El microclima político empieza a definir alianzas

Pablo Mori- Las alianzas que competirán en octubre por cinco diputados nacionales por Entre Ríos.




Hasta mediados de junio hay tiempo para que se inscriban las alianzas que competirán en las PASO de agosto y las generales de octubre por cinco escaños en la Cámara de Diputados de la Nación.



Hasta ahora, no hay riesgo de ruptura entre el PRO y la UCR, aunque Cambiemos fue constituido en Entre Ríos por cinco partidos políticos.
La UCR es la armadura de Cambiemos.
El PRO es su corazón.
El resto de los partidos de la alianza son órganos que pueden ser donados o reemplazados.



Como en el caso del GEN, el partido de Margarita Stolbizer que en Entre Ríos recoge fragmentos del radicalismo y en esta oportunidad, como no están en juego cargos para el Poder Ejecutivo donde luego cobrar el acompañamiento ni tienen posibilidades de integrar la lista de diputados en un lugar expectable, volverán a su testimonialismo aliados al partido socialista.
Aunque las negociaciones no están cerradas en torno al GEN y dentro del GEN. Ni con el radicalismo de Cambiemos ni con el socialismo que quiere armar por enésima vez un "Frente Progresista".
La maleabilidad, el oportunismo y la falta de ética del GEN llegan al punto de zizaguear de esta manera.
La interna se conoce poco porque es un partido pequeño en Entre Ríos y en general los analistas políticos dan por descontado el oportunismo del GEN, aunque no mueva el amperímetro electoral de ningún lado donde vaya o deje de ir.
Más o menos lo mismo que el Frente Grande, que tiene más funcionarios que militantes.




El peronismo ya tiene cerrada su alianza. Es con el Frente Grande. Un partido que no es más que un sello jurídico, sobreviviente de la Alianza que en Entre Ríos significó la desastrosa gestión de Montiel.
Sergio Montiel es quien hoy recoge más consenso sobre su figura entre todo el arco partidario y dirigencial: todos están de acuerdo en que es mejor olvidarlo.
Se suma la novedad de que el partido de Busti, hasta ahora aliado con el Frente Renovador y antes con el PRO, se sumaría a este frente peronista, que aún no tiene nombre.
Debe renovar una banca nacional su esposa. La banca fue obtenida gracias a la alianza entre el partido de Busti y el PRO, que llevó a De Ángelli como senador nacional.
La sumatoria de Busti a una alianza con el partido justicialista es la manera de borrar las huellas de kirchnerismo, una estrategia que el gobernador Bordet implementó al otro día de ganar las elecciones con las banderas K, sacando el peor resultado electoral de la historia del peronismo en elecciones ejecutivas.
La esperanza del peronismo radica en que Busti, junto al ministro de turismo Adrián Fuertes, traigan a los votantes que los acompañaron cuando fueron candidatos a vice y gobernador, respectivamente, con el sello del Frente Renovador se Sergio Massa.
Busti amagó con ir a una interna.
Lo mismo hizo, pero sin volumen político ni acompañamiento de dirigentes de peso, Jorge Barreto, del partido Martín Fierro, quee s diputado nacional y se le vence su mandato. Fue electo por el Frente Para la Victoria en 2013 y tiene un alto grado de desconocimiento.
Los sectores K de la provincia lo ningunean.
Prefieren sumarse a la estrategia de Bordet, apostando a vencer a quien ven como el adversario principal: el macrismo.
Es un razonamiento lógico.



Afuera quedaron los sectores menores que componían el Frente Renovador, con los Martínez Garbino como su cara más visible.
Sin mucho espacio para posicionarse, lo que decidan hacer -presentarse solos, acompañar al peronismo, irse a Cambiemos, quedarse en su casa- dependerá de lo que le ofrezcan. Es decir, no está en sus manos la iniciativa política, lo cual es el peor de los escenarios para un político.



Ni la interna del peronismo ni la interna de Cambiemos parecen tan dramáticas como en otras comarcas.  Existen, son subterráneas, a veces afloran a la luz pública pero la ciudadanía está mirando otro canal.
Hoy, las elecciones son un asunto de los políticos, que se matan entre sí por divulgar nombres de candidatos, descalificar a otros y ser bendecidos por el dedo de Bordet o de Rogelio Frigerio, en el caso de Cambiemos.
Hasta una semana antes de las PASO la gente mirará con indiferencia. Luego y de a poco, se irá informando y decidiendo su voto en torno a la oferta política que por estas horas se moldea en el decisivo microclima político.

Suscribirse

Información sobra. Falta entenderla

Qué piensa el falso Pacha Mori

"La cabeza de Ramirez tiene un interés literario"/Juan Basterra

"Los intelectuales no tienen relación con la realidad"

Rosario Vera Peñaloza y los jardines de infantes