El curro de la ley de narcomenudeo




Osvaldo Quinteros-. Empecemos por el principio, como corresponde.

¿Que es el narcomenudeo?

El narcomenudeo o comercio de drogas ilícitas en pequeña escala, es una actividad ilícita originada con la prohibición de las drogas, a principios del siglo XX. Dicha prohibición y los intentos de controlarlas mediante leyes coinciden con la secularización de las prácticas culturales y la organización urbana de la vida social. La justificación del control se basó, principalmente, en dos perspectivas: la económica y la médica. Ninguna de estas perspectivas nació en Argentina, sino que fueron importadas por distintas razones. Sus antecedentes científicos no son muy elogiables. Se remontan a lo más reaccionario y delirante de la ciencia de comienzos del siglo pasado. Aunque sus postulados hoy, en el plano sanitario, sean más que atendibles.



En nuestra provincia la ley de narcomenudeo fue elaborada por el entonces Senador Provincial -Intendente actual de Concordia- Enrique Cresto y fue respaldada por las mayorías oficialistas de ambas Cámaras, a la par que cosechó duros cuestionamientos, tanto de opositores como de peronistas no urribarristas.
Este proyecto había sido repudiado en el año 2007 por el  procurador Jorge Amilcar García, hoy se pronunció decididamente a favor. En un oficio dirigido al Dr. Daniel Carubia, que en ese momento presidía el Superior Tribunal, García resolvió "repeler la competencia provincial en materia de delitos regulados por la Ley Nacional 26.052", quien años después aplaudió la iniciativa junto a toda la plana política y judicial provincial. Nunca explicó el por qué del cambio abrupto y ningún legislador de la anterior Cámara se dedicó a estudiar el tema seriamente y preguntarle, como corresponde.

Hace algunos meses visitó nuestra ciudad la Ministra de Seguridad Nacional Patricia Bullrich junto a la vicepresidenta Gabriela Micheti, y autoridades de la Región Centro donde sin descaro opinó que “la mitad de la biblioteca dice que es bueno, la otra mitad que no. Todo narcomenudeo tiene un narcotraficante mayor”, y se pronunció a favor de que se desferalice la cuestión al sostener que “si la provincia quiere desfederalizar lo hace, pero lo hacemos en conjunto, en un operativo común de fuerzas provinciales y federales, esa es la mejor respuesta”. O sea, confuso. Muy confuso.
Lo que la ministra omitió en sus declaraciones y en las informaciones vertidas a la prensa es que los operativos policiales que se han realizado en la provincia se han hecho contra grandes cantidades de marihuana por la Policía Federal, mientras que la policía local solo se ha dedicado a perseguir consumidores, particularmente de marihuana, y sobre todo quienes optaron por el auto cultivo para no quedar atrapados en la lógica del narcotráfico.
En Paraná. por citar un ejemplo, es mucho más fácil conseguir cocaína para el consumo personal a partir de que cada día son mas lo que en diferentes barrios y zonas de la capital provincial eligen la venta de estupefacientes para intentar salir de la crisis.
La cocaína se considera una droga mucho más adictiva y peligrosa que la marihuana, que después de todo, es una planta. La cocaína es un producto químico elaborado a partir de una planta, pero son más los componentes químicos que lo que queda de la planta, aún procesada. La marihuana no se procesa y según todos los estudios científicos del mundo, es menos adictiva y dañina que el tabaco.
La marihuana es legal en la mitad de EEEU, en Uruguay, en varios países europeos y desde hace algunos días, en Argentina es legal su uso terapéutico, como en tantos países del mundo.
Ningún país legalizó la cocaína, aunque en Argentina, tampoco es ilegal consumirla.




Es importante señalar, que estar en contra del narcomenudeo no es apoyar a los narcos, ni tampoco una opinión al aire, sino muy por el contrario, conviene recordar que Felix Crous, fiscal que estuvo al frente de la Procuraduría de Narcocriminalidad advirtió que la ley de narcomenudeo engrosa estadísticas (más causas y detenidos), pero no reduce el tráfico. No mejoró la prevención ni reducción de los delitos de drogas, pero produjo más saturación en la justicia local, habilitó nuevas 'cajas negras' para la corrupción policial, y contribuyó a que se dilapiden esfuerzos persiguiendo al consumidor en lugar de a los narcos.
Estamos hablando, en concreto, que la ley de narcomenudeo agiganta los problemas que dice combatir.
Recordemos, también, que hablamos de marihuana -por más que las declaraciones de los políticos dicen otra cosa- y que tres legisladores nacionales por Entre Ríos junto al ex Ministro de Salud Ariel De La Rosa dijeron en un panel académico que había que legalizarla. Fue hace tres meses.
Las pirtuetas del gobierno en este sentido, son extremistas y ridículas.

Otro de los puntos a discutir es el financiamiento en la lucha contra el narcotrafico: si  la Nación no gira los fondos necesarios para equipar y capacitar  a las fuerzas policiales en la temática. y al aplicar la ley de narcomenudeo, obliga a los agentes de la ley -poco capacitados al respecto- a realizar allanamientos, sin ningún tipo de detenciones y cuando las hay solo se detiene a perejiles sin encontrar la punta del ovillo. De hecho, el crecimiento del mercado de drogas sigue creciendo a pesar de que los principales "narcos" de la ciudad estén presos.
70 internos de la cárcel en Paraná -sin condena- hicieron una huelga de hambre pidiendo que los jueces resuelvan su situación.
No se escuchó a ningún organismo de DDHH, estatal o de la sociedad civil, solidarizarse con estos internos, inocentes hasta que la Justicia demuestre lo contrario.
Si hubiera sucedido en una provincia gobernada por el PRO o la UCR, hubieran pegado el grito en el cielo.
Uno de los puntos por los que el juez federal Leandro Ríos -fallo que apoyó el otro juez federal, Pablo Seró- declaró ilegal la Ley de Narcomenudeo es porque adhería en parte, solo en parte a una ley nacional, cosa que no puede hacerse.
Se adhería en parte porque adherir a la totalidad de la ley implica poner recursos -en crear fiscalías, cárceles, equipamientos serios, centros de tratamiento inexistentes en la provincia, etc. -que la provincia no quería poner.



A partir de este "fiasco judicial" llamado Ley de Narcomenudeo la policía y los escribas provinciales que siempre están atentos con el poder, sacan a relucir los operativos “Pasaba por aquí ”en el que siempre incautan pequeñas cantidades de drogas pero nunca encuentran a nadie en el domicilio o lugar allanado. Estas prácticas no hacen mas que dejar en evidencia el por qué de la ley de narcomenudeo, que cada tanto vuelve a la agenda de los políticos mediocres: intentar centralizar el negocio de las drogas en pocas manos, dándole a la policía provincial la facultad de determinar quienes pueden y quienes no vender drogas en Entre Ríos. Aunque con la declaraciones de la ministra nacional de seguridad en Paraná, se dejará a la policía manejar la venta siempre y cuando se le informe a los justicia nacional.

Cada vez que los políticos mediocres y lo peor de la Justicia provincial quieren reflotar el tema de la Ley de Narcomenudeo, hay un clima que precede, no casualmente, estos nuevos intentos. Es un clima hostil, careta, paranoico y moralizador. Exactamente como el que se está viviendo ahora, con los periodistas más ligados a la cana, haciendo publinotas de allanamientos de marihuana y un par de billetes puestos para fotos que dan pena.


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