 300.000 m/n se ha constituido en Paraná una Compañía de Gas Cooperativo, en acciones de $ 100, pagaderos al 5% mensual. Las oficinas de esta Compañía estaban en calle Comercio esquina Industria (hoy Pellegrini y España)” 
Esta cooperativa se suma a la de alumbrado a gas que a partir de 1888 comienza a funcionar en calle Corrientes al final, en lo que hoy es el Centro Cultural y de Convenciones La Vieja Usina.

De acuerdo al “Compendio de Cooperativas” de 1921 ya en el año 1900 fue fundada en Estación Basavilbaso la Cooperativa Agrícola Israelita; en 1904, en Estación Domínguez, el “Fondo Comunal”; en agosto de 1905, en Estación González, “La Mutual” y el 11 de junio de 1908, en Villa Urdinarrain, “La unión entre agricultores”.


Este grupo de cooperativas eran impulsadas por dirigentes comunitarios de las colonias judías entre los que se destacaron Miguel Sajaroff, Miguel Kipen y David Merener. Conocedores del sistema cooperativo observado y practicado en Alemania desde sus épocas de estudiantes, llegaron al convencimiento de su necesaria introducción en las colonias desde dos vertientes ideológicas diferentes: el idealismo tolstoiano y el socialismo. Dando muestras de una clara conciencia de su rol comunitario, interpretaron el sentir de sus paisanos, programaron con optimismo una solución a los problemas laborales del cambiante mundo rural y apostaron al cooperativismo como la única y eficaz herramienta de progreso material y moral, apuntando a elevar no solo el nivel de vida sino también la cultura y la autoestima.


Una vez entrado el siglo XX Entre Ríos se constituye como una de las pioneras y punta de lanza para organizar el cooperativismo a nivel nacional. El movimiento cooperativo entrerriano se caracterizaba por tener un carácter rural y por reconocer los liderazgos europeos.


El importante desarrollo del cooperativismo entre los colonos judíos responde a diversas causas, entre ellas la existencia de viejas prácticas solidarias comunitarias desarrolladas en su Rusia natal, el “Gmilat Gesed”(en hebreo: apoyo mutuo) pero también la necesidad de hacer frente colectivamente a los monopolios cerealeros (Dreyfuss, Bunge y Born, etc.) fue reafirmando los lazos de solidaridad y acción común, que se tradujeron en las cooperativas como herramientas concretas.


Este cooperativismo agrario inicia un proceso de integración cooperativa que lo lleva a crear federaciones. La primera fue la Confederación Entrerriana de Cooperativas, fundada en 1913, que si bien tuvo una vida muy breve fue reconstruida en 1930 con el nombre de Federación de Cooperativas Entrerrianas con el que opera hasta la actualidad.


Como conjunción efectiva e integrada de estas premisas, nacen las tres grandes cooperativas agrícolas, en las zonas del territorio provincial que estuvieron ligadas a la acción colonizadora oficial y privada: la Sociedad Agrícola Israelita- Basavilbaso, 1901, el Fondo Comunal de Colonia Clara- La Capilla, en 1904 y La Agrícola Regional- Crespo, en 1910.

Este desarrollo fue posible gracias al apoyo que los gobernadores de la provincia le dieron al movimiento cooperativo, fomentando estas prácticas. Tal es así que en el año 1920 Paraná es elegida como la sede del Segundo Congreso Argentino de la Cooperación.