¿Cuales son los problemas estructurales de la salud pública?

Joakito.-Si bien año a año crece el presupuesto en el área de salud, la infraestructura aún es deficitaria y faltan recursos humanos.




Tengamos en cuenta que en la Argentina, hay por lo menos 14 millones de personas que no cuentan con ningún tipo de obra social o plan de salud y no tienen otra alternativa que recurrir a los hospitales y centros de salud públicos.
En Entre Ríos, mas o menos entre un 40 y 30 por ciento de la población esta sin cobertura. Entonces, tengamos en cuenta que el problema de la salud pública no es un problema de presupuesto, sino de administración ya que en nuestro país el gasto en salud es cercano al 10% del PBI, uno de los más alto de la región.

Sin embargo estamos muy lejos del sistema de salud sueco, que es el mejor y mas efectivo del mundo.

La diferencia que el sistema sueco es público pero no gratuito como el nuestro.
A su vez, el problema en la falta de recursos tiene que ver con los sueldos muy bajos que ofrece el sector público en relación al sector privado y muchas veces el sistema se colapsa por la falta de recursos en la atención primaria de la salud, que se manifiesta en los Centros de Salud.





Lo ideal de un sistema de salud público es que al hospital sólo lleguen las patologías que no puedan ser resueltas en un nivel primario. Esto no ocurre, porque al hospital se llega indiscriminadamente.

Sin embargo Entre Ríos tiene una red sanitaria muy buena que está compuesta por mas de 300 efectores, Centros de Atención Primaria de Salud de Primer Nivel y 65 Hospitales.
Pero analizar la salud pública es también analizar la fragmentación estatal que se inició en los 90 en la Argentina: en salud esto se expresó con crudeza en la división hasta la municipalización de los servicios y en la casi desaparición fáctica del Ministerio de Salud Nacional.

No es lo mismo hablar de salud pública que hablar de sistema sanitario. 

Podemos tener un sistema sanitario universal, gratuito y de calidad, pero poco sirve si no se baja la tasa de medicalización que ha sido desarrollada desde la formación universitaria hasta la propaganda masiva y mediática: mientras que en el mundo esta tasa promedio de medicalización es del 10% en nuestro país ronda el 35%.

Esta alta medicalización está asociada a la mala administración también, ya que no se trabaja con protocolización ni con tasa de uso de acuerdo al perfil epidemiologico del paciente.

En una recorrida por varios hospitales y centros de salud que hizo este cronista y en un mano a mano con los trabajadores (desde enfermeros hasta médicos especialistas, pasando por las secretarias y los camilleros) pude observar que los problemas observados por quienes se desempeñan allí se repiten gobierno tras gobierno, estos van desde la falta de insumos, de recursos materiales a la falta de incentivo para la capacitación. También el  nepotismo, los sueldos por debajo de la canasta básica, y el alto ausentismo laboral (tanto de administrativos como de personal de planta).




Si una charla tanto con expertos en el tema como con quienes trabajan a diario en el área, se encuentra con que el problema más crítico de la salud pública entrerriana -y es acá donde hay que detenerse en la gestión de un ministro que solo es nombrado porque el jerarca del sindicato lo impone- es la ausencia de organización del sistema de salud, y a esto hay que sumarle un problema de gestión en la red de servicios.

Nuestra salud pública adolece mucho de una "Rectoría Sanitaria"(organizar la salud en función de seis grandes areas: Conducción, Regulación, Aseguramiento, Financiamiento, Provisión de Servicios y Funciones Esenciales de Salud Publica) que permitiría organizar el sistema sanitario publico y privado y le imprimiría valores a la Gestión Sanitaria posibilitando otorgar los Derechos a la ciudadanía de accesibilidad y de cobertura sanitaria.


Lo mismo de siempre, se tiene un importante presupuesto , pero se trabaja desordenadamente y por lo tanto se gasta mal, y al gastar mal no se invierte en salud.